Los ocupantes de Malvinas otorgaron las licencias del proyecto petrolero Sea Lion a Navitas Petroleum (israelí, 65%) y Rockhopper Exploration (británica, 35%), que en diciembre de 2025 anunciaron la Decisión Final de Inversión: US$1.800 millones iniciales, reservas de 314 millones de barriles y producción de 50.000 barriles diarios desde marzo de 2028.
Tras ocho meses de silencio, Milei anunció sanciones administrativas y penales contra las petroleras de Sea Lion, inhabilitándolas para operar en el país. «Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto», declaró. Las acciones de Rockhopper cayeron 6,3% en Londres, pero la empresa dijo que no cambiará el cronograma del proyecto.
Tras la cadena nacional en la que Milei se disfrazó de malvinero, el gobierno anunció un “Consejo de Seguridad” y aumentó el presupuesto de la SIDE en 30 mil millones de pesos. Usa Malvinas y aumenta la plata para la represión.
Además, anunció que hará una “base militar integrada” en Tierra del Fuego, que estaba en construcción y el mismo Milei paralizó.
No hay una solo medida que toque los intereses británicos en la pesca que realiza en nuestras aguas ocupadas, y menos aún en sus empresas, propiedades y tierras en la Argentina, de la que ofrecemos un listado parcial.
Caputo le prometió a los ingleses “un año espectacular”
El 25 de noviembre de 2025 el ministro de Economía Luis Caputo reunió a representantes de las principales empresas británicas del país. Les prometió que «el 2026 será un año espectacular» y que las leyes de reforma laboral y «Presunción de Inocencia Fiscal» seguirán «este rumbo de orden macroeconómico y rebaja de impuestos». Los empresarios ingleses, siempre insaciables, reclamaron contra la «presión fiscal» de provincias y municipios.
Participaron la banca (Banco Galicia, heredero de HSBC), petróleo y energía (Pan American Energy, Harbour Energy, MSU Energy, Lake Resources), minería (Río Tinto), tabaco (British American Tobacco), consumo masivo (Diageo), laboratorios (AstraZeneca), estudios jurídicos y financieros (Bruchou, Beccar Varela, PUENTE, Schroders, EY, Willis Towers Watson, First Capital Advisors), seguridad privada (G4S), automotrices (BMW Mini), salud (Hospital Británico), aviación (British Airways), la Embajada Británica y la Cámara de Comercio Argentino-Británica (BritCham).
Como otros monopolios imperialistas en la Argentina, los británicos están virando su inversión directa de los intereses que tenían en el sector bancario y petrolero, a la minería.
En los últimos dos años, HSBC vendió toda su banca minorista a Grupo Financiero Galicia; Shell no controla ninguna estación de servicio desde que le vendió su red a Raízen en 2018 -hoy en venta a José Luis Manzano y la trader suiza Mercuria-; y British Petroleum se desprendió de su participación de control en Pan American Energy y Axion, quedándose solo con la marca Castrol.
En la minería, Río Tinto completó en 2022 la compra del 100% del proyecto de litio Rincón, en Salta, con una inversión total proyectada de US$2.500 millones. En Santa Cruz, Patagonia Gold explota oro y plata. A eso se suman British American Tobacco (dueña de Nobleza Piccardo) y los laboratorios GSK y AstraZeneca, reorientados a investigación clínica.
Los piratas tienen más de 250 mil hectáreas en nuestro territorio continental
El Observatorio de Tierras viene realizando importantes aportes en la denuncia de la creciente extranjerización de la tierra. Producto de la lucha popular, expresada en la gran movilización del 6 de agosto frente al Congreso y en todo el país, el oficialismo tuvo que retirar los capítulos de extranjerización de las tierras y la posibilidad de vender territorios incendiados de la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
En su segundo “informe”, el Observatorio de Tierras cruzó datos del Registro Nacional de Tierras Rurales y concluyó que el capital británico posee 246.000 hectáreas en el país (al margen de Malvinas), repartidas en Río Negro (Bariloche, +11.000 ha, caso Lewis), Buenos Aires (Balcarce +11.000 ha, Arrecifes +5.000 ha), Córdoba (Río Cuarto, +3.000 ha), La Pampa (Loventué y Toay, +6.000 ha cada uno), Mendoza (Malargüe, +10.000 ha), Neuquén (Huiliches, +6.000 ha), Salta (Anta, +35.000 ha), San Juan (Calingasta, +39.000 ha), Santa Cruz (parcelas de 23.000, 13.000 y 10.000 ha), Santa Fe (General López, +5.000 ha) y Santiago del Estero (Jiménez, +14.000 ha).
En julio de 2026, el sexto informe del Observatorio precisó el dato neuquino: 6.483 hectáreas británicas en el departamento de Huiliches, solo el 1,3% de la tierra extranjerizada provincial, sin relación con los enclaves cordilleranos de mayor valor estratégico donde domina el capital estadounidense.
El caso de tierras con titular británico mejor documentado es el de Joseph «Joe» Lewis, empresario nacido en Londres con residencia fiscal en Bahamas, que controla -a través de Hidden Lake S.A., calificada por la Inspección General de Justicia como «sociedad pantalla»- unas 12.000 hectáreas en Lago Escondido, Río Negro, en zona de seguridad de frontera. Desde 2005 mantiene cortado el acceso público al lago pese a que sus aguas son de dominio público.
En 2023 el Estado había iniciado una «acción de lesividad» para anular esa compra. Bajo Milei, el Ejecutivo presentó un acuerdo conciliatorio con Lewis, homologado el 28 de enero, que cerró el expediente sin anular la compra (expediente que además pasó a «acceso reservado» desde diciembre de 2025). En abril de 2026 se supo, además, que el gobierno le reconoció a Hidden Lake S.A. una central hidroeléctrica de 7,2 MW construida en el predio bajo el programa RenovAr.
Hay 246.000 hectáreas inglesas, de Río Negro a Santiago del Estero. En Bahía Dorada, a 30 kilómetros al sur de Sierra Grande, Río Negro, Lewis había adquirido tierras donde construyó una pista de aviación que luego pasó a manos de capitales de Emiratos Árabes Unidos.
Mientras el gobierno fracasó en su intento de avanzar con la ley que eliminaba los límites a la propiedad extranjera, se conoció que la Dirección Nacional del Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR) autorizó 111 operaciones de compra de tierra por extranjeros entre 2024 y agosto de 2026.
Entreguismo con careta de nacionalismo
El mismo gobierno que ahora dice que «no hay discusión» sobre Malvinas es el que meses antes garantizó al capital inglés baja de impuestos y desregulación; el que, pudiendo anular la compra de Lewis, eligió una conciliación reservada mientras otras 246.000 hectáreas siguen en manos británicas; el que intentó dos veces borrar los límites a la extranjerización de tierras, frenado solo por la movilización popular; y el que responde al petróleo británico en Malvinas con “sanciones” sin efectos prácticos.
Más allá de las palabras, Milei pretende usar la causa de Malvinas para profundizar la entrega de nuestra soberanía, negociando con el presidente yanqui Donald Trump su “mediación”, que no es otra cosa que permitir el avance de los intereses de EEUU en el Atlántico Sur.
Como dijimos en el comunicado del PCR sobre los anuncios de Milei en cadena nacional: Sólo derrotando esta política podremos avanzar en la justa recuperación de nuestras Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, ocupadas por el colonialismo imperialista inglés. ¡A Malvinas volveremos sin Milei y sin pasaporte!
hoy N° 2126 16/09/2026
