La fiscalía, en una acusación de 24 páginas, sostiene que Cerimedo emboscó a Beller para que se encontrara con los sicarios y controló el ataque por teléfono antes de intentar huir del país.
Lo que terminó de hundirlo fue su propio celular: un chat difundido por el abogado de Beller dice «Nadia ha llegado muy lejos. Yo creo que hay que buscar la forma de eliminarla». En otro, Cerimedo la amenaza: «Ni se te ocurra hacer huevadas. Vos publicás eso y me arruinás la vida».
Cerimedo no es un improvisado: luego de su larga historia como estafador antes de vincularse a los Milei, fue el único extranjero imputado por la Policía Federal de Brasil en la causa por el intento de golpe contra Lula, trabajó para Jair Bolsonaro y cofundó, junto al español Javier Negre, la fábrica de noticias falsas La Derecha Diario. Milei, Bolsonaro, Paz, Bukele, Noboa: el mapa que atraviesa es el de una derecha continental que salta fronteras y responde a los intereses de Donald Trump.
Beller reveló además por qué no lo denunció antes: “Él maneja a la Policía y al Ejército. Es el poder que le dio el presidente de Bolivia”. Un “asesor” sin cargo formal, sin sueldo estatal ni control institucional, con mando de hecho sobre las fuerzas represivas de un país entero.
Beller, con vasta actuación en la política boliviana (de candidata a diputada del MAS de Evo Morales a vincularse con el fascista Luis Fernando Camacho y la presidenta golpista Jeanine Añez), acusó a Cerimedo de ser agente de la CIA, denuncia que retomó el propio Evo Morales. El expresidente boliviano fue contundente: «Sus andanzas son de un agente del imperio. Generar bronca. Enemistar. Polarizar». Morales publicó además dos alertas graves el 20 de agosto: una pugna interna en el gobierno de Paz sobre qué hacer con Cerimedo, exigiendo que sea investigado «por feminicidio, sicariato, terrorismo de Estado, corrupción, narcotráfico y legitimación de ganancias ilícitas»; y la denuncia de un plan para asesinarlo a él mismo en el trópico de Cochabamba, con el ministro de Defensa coordinando en Estados Unidos: «Todo coincide», advirtió.
Mientras Milei y su gobierno hacen malabarismos para tratar de despegarse de Cerimedo, Beller dice tener grabaciones donde su expareja confesaba que el gobierno libertario «era una olla a presión, plagada de corrupción» y que Karina Milei «era la cabeza de todo», en sintonía con lo que ya había declarado sobre las coimas de la causa Andis.
Este intento de femicidio destapó muchas de las porquerías que están detrás de gobiernos como el de Milei, Bolsonaro y Rodrigo Paz: intentos de femicidio, sicariato, corrupción, espionaje, todo al servicio del avance de los intereses del imperialismo yanqui en nuestro continente.
hoy N° 2123 26/08/2026
