Nancy, que había asumido como directora suplente hace dos meses y medio, denunció el abandono de la escuela rural N° 626 del Paraje El Malezal, ubicada en una estancia de quince mil hectáreas llamada “El Curupí». Describió la falta de agua, de mobiliario y de condiciones para las maestras y los pibes, que tienen que recorrer más de 70 km a caballo para poder estudiar. “Era una escuela fantasma, con alumnos fantasmas”, había advertido.
Este 29 de octubre la docencia paró y se movilizó en todo el país. Una oleada de indignación y bronca se hizo visible. Desde las escuelas se extendió a vastos sectores populares la bronca por este nuevo femicidio, y como planteó la Agrupación Azul y Blanca de las y los docentes, levantan sus banderas por una sociedad en la que ser mujer no sea un factor de riesgo, por una escuela capaz de enseñar y aprender que es posible transformar un sistema basado en cosificar a las personas y en concentrar en manos de unos pocos lo indispensable para vivir dignamente.
Su muerte no solo exige justicia por el femicidio. También deja al descubierto el abandono de las escuelas rurales y la precariedad laboral de quienes sostienen la educación en los lugares más alejados.
En Corrientes, informa nuestro corresponsal, que “desde la Multisectorial el PCR-PTP, LA CCC y desde la CTA T, dijimos presente masivamente en el pedido de aparición de Nancy Godoy sana y salva. Nos movilizamos desde Plaza 25 de Mayo hasta el Ministerio de Educación, cerrando con un gran acto en Plaza 25 de Mayo. El pedido de aparición se llevó a cabo el lunes 26.
“El jueves 29, luego de enterarnos del feminicidio, salimos también masivamente, para exigir justicia ante un hecho tan doloroso y atroz. Exigimos pedido de Justicia por Nancy, un gobierno y un Estado culpables de no cuidarla, y de no atender su reclamo cuando ella misma denunció, la precariedad y abandono, que viven las escuelas rurales”.
hoy N° 2133 04/11/2026
