Nassif parte de afirmar que “La pregunta de por qué hablar del maoísmo y de Mao en este momento, está unida a la reflexión de qué vigencia tienen hoy sus enseñanzas y sus aportes a la teoría marxista. Una cuestión necesaria es ubicar el mundo actual y, dentro de él, el lugar de la Argentina. Otra es conocer los principales aportes del pensamiento de Mao Zedong y de su obra revolucionaria, que es muy vasta”.
En las charlas Rosa traza un panorama de la situación mundial y de la Argentina, contrastando la China actual, un país social-imperialista, socialista de palabra e imperialista en los hechos, con la China de Mao, socialista, y plantea la necesidad de volver a Mao “para preguntarnos si es posible hoy una revolución liberadora, ya que ese camino sigue siendo el único para resolver las penurias de nuestros pueblos”.
Un nuevo momento político en el mundo y en la Argentina
En las charlas, se analiza este nuevo momento, distinto “de aquel donde parecía imponerse, como único aspecto de la realidad, un avance arrollador de la ultraderecha —Trump y su disputa con China, Milei en Argentina—. Vivimos un momento de transición, con la disputa entre un imperialismo que declina, EEUU, y una potencia en ascenso, China, por la hegemonía mundial. Gramsci llamó interregno a estos períodos: cuando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no tiene fuerza para imponerse, y son los momentos en que aparecen los monstruos —Hitler, Mussolini, y hoy Trump, Milei, Netanyahu, Putin y varios presidentes latinoamericanos— pero también los que los pueblos pueden aprovechar para derrotar a sus enemigos, como mostraron las revoluciones rusa y china”.
Nassif analiza las luchas de las naciones y los pueblos contra la prepotencia imperialista de Trump y de Putin, retomando “Como decía Mao, los imperialismos son tigres de papel: o la revolución impide la guerra, o la guerra abre camino a la revolución”.
En Argentina crecen la bronca y las luchas —universitarios, mujeres, discapacitados, jubilados, trabajadores precarizados—, y la consigna Las Malvinas son argentinas se entrelazó con el sentimiento nacional en la movilización del 6 de agosto y la marcha de San Cayetano, del Plan de Lucha de la CGT. El desafío es unir estas luchas en un plan multisectorial y federal, que converja en un frente político y social con expresión electoral y un programa nacional, popular, democrático y antiimperialista, que abra camino revolucionario y garantice la soberanía nacional.
China, un país semifeudal y semicolonial
China era un país semifeudal y semicolonial, oprimido y ocupado por varias potencias imperialistas y en el que aún gobernaba un emperador de la dinastía Qing. La opresión y la humillación que sufría el pueblo chino era enorme, en los enclaves de estas potencias dentro de China había carteles que decían Prohibida la entrada de perros y chinos. Muchas zonas de China estaban en manos de terratenientes feudales y de los llamados Señores de la guerra que sometían a grandes penurias a los campesinos con impuestos abusivos y todo tipo de vejámenes. Esta situación provocaba periódicamente grandes hambrunas y epidemias crónicas que se llevaban millones de vidas; para mantener dominada a la población los ingleses introdujeron el opio que era otro enorme flagelo.
Durante toda su historia se produjeron en China grandes sublevaciones y guerras campesinas algunas de las cuales derrocaron dinastías, enfrentando a los terratenientes y al dominio colonial. Fueron ahogadas en sangre, pero dejaron enseñanzas muy profundas para el proceso revolucionario que culminaría con la liberación de la opresión imperialista y terrateniente.
Quien fue Mao Tsetung
Mao nace en una familia campesina pobre el 26 de diciembre de 1893, en Hunan, en el sureste de China, y falleció el 9 de setiembre de 1976, a los 82 años. Desde joven Mao mostró rebeldía y firmeza: en la China de esa época se casaba a los niños para hacer alianzas entre familias, y él nunca aceptó el casamiento arreglado. Fue consecuente con esto: en China se hizo la primera ley del matrimonio con discriminación positiva a favor de las mujeres entendiendo que no podía haber un derecho justo que planteara una igualdad formal entre varones y mujeres, tras miles de años de opresión sobre éstas.
En 1911- 1918, se produce una revolución democrática burguesa en China dirigida por Sun Yat-sen, que funda la República el 1 de enero de 1912; el Kuomintang (Partido Nacionalista) que dirige este proceso establece relaciones de cooperación con la Rusia soviética dirigida por Lenin.
En 1918, se recibe de maestro y se traslada a Pekin donde participará de los movimientos antiimperialistas y democráticos que sacuden las ciudades chinas; funda la Asociación de Estudiantes y la Asociación del Hombre Nuevo. Trabaja entre los obreros ferroviarios y se integra en grupos de estudios marxistas. Participará en 1921 de la fundación del Partido Comunista de China.
El PCCH acuerda una alianza con el Kuomintang que durará hasta 1927 en que éste, liderado por Chiang Kai-Shek, la rompe iniciando una campaña de exterminio contra los comunistas que da inicio a la primera guerra civil que dura 10 años.
Los principales aportes de Mao al marxismo
1. El carácter de la revolución en los países oprimidos por el imperialismo (coloniales, semicoloniales y dependientes): una revolución democrática de nuevo tipo. Mao es el primer marxista en analizar qué tipo de revolución es necesaria en países oprimidos por el imperialismo -coloniales, semicoloniales o dependientes, como Argentina-, la que no puede ser la misma que en los países capitalistas desarrollados donde la clase obrera es a la vez fuerza dirigente y fuerza principal de la revolución. En China, con 450 millones de campesinos y un proletariado numéricamente pequeño, la fuerza principal es el campesinado, oprimido por terratenientes feudales y por el imperio siendo el proletariado la fuerza dirigente.
2. Hay distintos caminos de la revolución, siempre sobre la base de la lucha armada -el Estado opresor no entrega el poder por diplomacia o negociación-, pero esos caminos no son iguales en todos los países. Mao luchó contra la idea de aplicar mecánicamente en un país lo que vale para otro, planteando que hay que integrar las verdades universales del marxismo a la realidad concreta de cada revolución. Lo hizo en lucha contra la Internacional Comunista dirigida por Stalin, que imponía el camino insurreccional de Rusia en todos lados, y que llevó a masacres cada vez que se intentaron en China.
3. La construcción del socialismo en un país de mayoría campesina: la comuna popular, equivalente al papel de los soviets en Rusia, en cuanto base del poder revolucionario en el campo chino, fue otro aporte de Mao. Estuvo vinculado a su preocupación de cómo resolver que las masas, en particular obreros y campesinos, sean protagonistas de esa construcción y no lo deleguen.
4. La teoría del partido: Mao, desarrollando las elaboraciones de Lenin y, diferenciándose de la idea de Partido que predominaba en el Movimiento Comunista Internacional, sostuvo que la lucha de líneas es el motor de la vida del partido; la unidad, fundamental para lograr los objetivos revolucionarios, exige que exista la más amplia democracia, sin democracia no hay centralismo; no explicitar las diferencias y las contradicciones que se dan inevitablemente y que son un reflejo de la lucha de clases en el Partido, lleva únicamente a la hipocresía: uno acepta formalmente y después hace lo que le parece. Esto nos ha ayudado muchísimo, hablo del Partido Comunista Revolucionario, a entender que la unidad y la lucha de los contrarios está en todo.
5. La teoría de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado fue otro gran aporte de Mao al marxismo, que la llevará a la práctica con la Gran Revolución Cultural Proletaria. Esto dio respuesta a qué pueden hacer los revolucionarios cuando un país socialista retrocede y se vuelve capitalista, como pasó con la Unión Soviética. Para nosotros era inconcebible que un país socialista se transformara en imperialista. Mao señaló que no se puede explicar por las personas. Sostuvo que no hay que buscar las causas de la restauración capitalista en genios malignos, sino en el propio proceso social, en la lucha de clases que continúa dentro del socialismo en el que las clases derrotadas intentan siempre retomar el poder.
6. Desarrollo de la dialéctica. Mao hizo un enorme aporte a la teoría marxista. No hay ninguno de sus aportes teóricos ni políticos, ninguna de sus iniciativas prácticas, en el que no se descubra lo profundamente asimilada que tenía la dialéctica materialista y de qué modo le sirvió de instrumento para abordar y resolver los complejos problemas de la guerra revolucionaria y de la construcción del socialismo. Lo dejó plasmado en todas sus obras y particularmente en sus obras filosóficas: Acerca de la práctica -cómo se desarrolla el conocimiento humano- y Sobre la contradicción.
hoy N° 2123 26/08/2026
