Según Alberdi, en 1874, los intereses de los empréstitos absorbían la mitad de la renta pública. Para pagarlos, en 1877, Avellaneda llamó a “ahorrar sobre el hambre y la sed del pueblo”.
Según Alberdi, en 1874, los intereses de los empréstitos absorbían la mitad de la renta pública. Para pagarlos, en 1877, Avellaneda llamó a “ahorrar sobre el hambre y la sed del pueblo”.