El agua sube y las obras no aparecen

4 de noviembre de 2026
Corresponsal

El fenómeno de El Niño no es una amenaza a futuro en Corrientes: ya está instalado en la capital y en varias localidades del interior. Así lo explicó Carmen Mambrín, coordinadora provincial de la Corriente Clasista y Combativa e integrante del PCR, en diálogo con Emilio, de Radio Arraigo de La Matanza. “Lo que vemos es un abandono total por parte del Estado, que hasta ahora no salió a dar a conocer medidas específicas”, denunció en una entrevista a FM Arraigo.

Las familias que viven en la ribera son las primeras en sufrirlo. Muchas tienen sus casas bajo el agua y otras directamente las perdieron, derrumbadas por la corriente. Paso de los Libres, Paso de la Patria e Itatí están entre los lugares más castigados del interior, y en la capital la situación se repite en todos los barrios que rodean el río, que son muchísimos.

 

Sin centros de evacuados

“Centros de evacuados no existen”, afirmó Mambrín. Recién cuando los vecinos salieron a manifestarse se logró abrir una escuela para alojar a un grupo de familias, una capacidad que no alcanza ni de lejos. Mucha gente se autoevacuó; otra sigue viviendo en el agua, y hay familias que quieren irse pero no tienen adónde.

La asistencia oficial es mínima: “Le dan una bandejita de comida a familias que muchas veces son numerosas”. A eso se suma el recorte en salud. No hay medicamentos ni atención, y crecen las enfermedades, sobre todo en los chicos que ya padecían asma u otros problemas.

 

Obras tarde y a cuentagotas

Lo que pasa no tomó a nadie por sorpresa. Hace un año que se conocían los pronósticos, y el 25 de diciembre pasado una lluvia que no fue de las más grandes dejó a buena parte de la ciudad con 50 centímetros de agua dentro de las casas durante tres días o más. “Las obras que se están haciendo llegan tarde, porque no se tienen que hacer ahora que la gente está con el agua en el cuello, sino un año antes”, señaló. Se abren algunos canales, se rompe asfalto, pero son trabajos mínimos frente a lo que viene: en el sur de Brasil sigue lloviendo, esa agua llegará al río y las lluvias de diciembre completarán el cuadro. Los pronósticos hablan de una inundación mayor que la de 1983, y el agua ya no afectará solo a la ribera: el propio centro de la capital se anega con poca lluvia.

En el campo la situación es similar. La CCC, que organiza a campesinos pobres, se puso a disposición de los municipios, que reconocen que todavía no les llegó la maquinaria para abrir caminos hoy tapados por el monte y el agua.

 

Comité de emergencia y reclamo al gobierno

Mientras tanto, la organización sostiene ollas, cocina y acompaña a los vecinos. “Lo hacemos, nos solidarizamos, bancamos las ollas, pero no es suficiente, porque esto va más allá”, advirtió Mambrín. Por eso impulsan un comité de emergencia y buscan reunirse con el gobernador, después de llamados telefónicos que no tuvieron respuesta. Le reclaman que dé la cara, que la provincia exija a la Nación los fondos que le corresponden y que el gobierno nacional se haga cargo.

La dirigente comparó la situación con la pandemia, cuando las organizaciones populares sostuvieron los barrios y se arrancó el aporte por única vez de las grandes fortunas. “Necesitamos que se declare la emergencia para Corrientes”, resumió. Con una crisis que recién empieza y pronósticos peores para los próximos meses, la exigencia son medidas urgentes que están a la altura de la gravedad de la situación: alimentos, salud, lugares dignos para evacuarse y obras de verdad.

 

hoy N° 2133 04/11/2026