El gobierno quiere la disolución nacional

2 de septiembre de 2026

Escribe Alberto F. Cordelli

 

La decisión del ministro de indefensión nacional, Tte. Gral. Carlos Presti, de cerrar la Base Naval de Punta Indio encontró la respuesta del pueblo de Verónica, que ganó las calles y se movilizó en defensa de su fuente de trabajo y la subsistencia de un emplazamiento estratégico para la defensa nacional.

No se trata de un error de cálculo de Presti y Milei. El objetivo de este gobierno es avanzar en la liquidación de todos los resortes de soberanía y promover la fragmentación del territorio nacional. Para eso debe destruir todo el sistema de defensa nacional que ha subsistido a duras penas desde la derrota en la batalla de Malvinas en junio de 1982.

El proyecto de enajenación de tierras a manos extranjeras estuvo entre los artículos propuestos en la llamada Ley Bases presentado el 27 de diciembre de 2023. Fue descartado por la oposición, que denunció ese proyecto como una verdadera reforma constitucional encubierta, violando todos los mecanismos establecidos por la propia Constitución Nacional.

La propuesta fue reflotada por La Libertad Avanza en su denominada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, llamada también, con justa razón, “Ley de extranjerización de tierras”.

El proyecto original promovido por Sturzenegger establecía el derecho de otros Estados nacionales a comprar tierras en Argentina. Esa propuesta abría la puerta de manera directa a la secesión territorial, transformando a la Argentina en un Estado con enclaves coloniales dentro del territorio continental. Sumada a la ocupación militar colonial de los archipiélagos australes por parte del Reino Unido, la amenaza sobre la proyección antártica, sobre toda la Patagonia argentina, el dominio militar de un vasto territorio marítimo, etc., la ruptura de la unidad territorial estaba al alcance de la mano de las diferentes potencias imperialistas que disputan nuestro país.

Estas políticas de destrucción de la nación argentina no solo provocaron la respuesta de vastos sectores populares que se movilizaron en todo el país, sino de otros sectores que ven con enorme inquietud el camino de disolución nacional que lleva adelante Milei.

Se conoció una carta del almirante (R) Jorge Enrico, quien fue jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA entre octubre de 1996 y agosto de 1997. Enrico cursó la especialidad de Aviación Naval. En su carta, Enrico criticó duramente al gobierno de Javier Milei y al ministro Carlos Presti por el desmantelamiento de capacidades navales, la baja de aviones Super Étendard y el cierre de la Base Aeronaval Punta Indio.

El gobierno, al mismo tiempo, avanza en la venta de terrenos que son patrimonio de la defensa nacional urgido por fondos frescos para cumplir con sus compromisos con el FMI y otros usureros internacionales.

La subordinación militar a la tríada Washington-Londres-Tel Aviv es una política militar estratégica de Milei. No debe olvidarse que el propio Milei se autocalificó como “el presidente más sionista del mundo”. Garante de los Acuerdos de Isaac para América Latina, Acuerdos de los que hasta hoy no se puede conocer su verdadero contenido.

Para muestra de esta subordinación, días pasados el buque petrolero VS Promise (ex Hellespont Promise), con bandera del Reino Unido, amarró en el puerto de Ushuaia para aprovisionarse. Venía a cargar crudo en la terminal marítima de Río Cullen, operada por TotalEnergies (Francia) junto a Pan American Energy (Reino Unido, Rusia, China) y Harbour Energy, ex Wintershall DEA (Reino Unido). El amarre del buque británico autorizado por el gobierno nacional es una muestra indiscutible de las consecuencias de decisiones estratégicas antinacionales. Y esto se hizo ignorando olímpicamente la Ley Gaucho Rivero, que prohíbe el amarra de cualquier buque de bandera británica o de conveniencia que responda al Reino Unido.

Mientras el Reino Unido consolida su dominio colonial en territorios y mares argentinos, avanza la explotación de nuestros recursos hidrocarburíferos por parte de Navitas Petroleum (Israel) y Rockhopper Exploration (Reino Unido) en las Islas Malvinas que se denomina Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte del archipiélago, con la complacencia del gobierno nacional. Ante todos estos hechos, el Tte. Gral. Presti guarda un silencio cómplice.

También se ha cuestionado la compra por parte del ministerio de indefensión nacional de 235 vehículos blindados a rueda de la familia Stryker, de origen de EEUU. Se trata de un vehículo concebido para la movilidad de EEUU y no de nuestro país. La decisión de Presti echó por la borda acuerdos con Brasil, mucho más ventajosos. El acuerdo con Brasil incluía adaptación a las necesidades operativas argentinas.

En enero de 2023, Argentina y Brasil firmaron una carta de intención para avanzar en la incorporación de 156 blindados Guaraní 6×6. El documento incluía explícitamente transferencia tecnológica, incremento progresivo de fabricación de partes en Argentina (Iveco en la provincia de Córdoba), soporte logístico y capacitación. El motor Cursor 9 del blindado Guaraní se fabrica en Argentina, en la planta de Iveco en Córdoba. El propio Ministerio de Defensa argentino había señalado anteriormente que tanto el motor como partes del chasis se fabricaban en el país. Por lo tanto, el Guaraní ofrecía algo que el Stryker difícilmente puede ofrecer: una puerta de entrada para construir una cadena industrial argentina alrededor del vehículo. Un gran oportunidad industrial desechada por Presti.

En esta destrucción de todo el sistema de defensa nacional debe sumarse el objetivo de liquidar Fabricaciones Militares, mantener los niveles salariales de la inmensa mayoría del personal por debajo de la línea de pobreza e incluso de indigencia, y la desastrosa situación por la que atraviesa la obra social con el abandono de casi todas las prestaciones, afectando, principalmente, a las familias.

 

Foto de portada: Masiva concentración en la puerta de la Base Aeronaval de Punta Indio contra su cierre

hoy N° 2124 02/09/2026