Taller Joven Originario y Comunicación
Participamos de la misma integrantes del pueblo nación Qom, Mapuche, Ava guaraní, Moqovi. Provincias y Zonas: La Pampa, Neuquén, Rosario, Mendoza, La Plata y Chaco.
Luego de dar lectura al documento político y haber aprobado en su totalidad el contenido del mismo se pasó a informar las conclusiones de nuestro taller:
1. Sobre la persecución política y policial a referentes o integrantes de pueblos originarios que intentan organizarse para reclamar por sus derechos llegamos a la conclusión que desde que asumió este gobierno fascista, genocida, negacionista esto se profundizó aun más.
2. Sobre el rol de la juventud: Es necesario tomar y asumir responsabilidades dentro de la comunidad, escuchar, ponernos al frente de los reclamos, saber qué está pasando con nuestros hermanos, ir a verlos, convocarlos a organizarse.
3. Necesitamos estudiar y formarnos en el entendimiento de los marcos jurídicos que nos respaldan a la hora de reclamar nuestros derechos, internacionales, nacionales y locales.
4. Tenemos la tarea de recuperar y dar sostenimiento a nuestras culturas y sistemas de organización, forma de vida y desarrollo comunitario.
5. Los jóvenes tenemos como responsabilidad dar continuidad a nuestra cultura, saberes, espiritualidad y lenguas a través de la transmisión.
6. Es importante para los jóvenes entender y defender la lucha de las mujeres originarias, hoy en día las mujeres cumplen roles de representación que antes no, hay que avanzar en ese sentido. Debemos comprender que nuestras hermanas sufren una triple opresión.
7. Tenemos que acompañar a los hermanos que están en proceso de reconocimiento, que puedan sentirse orgullosos de ser joven y Originario, romper con el estigma y el racismo.
8. En cuanto a la educación, aunque la educación sea bilingüe, sufrimos violencia institucional y racismo, es necesario que se reconozca el conocimiento ancestral y que los puestos de trabajo no sean limitados por la burocracia que requiere tener título que apruebe el conocimiento.
9. Sobre la comunicación, utilizar las herramientas y plataformas para visibilizar a nuestras comunidades, pero también para poder transmitir conocimiento, generar contenido con nuestras luchas pero también para mostrar nuestra cultura, nuestra lengua. Generar contenido que pueda combatir la desinformación o mala información.
10. Los jóvenes originarios defenderemos nuestros territorios frente al avance de las empresas de los países imperialistas que quieran hacerse dueños de nuestros recursos con las políticas que lleva adelante este gobierno nacional de Javier Milei.
11. Los jóvenes originarios tenemos la gran tarea de recuperar la verdadera historia, nuestra historia y lo haremos teniendo presente las tres fuentes que nos han enseñado. Una mediante la oralidad de nuestros ancianos, autoridades; investigando lo que han escrito nuestros enemigos y amigos teniendo en cuenta que muchas cosas son mentiras y muchas otras son verdad; y por último de nuestros guías espirituales quienes poseen el don por naturaleza de transmitirnos los mensajes de nuestros ancestros.
12. Los jóvenes comprendemos que una comunidad perteneciente a un pueblo o nación, no puede llegar a su desarrollo pleno, si no posee territorio, ya que no puede llevar adelante su autodeterminación en su aspecto económico, político, cultural, lingüístico, ancestral. Es responsabilidad histórica del Estado argentino llevar adelante la reparación histórica objetiva hacia los pueblos y naciones, y no solo su aspecto cultural.
13. Sobre el tipo de Estado seguimos las enseñanzas y práctica comunitaria de nuestros ancestros en las grandes confederaciones como la de Salinas Grandes, Leuvuco, Manzaneros y ese gran estado originario que comandaba María la Grande: -Funcionalidad del estado muy barato con una reducción significativa de la burocracia casi nula, esto implica que deber ser pequeño arriba (tecnificado y eficaz) y muy fuerte abajo, que los pueblos organizados sean quienes tomen las mejores decisiones para todos. -El parlamento originario debe ser de doble función, responden a lo que deciden la mayorías de la comunidades y los pueblos siendo legislativo y ejecutivo a la vez. -El pueblo ejerce las tareas de seguridad, defensa y justicia desde abajo hacia arriba. -Los pueblos deciden qué se produce, cómo se produce y cómo se distribuye lo producido sin privilegios y de acuerdo con el trabajo aportado. -La autodefensas está en las manos de los pueblos organizados.
14. Debemos trabajar para una marcha federal multisectorial que lleve adelante nuestros reclamos, en donde los pueblos y naciones originarias seamos los protagonistas.
15. Desde que asumió el gobierno de Javier Milei el consumo de distintas drogas se triplicó, llevando a nuestros hermanos y hermanas a un deterioro en su salud mental, aumentando la desocupación, los suicidios, la depresión y la violencia ya que los centros de rehabilitación no dan respuestas acorde a las necesidades, por ende condiciona a las familias a solucionar esta situación.
16. Queremos dejar en claro a nuestros hermanos y criollos dirigentes, que con la necesidad no se juega y que no deben utilizar esa posición como si fuese un privilegio, esto quiere decir que lo que se consigue con lucha, trabajo y esfuerzo, debe ser repartido equitativamente de acuerdo al trabajo aportado y no beneficiar de acuerdo a los intereses propios.
17. Sin la unidad de nuestros pueblos y naciones originarias junto a la mayoría del pueblo hermano argentino se nos hará difícil lograr ese nuevo Estado del que hablamos, por esta misma razón debemos trabajar y fortalecer la unidad para lograrlo, debemos trasmitir nuestro trabajo en todos los lugares en los que participamos, tratando de reforzar las instituciones propias y de amigos para implementar el desarrollo y los valores logrados por las comunidades y los pueblos preexistentes y refundar y construir de a un paso a las vez ese Estado plurinacional, democrático y popular. Porque es necesario y nos lo merecemos hermanos y hermanas.
Taller de Mujeres Originarias
Se leyó el documento y compartimos pareceres.
En términos generales se acuerda con el análisis de la realidad pero se señala que tendría que reflejar más concretamente aspectos de las problemáticas puntuales que atraviesan los Pueblos Originarios. Se acuerda con la mención específica a la problemática de la tierra y de las políticas extractivistas pero proponemos tener un mapeo de las comunidades en conflicto que enfrentan desalojos violentos y la conformación de una comisión nacional que integre las luchas de norte al sur del país.
En el debate surgen otras cuestiones urgentes y propias que nos parece importante señalar:
1. Salud:Se señala la inexistencia del acceso al agua potable (sobre todo en las comunidades Qom, Mocoví y Vilela del Chaco y Rosario).
Proponemos la realización de un esquema que indique zonas, cantidad de familias afectadas y descripción de situaciones diarias y elevar una propuesta concreta con un petitorio que acompañen el resto de las comunidades del país. En relación a los constantes casos de TBC y Mal de Chagas, se señala la ausencia de dispositivos específicos que trabajen sobre la prevención y el seguimiento como así también prácticas discriminatorias en los centros de salud y ausencia de políticas públicas con perspectiva intercultural que permita un real acceso al derecho a la salud pública. Según informes de Ministerio de salud de Nación en las comunidades Wichi y Qom del Chaco el índice de tuberculosis es desproporcionadamente alto. En lo que va del 2026 aumento un 18 %.
Se buscan la leyes que establecen las pautas para abordar estas enfermedades, Ley Mal de Chagas 26281, Ley de TBC Ley 27675 (elaboración específico de un protocolo comunitario y para ser presentado ante las autoridades sanitarias que más casos tienen).
Otro tema preocupante es que en el Chaco se tiene que pagar todo, tanto la medicación como los insumos como gasas, jeringas etc.
Se aporta la información de la Ley 8534 Octorina Zamora de la provincia de Salta que sirve como referencia para todo el País.
2. Representatividad:Se propone recuperar prácticas de representación ante los organismos estatales, donde el interlocutor con el Estado sean hermanos elegidos por la comunidad. Establecer criterios compartidos de elección donde no se avalen cargos puestos a dedo por el gobierno de turno.
Las instancias de diálogo con el IPAS, IDACH, CEPAI, CPI y cualquier instancia gubernamental tiene que estar legitimado por el conjunto de la comunidad.
3. Educación:Se propone la creación de programas puntuales de alfabetización para los mayores de las comunidades con docentes que hablen la lengua madre.
Preocupa las trayectorias educativas interrumpidas y la ausencia de dispositivos de acompañamiento y seguimiento de estas situaciones que afectan fundamentalmente a los jóvenes de las comunidades.
Exigimos la implementación de la Ley de Educación Nacional N° 26.206 que regula la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) como una modalidad específica del sistema educativo para los niveles inicial, primario y secundario. Esta ley garantiza el derecho de los pueblos indígenas a preservar y fortalecer su lengua y su identidad cultural.
También exigir condiciones de accesibilidad a las políticas públicas que no dependan de saber manejarse con las redes e internet. Que existan puntos de apoyo de atención presencial para los diferentes trámites para que esa condición no profundice la discriminación y la exclusión.
4. La droga como flagelo que atenta contra las comunidades, rompe los lazos comunitarios y afecta profundamente a las familias. Entender la droga como un problema social y no individual.
5. Interpelar prácticas que aún perviven en algunas comunidades como el Chineo, los embarazos tempranos no deseados y el matrimonio en menores de edad.
6. Proponemos construir espacios de intercambio y participación de mujeres en cada comunidad, donde poder expresar tanto las preocupaciones como estrategias de intervención comunes, fortaleciendo el rol de muchas hermanas que han asumido roles de responsabilidad y representatividad.
Propuestas:
1.Proponemos marchar todas juntas las mujeres originarias, el 11 de octubre, último día de libertad de los pueblos Indígenas, en la gran marcha del Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades en la provincia de Córdoba , con nuestras banderas “MUJERES ORIGINARIAS EN LUCHA”.
2. Visibilizar en todas las redes, todas las luchas de cada territorio.
3. Salir todas las comunidades a las calles, el día que se vote la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Taller de Tierra y Territorio
Participamos hermanos y hermanas del pueblo Mapuche, Qom, Mocoit, Aimara, Quechua, Ranculche, Tehuelche, Mbya Guaraní de todo el país. Donde estuvimos compartiendo las problemáticas de nuestros pueblos y naciones en los diferentes territorios que se profundizan día a día por la gran crisis económica que azota al pueblo, trae como consecuencia una migración forzada del territorio con el desmembramiento de las familias afectando principalmente a los jóvenes, quienes terminan situándose en los barrios populares padeciendo el desempleo, las adicciones, alejándolos de la práctica y la vida comunitaria en sus territorios como sucede, por ejemplo, con los hermanos y hermanas en Rosario.
Con un gobierno de carácter genocida, racista, negacionista, que busca dividirnos y colocarnos como enemigo interno del pueblo hermano argentino, vemos el inicio de una nueva campaña de exterminio profundizando la entrega de nuestros territorios a manos de los imperialismos, los terratenientes y monopolios extranjeros, quienes utilizan al gobierno de Milei, a las fuerzas represivas del Estado y al poder judicial como herramienta ejecutora para llevar adelante el plan de genocidio, exterminio, entrega y saqueo de lo que hoy comprende el Estado argentino.
Algunas cuestiones transversales que preocupan y afectan a todos los pueblos son los desalojos, la represión, el no reconocimiento a la preexistencia étnica y cultural y a ninguna de las leyes que nos amparan como por ejemplo el convenio 169 de la OIT, al cual Argentina adhiere en su totalidad con la ley 24071.
Exigimos que los diputados nacionales se pronuncien en contra de la totalidad de la ley de extranjerización de la tierra llamada ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Proponemos:
1. Que el 18 Encuentro se solidarice y repudie el intento de desalojo para el día 20/08/26 a las comunidades Lof Melo y Lof Kinxikew y hacemos responsable al gobierno fascista de Milei de la integridad física de las comunidades.
2. Que el día 20/08/26 se lleven diversas acciones visibilizando al apoyo a las comunidades.
3. El rechazo en su totalidad a la ley de extranjerización de la tierra que facilita los desalojos exprés, profundizando así el avance y la entrega indiscriminada sobre nuestros territorios y los bosques nativos.
4. Que este Encuentro se solidarice con la comunidad indígena Santa Rosa de Humahuaca Jujuy, que sufrió una brutal represión, desalojo, y destrucción total de sus viviendas.
5. Que para el 11/10/26 se visibilice mediante diversas acciones el último grito de libertad de la naciones y pueblos originarios.
6. Un encuentro virtual de formación jurídica de derechos indígenas.
El documento se aprueba en general y proponemos agregar en el documento en la página 4: Avanza el intento de aprobación de la ley de extranjerización del territorio que implica los desalojos exprés habitacional y territorial tanto en el campo como en la ciudad con la venta y comercialización de las tierras.
Taller de Plurinacionalidad, Espiritualidad y Cosmovisión
Antes de comenzar queremos decir que se leyó el documento quedando aprobado por todos los hermanos presentes, sin modificaciones.
Nos encontramos reunidos con nuestros hermanos del pueblo Qom de Rosario: María Lina Lazaro, Sergio Rossi, María Paredes, Maira Gomez, Rocío Gomez. Qom del Chaco: Gregorio Duarte. El pueblo Avá guaraní: Casique Gumersindo Segundo. El pueblo Rankulche-La Pampa: Rosa Rodríguez, Lonko Mercedes Soria. De la red del Bajo Flores: Marcela Jubin. Fol y la red del Bajo Flores: de Perú Inca: Ana Gamarra. Pueblo Wayllamarca Bolivia: Carolina Farias. La Plata: Amancay López. Pueblo Guaraní Tres Ombúes sitio multiétnicos: Hernán Daniel Reque.
Nos encontramos para escucharnos, para compartir nuestras palabras, nuestros relatos y nuestras experiencias, reconociendo que cada pueblo tiene su propia historia, su propia lengua, su propia espiritualidad y su propia manera de comprender y relacionarse con la naturaleza.
Antes de comenzar, queremos pedir permiso y expresar nuestro respeto a cada una de las cosmovisiones presentes en este encuentro, a nuestros mayores, a nuestros caciques, a quienes sostienen y transmiten los saberes ancestrales, y a todas las personas que hoy vienen a compartir su palabra. Hoy queremos hablar desde la conexión con la naturaleza.
Cuando destruyen el monte, también hieren nuestra espiritualidad.
Hoy nos encontramos como pueblos, como naciones, como comunidades que llevan en su memoria las voces de nuestros mayores, de nuestros caciques, de nuestras abuelas y abuelos.
Nos encontramos para hablar de algo que no podemos separar de nuestra vida: el territorio. Porque para nuestros pueblos el monte no es solamente árboles. El río no es solamente agua, es la sangre de nuestros antepasados que cuando tenemos sed nos hidrata, y su espíritu de fuerza recorre cada parte de nuestro ser. La tierra no es solamente un lugar donde vivimos.
El monte es memoria. El río es vida. La tierra es identidad. Y la naturaleza también es parte de nuestra espiritualidad. Antes de entrar en cada territorio, antes de escuchar cada relato, debemos pedir permiso. Permiso a la comunidad, a sus mayores y a su propia cosmovisión. Porque cada pueblo tiene su manera de comprender el mundo, sus palabras, sus ceremonias, sus historias y sus formas de relacionarse con la naturaleza.
En nuestros territorios existen personas que conservan conocimientos ancestrales: caciques, chamanes, sabios, mayores, mujeres y hombres que aprendieron de quienes estuvieron antes que nosotros.
Ellos nos enseñan que cuidar la naturaleza también es cuidar nuestra vida. Pero hoy nuestro monte está siendo destruido. Nuestros ríos son afectados. Muchas comunidades sufren desalojamientos y pérdida de sus territorios. Y cuando destruyen el monte, no solamente desaparecen árboles. También pueden desaparecer plantas medicinales, animales, lugares sagrados, historias, caminos, recuerdos y conocimientos que fueron transmitidos durante generaciones. Cuando se destruye el monte, se lastima una parte de nuestra espiritualidad.
Porque sin monte, se pierden espacios donde viven nuestros relatos y nuestros recuerdos. Y como dicen nuestras propias voces: sin montes, se van los espíritus.
Por eso debemos preguntarnos: ¿Quién escucha a las comunidades cuando son desalojadas? ¿Quién escucha a nuestros mayores cuando dicen que el territorio está siendo destruido? ¿Quién escucha cuando nuestros ríos son contaminados? ¿Quién escucha cuando una comunidad pierde el lugar donde nació, vivió y enterró a sus antepasados?
No estamos hablando solamente de tierra. Estamos hablando de vida, salud, identidad, memoria y espiritualidad. También debemos recordar nuestra historia. Nuestros pueblos han sufrido violencia, persecuciones y masacres. Pero a pesar de todo, seguimos aquí. Seguimos hablando. Seguimos transmitiendo nuestras palabras. Seguimos defendiendo nuestros territorios y nuestra identidad.
Por eso este encuentro no debe ser solamente un lugar para recordar el dolor.
También debe ser un espacio para fortalecer nuestras voces, encontrarnos entre pueblos y transmitir nuestros conocimientos a las nuevas generaciones.
La plurinacionalidad significa reconocer que existen diferentes pueblos, diferentes culturas, diferentes lenguas y diferentes cosmovisiones. Y reconocerlas significa también respetarlas. Que nadie hable por nosotros sin escucharnos. Que nadie decida sobre nuestros territorios sin nuestras comunidades. Que nadie destruya nuestro monte sin comprender todo lo que vive y significa dentro de ellos. Hoy queremos decir que defender el monte es defender la vida. Defender los ríos es defender la salud.
Defender el territorio es defender nuestra identidad. Respetar cada cosmovisión es respetar a cada pueblo. Y escuchar a nuestros mayores es mantener viva nuestra memoria. Porque mientras exista un pueblo que recuerde, que hable y que defienda su territorio, su historia seguirá viva. Que nuestras voces se encuentren hoy.
Que nuestros pueblos sigan caminando juntos. Y que nuestro monte, nuestros ríos, nuestra tierra y nuestra espiritualidad puedan seguir siendo parte de la vida de las generaciones que vienen. Nos preguntamos ¿cómo recuperar y conservar la espiritualidad, cosmovisión de cada pueblo presente? Para recuperar aquello que se está perdiendo, necesitamos procesos construidos desde las propias comunidades. No se trata solamente de conservar recuerdos, sino de fortalecer la transmisión de conocimientos entre generaciones.
Es necesario generar espacios de escucha con nuestros mayores, caciques, referentes, mujeres y jóvenes; registrar los relatos y saberes que cada comunidad decida compartir; fortalecer nuestras lenguas; recuperar espacios naturales y promover acciones de cuidado del monte y de los ríos. Este trabajo debe realizarse de manera interdisciplinaria, pudiendo participar comunicadores, docentes, antropólogos, profesionales de la salud, especialistas ambientales y otros, pero siempre respetando que sean las propias comunidades quienes definan qué conocimientos compartir, qué prácticas recuperar y de qué manera hacerlo. La recuperación cultural y espiritual no puede realizarse sin respeto, sin permiso y sin participación comunitaria.
Por eso proponemos trabajar desde el diálogo entre los saberes ancestrales y las herramientas profesionales actuales, para que la memoria de nuestros pueblos no quede solamente en el pasado, sino que pueda continuar viva en las nuevas generaciones. “Recuperar nuestra espiritualidad no significa volver atrás. Significa volver a escuchar a nuestros mayores, recuperar nuestras palabras, cuidar nuestros montes y nuestros ríos, fortalecer nuestras comunidades y permitir que nuestros jóvenes conozcan de dónde vienen. Cada pueblo debe poder recuperar lo propio desde su propia cosmovisión, con respeto y con permiso.”
Hablar de nuestra realidad también es hablar de una historia que lleva más de 500 años. Una historia atravesada por la colonización externa y también por una colonización interna que todavía continúa de distintas maneras.
La furia de la naturaleza que hoy vemos y sentimos no puede separarse de lo que sucede a nivel político y económico. Cuando se destruyen los montes, se contaminan los ríos y se desplazan comunidades, no solamente se está dañando la naturaleza: también se está afectando nuestra cultura, nuestra espiritualidad y nuestra forma comunitaria de vivir. Durante generaciones se ha transmitido esta preocupación. Nuestros mayores ya hablaban de lo que estaba sucediendo. Y hoy nosotros seguimos diciendo que existe una desintegración cultural que amenaza nuestros conocimientos, nuestros relatos, nuestras lenguas y nuestra relación con la naturaleza.
Recuperar todo lo perdido es muy difícil. Pero para nosotros es fundamental intentarlo, no hace falta buscar esperanza porque la esperanza de los jóvenes somos nosotros. Porque para nuestros pueblos todo tiene vida. El monte tiene vida. El agua tiene vida. Los animales tienen vida. La tierra tiene vida.
Y por eso respetamos y consideramos sagrado aquello que nos da vida. El agua del río, para nosotros, no es simplemente agua. Es vida, es memoria; como escribimos anteriormente el agua es la sangre de nuestros hermanos que lucharon. Por eso es sagrada. Sin embargo, hoy muchas veces sentimos que aquello que siempre estuvo ligado a nuestra vida ya no nos pertenece, que se decide sobre ello sin escuchar a quienes tienen una relación ancestral con esos lugares. Frente a esta realidad, necesitamos recuperar nuestras herramientas. Nuestros hermanos nos dejaron palabras, luchas y caminos que todavía pueden ayudarnos.
Mártires López, nuestro hermano, nos dejó también una herramienta escrita, una herramienta que debe ser conocida, respetada y puesta en práctica. Tenemos herramientas jurídicas y políticas que muchas veces no se cumplen como deberían.
Nosotros tenemos una forma comunitaria y colectiva de entender la vida.
Una comunidad no es la suma de individuos aislados. Es una fuerza construida entre familias, entre personas, entre generaciones. Cuando hablamos de comunidad hablamos de varias familias, de varias personas que se unen y se sostienen.
Lo singular puede ser presentado como privado. Pero nuestra vida se construye desde lo colectivo. Y cuando se intenta romper los vínculos comunitarios, cuando se busca dejar a las familias aisladas y sin organización, también se debilita nuestra fuerza. Porque una comunidad unida puede reclamar, puede organizarse, puede defender sus derechos y puede transmitir su cultura.
Por eso entendemos que la colonización no pertenece solamente al pasado. Existe una colonización externa, pero también una colonización interna que continúa cuando nuestras voces son ignoradas, cuando nuestros conocimientos son desvalorizados y cuando se destruyen las condiciones necesarias para que nuestras comunidades puedan seguir existiendo.
Nosotros no queremos desaparecer. Queremos recuperar. Queremos recuperar nuestras palabras, nuestros relatos, nuestras lenguas, nuestros montes, nuestros ríos, nuestra memoria y nuestra espiritualidad.
Queremos que nuestros jóvenes conozcan lo que nuestros mayores nos enseñaron.
Queremos que cada comunidad pueda decidir qué recuperar, cómo hacerlo y qué conocimientos deben permanecer dentro de ella. Porque recuperar no significa volver al pasado. Recuperar significa volver a darle vida a aquello que intentaron quitarnos.
Y mientras exista una comunidad que recuerde, que se organice, que transmita su palabra y que defienda la vida, nuestra historia seguirá presente.
Hoy estamos aquí para decir que no queremos ser comunidades aisladas. Queremos seguir siendo pueblos. Queremos seguir siendo comunidad. Queremos seguir teniendo memoria. Y queremos que nuestras futuras generaciones puedan conocer el monte, escuchar el río y comprender que aquello que para otros puede parecer solamente naturaleza, para nosotros es vida, memoria y espiritualidad. Porque cuando se destruye la naturaleza, también se hiere nuestra cultura. Cuando se rompe la comunidad, se debilita nuestra fuerza. Y cuando se intenta borrar nuestra memoria, nosotros respondemos recordando, hablando y transmitiendo.
Nuestra recuperación comienza por volver a encontrarnos, escucharnos y caminar juntos. Queremos agregar que como parte de la lucha, proponemos a todos los hermanos presentes visibilizar el 19 de abril Día del Indio Americano. Hacer una difusión y mostrar cada problemática que existe en cada pueblo hasta el día de hoy, que cada nación y pueblo se movilice en su lugar y que puedan mostrar a través de las redes.
