¡Basta de Milei!

11 de agosto de 2026

Escriben Ricardo Fierro y Germán Vidal

 

La reunión del Comité Central comenzó con un minuto de aplausos en homenaje a los camaradas Ana Sosa y Ángel Manfredi al cumplirse 50 años de su secuestro y desaparición por la dictadura genocida, y al camarada Marcelo Martínez, recientemente fallecido. Mantenemos en alto sus banderas y seguimos la pelea por memoria, verdad y justicia. Los llevamos presentes en cada lucha.

Se realizó un detallado informe del recorrido de luchas y actividades desde la anterior reunión del Comité Central, y se acordó transmitir una felicitación del CC a todas las compañeras que fueron protagonistas del exitoso Cuarto Encuentro de Mujeres de América Latina y el Caribe.

 

1. El desgaste y los reacomodamientos del gobierno

En la recorrida por las experiencias y actividades protagonizadas por el conjunto del Partido y la Juventud queda claro que en grandes masas hay un cambio de estado de ánimo, y que se ha agravado enormemente la situación de la mayoría las y los trabajadores y el pueblo.

En la reunión anterior del Comité Central habíamos evaluado que las luchas desde el principio de año se daban en el marco del fracaso de Trump en su agresión a Irán y de la sublevación boliviana, que generaban un desgaste al gobierno de Milei.

Veníamos del triunfo del acampe wichí en el Chaco, el Cuarto Encuentro Federal por la Soberanía en Rosario; con el triunfo del cobro del Volver al Trabajo por tres meses; la pelea por el presupuesto universitario y el acuerdo en Mondelez contra los despidos, entre otros hechos.

El crecimiento de las luchas agudizó las disputas internas, particularmente entre Karina Milei y Santiago Caputo; se fueron desnudando las porquerías de Adorni y se generó una situación crítica dentro del gobierno. Aparecieron los amagues de Bullrich y las reuniones de Paolo Rocca con Mauricio Macri, en las que se insinuaban armados para una continuidad de esta política sin Milei, con otra proporción de beneficiarios.

Planteamos entonces que el momento requería la más amplia unidad para un paro activo de 36 horas, discutiendo los puntos de unidad para una salida a favor del pueblo y la patria, sólo posible con el pueblo en las calles. Esto iba a profundizar la crisis en el gobierno.

Milei percibió su desgaste y reemplazó a Adorni por Santilli en la Jefatura de Gabinete durante el Mundial de Fútbol. Luego adelantó el debate electoral y anunció que buscará la reelección. Piensa que, si mantiene cierta estabilidad en la economía y el apoyo de los poderosos sectores que lo sostienen, como el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, tiene posibilidades de reelegir.

Con la designación de Santilli logró, en principio, entre los seguidores de su rumbo, debilitar la jugada de Macri y reducir las aspiraciones de Bullrich. Simultáneamente Karina, la armadora de La Libertad Avanza, aparece disminuyendo sus pretensiones de listas propias en las elecciones provinciales y junto a Santilli negocian con algunos gobernadores el armado de colectoras detrás de la candidatura de Milei. Para ello impulsan eliminar las PASO y la modificación de la ley electoral y de partidos políticos para favorecer la división de la oposición, particularmente al peronismo y evitar que se exprese en las elecciones la unidad que va creciendo en las calles.

Desde el Ministerio de Economía, Caputo propagandiza que se viene la reactivación de la mano de las exportaciones, ofreciendo nuevas leyes como la ley de extranjerización de tierras y nuevas privatizaciones como dulces para terratenientes y burgueses intermediarios, mostrándose como garantía de continuidad a favor del círculo rojo. Milei sobreactúa su seguidismo a Trump y Netanyahu, con provocaciones como las protagonizadas contra el presidente de Brasil, Lula, buscando fortalecer los apoyos externos.

 

2. Derrota del gobierno con la ley de extranjerización

La bandera con la consigna “Las Malvinas son argentinas” que levantó la Selección de fútbol y la hinchada en el festejo por el histórico triunfo contra los piratas ingleses, fue un hecho antiimperialista ante los ojos del mundo que caló hondo en nuestro pueblo y generó simpatía en los pueblos y naciones oprimidas. Milei y sus funcionarios quedaron descolocados y salieron a reforzar su servilismo, llegando al absurdo de ser más críticos de nuestra selección que la FIFA y los propios yanquis, que en medio de sus actuales contradicciones con el Reino Unido no se escandalizaron por la hermosa actitud de nuestros jugadores.

Al crecimiento del descontento y la continuidad de las luchas, que no pararon durante el Mundial, se sumaron las manifestaciones de apoyo a la selección y de reivindicación soberana sobre Malvinas. Milei, que pensaba usar a su favor el Mundial y las denuncias contra la corrupción en la AFA, terminó golpeado por su cipayismo.

Se desató en grandes masas una reserva del sentimiento nacional que nos trasciende, pero de la que somos parte: nuestro Partido fue el motor reconocido del principal evento nacional por la soberanía, los Encuentros realizados en Rosario, y promovió el principal evento internacional de carácter antiimperialista realizado en el país, el Cuarto Encuentro de Mujeres de América Latina y el Caribe. Dos iniciativas entrelazadas en forma directa con este momento político, que forman parte de un profundo surco arado a lo largo de décadas con nuestra posición histórica sobre Malvinas.

Cuando el gobierno de Milei quiso retomar la iniciativa con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, se produjo una gran movilización federal, junto a una gran campaña impulsada desde diversas fuerzas políticas, sociales y sindicales, amplificada por artistas populares, de denuncia del carácter entreguista y extranjerizante de esta ley que avanzaba en la extranjerización de las tierras y territorios armada por el ministro Sturzenegger.

Esta gran pelea empalmó con el sentimiento nacional expresado en la bandera desplegada por nuestros jugadores en el Mundial, uniendo el tema de la tierra con la causa de la soberanía y mostrando ante grandes masas el carácter de esta ley antinacional. Fue tal la fuerza de este movimiento que hasta la vicepresidenta Villarruel planteó su oposición al proyecto, embarrando su tratamiento. Así se produjo la derrota más importante del gobierno en este período, con el fracaso de lo principal de la Ley en el Senado, pese a la salvaje represión desatada en los alrededores del Congreso. Ahora pelearemos por enterrar toda esta ley cuando se trate en la Cámara de Diputados.

Esta derrota de Milei es un hecho de gran magnitud política, por el carácter transversal de los pronunciamientos y porque siembra condiciones para la perspectiva antiterrateniente de nuestras propuestas. El entrelazamiento de la lucha social de calles con el sentimiento patriótico y antiterrateniente es muy significativo para nuestra táctica de derrotar esta política y este gobierno, en un camino de aproximación a la revolución.

 

3. Crecen las luchas y la confluencia popular

La aplicación de la reforma laboral genera alarma y un gran debate dentro de las fábricas. En la campaña contra la ley de los primeros meses del año recibimos opiniones de aprobación de nuestra posición, aunque en una parte importante de los obreros había cierta incredulidad sobre si se iba a aplicar. Ahora nos dicen: “Tenían razón”. Se siente la preocupación de quedarse sin convenio y la prepotencia patronal. El conjunto de la estructura sindical percibe la situación, y esto lleva a la CGT a plantearse medidas de lucha.

Venimos fogoneando desde el verano las movilizaciones para restablecer el cobro del Volver al Trabajo. Las jornadas que restablecieron los cortes en las entradas de las ciudades en todo el país, con la línea de la más amplia unidad y el triunfo parcial del cobro; la manifestación persistente de los jubilados y nuestra posición de vertebrar un plan de lucha, han formado parte de los acuerdos que se van concretando con la CGT, las dos CTA, la UTEP y 60 organizaciones de desocupados y precarizados, con el apoyo de la Iglesia Católica. Esos acuerdos tuvieron continuidad en la gran jornada de lucha del 7 de agosto y seguirán con una iniciativa por los endeudados, una posible marcha federal y un paro general previo a la visita del Papa en noviembre.

Es posible, por lo tanto, unir a los tres torrentes del movimiento obrero, ocupados, desocupados y precarizados y jubilados en un plan de lucha contra la política de Milei y unir transversalmente al pueblo, como se propone con la iniciativa de los deudores, tomando las reivindicaciones del campesinado pobre y medio y de la burguesía nacional, para derrotar esta política de ajuste y entrega y hacer realidad el ¡Basta de Milei!

En lo inmediato, trabajamos por concretar un exitoso 18 Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios los días 15, 16 y 17 de julio en La Plata, para avanzar y seguir fortaleciendo la unidad en la lucha, económica y política y en la propuesta de un nuevo país, que necesitamos los pueblos originarios y el pueblo argentino, y el 39 Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades en octubre en Córdoba.

 

4. Un plan económico que agrava los problemas del pueblo y de la patria

Mientras Caputo promete una reactivación exportadora, los números desnudan el fracaso de este plan. La inversión es la más baja en 65 años: cayó del 25% al 17% del PBI. De un producto de 650.000 millones de dólares, la economía necesita para reproducirse unos 160.000 millones de inversión, y está en el orden de los 110.000 millones. La capacidad instalada en la producción está en el 54%.

Desde que asumió este gobierno cerraron 26.500 empresas: 6.193 de transporte y almacenamiento, 5.794 firmas de comercio, 3.555 de servicios inmobiliarios, 3.073 industrias manufactureras y 2.089 contratistas de la construcción. Se perdieron 576.000 empleos, de los cuales 87.000 son de la industria y 84.000 de la construcción. El consumo de alimentos cayó un 14,6% en el primer semestre de 2026, y la morosidad de las familias llega al 10% en los bancos y al 31% en las billeteras virtuales. Detrás de cada uno de estos números fríos está el hambre y el sufrimiento de millones.

La deuda con el FMI asciende a 57.000 millones de dólares, y la propia Georgieva avisó que el organismo no puede exponerse más: aceptarían renovar el capital, pero hay que pagar los intereses y no habría dinero fresco. Las reservas crecieron a 50.000 millones de dólares, pero 19.000 millones corresponden al swap chino. Los vencimientos de la deuda pública en dólares suman 19.200 millones para 2026 y 24.900 millones para 2027. Desde la apertura del cepo, el sector privado compró 60.000 millones de dólares: 30.000 millones en 2025 y 13.000 millones en lo que va de este año. Los dólares que entran por la ventana se fugan por la puerta.

Por eso afirmamos que este plan de ajuste permanente que nunca alcanza, con una bomba de deuda y una fuga incesante que sólo garantizan más hambre y más entrega no resuelve los problemas reales de la economía de nuestro país, oprimido por el imperialismo y el latifundio terrateniente.

 

5. ¡Basta de Milei!

Llamamos a la más amplia unidad para acabar con esta política y desplegar este plan de lucha con un punto de unidad: ¡Basta de Milei!

Partiendo de ese acuerdo, trabajamos por un gran frente que apuntale el plan de lucha y se transforme en un frente político y social, sobre la base de las multisectoriales y con mesas de acuerdos políticos de los partidos, donde se vaya discutiendo un programa y una salida que, en nuestra opinión, necesita transitar el camino de las calles y las puebladas, como los hermanos bolivianos, para poder llevar a cabo los cambios que la situación reclama.

Será en ese camino, profundizando la unidad para la lucha en las calles, que podemos construir la derrota del gobierno también en las urnas, para avanzar con otra política apoyándose en el pueblo movilizado. La calle reclama unidad para decir ¡Basta de Milei! y no volver atrás.

Esto requiere trabajar con todas las corrientes políticas del peronismo, discutiendo que la división en función de la especulación electoral es hoy es un grave error. También con todas las corrientes opositoras que se manifiestan contra esta política. Es necesario acorralar a Milei y su pretensión de lograr la reelección.

Siempre hemos planteado que trabajamos para avanzar en el camino de las puebladas, que ha recorrido nuestro pueblo a lo largo de la historia para derrotar a los gobiernos reaccionarios. En estos momentos en los que crece la bronca en las calles, avanzamos en la pelea por un centro coordinador de las luchas y en la preparación del Partido.

Desde ahí profundizamos la pelea por la más amplia unidad contra Milei y sus variantes también en el terreno de las urnas, frente al adelantamiento de los tiempos electorales en varias provincias y a nivel nacional. El gobierno pretende una reforma electoral cada vez más proscriptiva para los partidos políticos populares. Por eso tenemos que garantizar las personerías del PTP de todo el país, plantear con nuestro programa la pelea por la construcción de frentes, y proponemos nuestros candidatos para diputados y concejales.

Pero decimos con claridad que para concretar el ¡Basta de Milei! que viene creciendo, tenemos que avanzar con las luchas de calles en lo inmediato, construyendo el paro activo de 36 horas.

En esta perspectiva vamos discutiendo en unidad un programa y haciendo un llamamiento público a constituir este frente político y social. Para estar a la altura de estas grandes tareas trabajamos por fortalecer nuestro PCR y su JCR, invitando a miles a sumarse a nuestras filas, orgullosos de una Campaña Financiera exitosa que, con el aporte voluntario de miles de camaradas, amigos y aliados, garantiza nuestra independencia.

Con la fuerza de las luchas que recorren la patria, del sentimiento nacional y malvinero que desbordó las calles y de la derrota de la Ley de extranjerización de las tierras, redoblamos la pelea por la más amplia unidad para derrotar esta política de hambre, entrega y represión, y abrir el camino a un gobierno de unidad patriótica y popular que aplique una política a favor del pueblo y de la patria.

 

Foto de portada: La movilización popular derrotó los planes de extranjerización de la tierra del gobierno. Miles se movilizaron frente al Congreso y en todo el país

 

El 7 de agosto se reafirmó en las calles la lucha contra el gobierno con una amplia unidad de las centrales sindicales, movimientos sociales, organizaciones campesinas, políticas y sectores religiosos