En el marco del 4° Encuentro de Mujeres Latinoamericanas y el Caribe, nuestro semanario conversó con compañeras de la delegación paraguaya, dirigentes de la Federación Nacional Campesina (FNC): Dora Flecha, responsable del Frente Mujer del Partido Paraguay Pyahurá, Marciana Teodolina y Marciana María. Antes de empezar, Dora advierte, entre risas, que hay que tener paciencia: “nosotras pensamos en guaraní y tenemos que traducir”.
“Es una satisfacción enorme poder compartir la situación de nuestro país y conocer también la situación política y social de los diferentes países”, comenzó Dora Flecha. “En estos dos días de encuentro con compañeras de diferentes países, lo que pude notar es que nuestros problemas son muy similares en cuanto al avance de la ultraderecha. El retroceso de las políticas ya conquistadas por los sectores sociales es muy parecido”.
Un gobierno vendepatria
“En nuestro país, con las disputas, el imperialismo y los atropellos que se cometen en los distintos países, entendimos que esto no pasa solamente en Paraguay, sino que es una problemática a nivel regional y, por qué no decirlo, mundial. La disputa de los imperialismos por el reparto del mundo está en auge”, denunció. “Y con esto viene la instalación de gobiernos fascistas, vendepatrias. En este momento en nuestro país lo sentimos: un gobierno entreguista que está entregando prácticamente los últimos recursos que nos quedan como país. La tierra, la energía eléctrica, el agua: eso se está privatizando, y es una preocupación inmensa que nos lleva a la lucha con nuestro pueblo para ir articulando fuerzas frente a este atropello”.
Flecha remontó la crítica a los 37 años transcurridos desde la caída de la dictadura de Stroessner en 1989. “Al inicio pensábamos que era la primavera democrática, pero no sentimos la democracia que anhelábamos. Para nosotras la democracia es tener una vida digna, tierra, salud, trabajo, felicidad. Cada día hay más despojo. Nuestros jóvenes y nuestras mujeres emigran a otros países en busca de mejores horizontes, porque en nuestro país no tienen la posibilidad de estudiar ni de conseguir trabajo. Antes emigraban a Argentina; hoy la mayor parte de nuestros compatriotas migra a España, Brasil y Chile”.
“El que manda es el quincho de la Avenida España”
Sobre el poder real detrás del gobierno de Santiago Peña, fue contundente: “El presidente es Santiago Peña, pero el que manda es el quincho de la Avenida España, donde está Horacio Cartes, expresidente. Ahí está el poder real, y de ahí salen las líneas a ejecutarse”.
Un ejemplo es la instalación de un centro de inteligencia artificial en el país, que según relató Flecha “va a utilizar entre el 40 y el 50% de la energía que nosotros usamos, con un subsidio de precio muy bajo por unos cuantos años. Eso es la entrega de nuestra soberanía y de nuestro patrimonio, y eso solamente lo puede hacer un gobierno vendepatria. Tenemos tres represas de energía eléctrica, pero hay comunidades que no tienen luz, mientras el gobierno la regala”.
A esto se suma la criminalización de las luchas sociales: “Los desalojos, los atropellos en las comunidades… hay terratenientes que compran comunidades enteras con toda su gente y después las desalojan. Eso está pasando en nuestro país en este momento, y es una gran preocupación”.
Violencia, feminicidios y trata
La situación de las mujeres paraguayas ocupó un lugar central en la entrevista. “Es muy preocupante la agudización de la violencia hacia las mujeres, los feminicidios, la trata de personas, que va muy ligada al narcotráfico y afecta, sin equivocarnos, a miles de mujeres”, señaló Flecha. También alertó sobre el aumento de los suicidios: “Antes se daba en los sectores más desprotegidos, en las zonas rurales o en los barrios más pobres, pero hoy se da en los diferentes sectores sociales: médicos que se suicidan en los hospitales, jóvenes, hombres y mujeres. Entendemos que es por la presión de la sociedad y la falta de oportunidades, porque el Estado de derecho hoy ya no existe en nuestro país”.
“Ocupar, producir y resistir”
La lucha por la tierra fue otro de los ejes. Marciana Teodolina, dirigente de la FNC, explicó que la organización sostiene numerosas ocupaciones bajo la consigna “ocupar, producir y resistir” en la lucha por la reforma agraria. “La Federación Nacional Campesina mantiene muchísimos asentamientos conquistados, pero ahora tenemos otra situación: con los títulos nuevos hay peligro de nuevos desalojos de la comunidad campesina”, advirtió.
“Cada vez hay más minifundio”, continuó. “El pequeño productor sostiene a 250.000 familias, con dos o tres personas cada una, pero la tierra se va achicando. La producción está totalmente abandonada por el Estado. Si el pequeño productor tiene la posibilidad de producir, produce; pero no tiene crédito, no tiene infraestructura, no tiene mercado. El consumo de la producción nacional se ha reducido, y encima hay problemas climáticos”.
Teodolina denunció también el ajuste presupuestario: “Cada vez el Ministerio de Agricultura tiene menos presupuesto para el campesinado y los pequeños productores, mientras a los grandes productores el Estado los apoya totalmente. Con la salud pasa lo mismo: cada vez hay menos presupuesto, y la consecuencia la paga la ciudadanía. El que no tiene plata, se enferma o se muere. Esa es la realidad de Paraguay”.
Otra de nuestras entrevistadas, Marciana María, coincidió en que la problemática es común a los distintos países presentes en el Encuentro: “Nos encontramos con diferentes países y con la misma situación y la misma preocupación: la salud, la educación, la tierra, y cómo los que gobiernan se arrodillan ante la política imperialista. Y la consecuencia la sufrimos las mujeres.
“Como mujeres campesinas no tenemos acceso a la tierra ni a la producción. Estamos abandonadas por el Estado, que prioriza a los grandes agroexportadores. Nos quitan toda la producción. Antes era el algodón; ahora plantan mandioca, poroto, maní, y se van acaparando toda nuestra producción, y nosotras quedamos afuera. Y encima el gobierno aprovecha la pobreza de la gente”.
También describió la situación sanitaria: “La situación de la salud es pésima. No hay presupuesto, poquísimo hay, aunque cualquier evento se hace con bombos y platillos. Cuando vamos a los hospitales casi no encontramos nada; muchos mueren por falta de remedios, por falta de estudios”. María valoró el encuentro con compañeras de otros países: “Eso nos da fortaleza, porque entendemos que vamos a hacer algo más en conjunto con los demás países. Eso nos da esperanza”.
Consultada sobre el informe que el presidente Santiago Peña presentó el 1° de julio ante el Congreso Nacional -a pocas semanas de cumplir tres años de gobierno-, Flecha fue tajante: “Presentó un informe de un país que nosotros no conocemos. La prosperidad económica de la que habla no se siente en la mesa del trabajador ni en la del campesino. Como organización, salimos a mostrar el país que tenemos, y decimos que el presidente miente. En campaña decía que íbamos a estar mejor y es lo contrario: estamos peor en muchos aspectos. Es un país endeudado, con déficit fiscal, con un gobierno que no tiene voluntad ni políticas públicas para dar salida a esta situación”. Enumeró además a “los asegurados que están prácticamente sin medicamentos, un gran porcentaje de jubilados que no cobran su salario y médicos que tampoco cobran”.
“La segunda independencia es posible”
Sobre las perspectivas de la lucha popular en Paraguay, Flecha planteó la necesidad de unidad: “Nuestra perspectiva de lucha, como Federación Nacional Campesina y desde Paraguay Pyahurá, es ir armando un proyecto político, con la unidad de diferentes sectores. Entendemos que esta situación no la vamos a resolver de a uno, sino que hace falta la unidad de todos los sectores. Creemos que tenemos varias coincidencias con organizaciones políticas y sociales en que esto no puede continuar así, y en que hace falta construir un proyecto político real que saque a nuestro país de esta situación”.
Y cerró con una definición: “Nuestra historia nos dice que en una época fuimos un país independiente, con su propio desarrollo. Y nosotras creemos que la segunda independencia es posible. Esa es nuestra lucha, esa es la construcción que vamos haciendo de a poco. No es nada fácil, pero sabemos que se puede. La conquista de la tierra, la conquista de los asentamientos que tenemos, nos da la experiencia de que cuando hay lucha, hay conquista. La perspectiva es construir un proyecto político con la gente y para la gente, desde abajo, con todas las actividades que vamos haciendo. No es fácil, pero tampoco es imposible”.
Foto de portada: Marciana Teodolina, Dora Flecha y Marciana María

hoy N° 2120 05/08/2026
