Juan Carlos comienza planteando que “Como todas las mesas, tuvo mucha importancia, puesto que nuestra organización es federal. La importancia de las reuniones radica en la participación de las distintas zonas.
“En primer lugar, analizamos este mundo convulsionado y con cambios fenomenales, y definimos que Trump con su política al frente del gobierno de Estados Unidos acelera la guerra convencional.
Junto con discutir la situación internacional, analizamos qué está pasando en nuestro país, poniendo en foco las dificultades que atraviesan nuestros compañeros, a quienes intentamos representar de la mejor manera posible.
Vimos cómo impacta la política de Milei de apoyo total a Trump metiendo a nuestro país en la disputa global con otras potencias. Trump sostiene a Milei, como vimos en las elecciones de octubre, porque le hace falta para esa disputa y ganar posiciones en América Latina para disputar mejor la hegemonía mundial.
Se resaltó en la reunión la importancia de defender nuestra soberanía ante tanta entrega, y en particular impedir que Estados Unidos instale una base en Tierra del Fuego, desde la que pretende instalar antenas para controlar el espacio y el seguimiento de todos los misiles que existen en el mundo. Vimos que esto es parte de la preparación de una guerra convencional, hacia la que tanto Rusia como China también van dando pasos. Todo esto se hace sentir en nuestro país y su economía.
Analizamos en detalle cómo el ajuste que viene haciendo el gobierno, se aplica con una crueldad enorme y causa un sufrimiento muy grande en la gente. Pusimos el centro en que la bronca de la gente es cada vez mayor, pero que muchas veces es una bronca que queda para adentro, que se encierra. Por eso cuesta que salgan a pelear. También vimos que en los últimos meses una parte de estos compañeros que estaban encerrados están volviendo a salir y se suman a las luchas, porque es el único camino para enfrentar esta política y tratar de que retroceda o se revierta. Nosotros podemos tener la llave para abrir esas casas donde las familias se encierran con un sufrimiento tremendo que se vive día a día.
Hicimos un repaso de cómo esta política agrava las dificultades de las familias, no sólo por la falta de comida o de trabajo, sino que también se expresa en la salud y la situación emocional de las y los compañeros. Hay una preocupación muy grande en particular por cómo el avance de la droga, a la vuelta de cualquier esquina, afecta a nuestros jóvenes.
Esto crece porque el gobierno ataca a las organizaciones que juegan un rol en los barrios, a nosotros, al Movimiento Ni Un Pibe Menos por la Droga, a otras organizaciones y a las iglesias, y eso deja el espacio para la presencia de los narcos, que aparecen para dar préstamos, enganchar y cooptar a algunos vecinos para que comercialicen la droga y así ganarse unos pesos.
Frente a estas enormes dificultades tiene más importancia la Mesa Nacional y su funcionamiento federal. Tenemos que apelar a las y los compañeros de los lugares para defender la organización y hacer los aportes para sostenerla. Porque la nuestra es una organización para la lucha. Sabemos que muchos están haciendo changas para vivir y por eso no van a las marchas. No vamos a contraponer, sino ayudar a integrar esta realidad a la lucha.
Discutimos la necesidad de reactivar las multisectoriales en todos lados, o crearlas donde no existan, porque definimos que tenemos dos tareas centrales. Una es seguir movilizándonos repudiando la invasión de Estados Unidos a Venezuela. La otra es preparar las multisectoriales, la unidad con el movimiento obrero y con otros sectores, para dar la batalla y hacer retroceder la llamada Reforma Laboral que pretenden tratar en el Congreso el 10 de febrero.
Se planteó un tema central de nuestra línea: hablar con cada uno de las y los compañeros para que todos los compañeros y vecinos que comen o retiran comida de nuestros comedores y merenderos participen en la política y en la lucha. Tenemos que hacerlos parte de las decisiones, y denunciar que hay un responsable de que estemos cada día peor, que es el gobierno de Milei.
Para nosotros los comedores y merenderos no son solamente un lugar donde hacer la fila para retirar el taper. Tenemos que pelear que haya reuniones con los que asisten, que participen, en un momento de crisis tan doloroso como éste, y no profundizar el dolor que significa hacer fila para retirar un plato de comida porque este gobierno te niega el trabajo. La reunión mostró que en los lugares que venimos aplicando esta línea crecimos y se incorporaron a la organización compañeras y compañeros que asisten a los comedores.
“También quedó claro en la discusión que la macroeconomía va a tener una explosión enorme. Por eso el apuro en ajustar cada vez más los planes sociales, y el objetivo de avanzar con ese ajuste para el mes de abril. El gobierno pretende que sigamos pagando nosotros, cada vez más caro, el tremendo ajuste que vienen haciendo. Esto también tenemos que discutir con compañeros y vecinos para que se sumen a la pelea para enfrentar esta política, responsable de que las familias la estén pasando tan mal”.
Saludos y presencias
Estuvieron representantes de la CTA T, Roxana Rechimont, secretaria de ATE y de la CTA A de La Pampa, Susana Funes, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Judiciales, Micaela Cajero, secretaria gremial de docentes universitarios en la Conadu Histórica. Lucas Ovejero y Cintia Salabardo, presidente y vicepresidenta de las unidades básicas del Partido Justicialista. La diputada nacional Varinia “Lichi” Marín. Ricardo Araujo por el PCR pampeano, Mariano por la CEPA, Daniel López por Chacareros Federados y Ayelén Morales por Originarios en Lucha.
hoy N° 2093 21/01/2026
