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15 de marzo de 2017

Aumentan las suspensiones y "retiros" voluntarios que son despidos encubiertos en las automotrices, con la complicidad de los jerarcas sindicales. 

Se profundiza la crisis en las automotrices

Ford y Volkswagen, Gran Buenos Aires

Las suspensiones de la semana pasada en Volskswagen Pacheco, por la que 600 trabajadores quedan “suspendidos” por 18 meses, no son las primeras. Ya en octubre de 2016 la empresa había cerrado el Turno Noche de la producción de Amarok, con la suspensión de 800 operarios. El argumento, que el último modelo de la  camioneta se haría en Brasil, y que acá quedaría el modelo “base”. El resultado, con la complicidad del gobierno y la dirección del Smata, fue que el 90% de estos compañeros agarraron los “retiros voluntarios”.
Ahora la patronal imperialista alemana volvió a contar con los servicios oficiales, que le mandaron gendarmes, policías provinciales y locales para “garantizar el orden” fuera y dentro de la planta cuando anunciaron las 600  suspensiones al 50%, por 18 meses. Otra vez jugó la cúpula sindical a favor de las suspensiones, como también ocurre en General Motors de Rosario.
Hoy en Volkswagen quedan 2.600 trabajadores, a los que les redujeron los tiempos de relevo y de la comida. Siguen produciendo la Amarok base y el Gol.
En la planta Ford de Pacheco –para los que no conocen, está al lado de la Volkswagen sobre la Panamericana- habían suspendido a 350 compañeros. Volvieron y quedan otros 110 suspendidos hasta el 31 de marzo, cobrando el 50% de su salario. Todo indica que la suspensión se prorrogará hasta el 30 de junio. 
Los compañeros comentan que crece la preocupación, porque la patronal yanqui dice que la Ranger se dejaría de exportar a México, con lo que la producción bajaría de 428 a 400 unidades diarias. Con esto y el argumento de que las ventas a Brasil “no remontan”, plantean arreglarse con un turno. Con eso harían la camioneta Ranger y la línea Focus, y todo lo demás sería importado.
La empresa viene negociando con la dirección del gremio el “retiro voluntario” de 300 compañeros con antigüedad y de categorías altas (8 y 9), y tomar trabajadores con categorías bajas (2 y 3) para esos puestos. Plantean además que estos trabajadores tengan multiplicidad de tareas al menos por cinco años, reducir el plus vacacional de 230 a 180 horas, y sacar los refrigerios y… hasta los vestuarios. Que el compañero venga “listo para trabajar”. Esas son las “inversiones” que está negociando el presidente Macri.
Ni en Volkswagen ni en Ford hay asambleas desde hace años. Todo lo maneja la dirección gremial. Los delegados de las plantas no pueden tener contacto entre ellos. En las dos plantas, pero más en Volkswagen, los miembros del sindicato, junto con la empresa hacen un trabajo muy policíaco, tratando de impedir la organización de los obreros.
Las suspensiones en las automotrices de la zona norte del Gran Buenos Aires se dan en medio de un ajuste en gran parte de las empresas del sector en todo el país. También hay suspensiones en Mercedes Benz de La Matanza, y en General Motors de General Alvear. Todo esto con el aval de la dirección del Smata con el secretario general Pignanelli a la cabeza, que acordó con la patronal todos estos hechos aberrantes contra los trabajadores.
Como planteó la Agrupación 1° de Mayo, de la Corriente Clasista y Combativa de la Zona Norte del Gran Buenos Aires: “La soga está llegando al cuello del movimiento obrero en su conjunto, necesitamos y tenemos que construir el #ParoNacionalActivo para frenar los despidos, suspensiones y ajuste de Macri y las patronales”.