Saludamos con alegría el triunfo de Lula, que en una elección disputada voto a voto logró revertir el resultado de la primera vuelta y conquistar su cuarto mandato presidencial. Fue una campaña marcada por una enorme movilización popular, con multitudinarias manifestaciones en las calles y el pronunciamiento de figuras del arte, la cultura y el deporte de Brasil y del mundo.
El resultado tiene una enorme importancia para toda América Latina, en momentos en que Donald Trump busca profundizar la intervención y el dominio de Estados Unidos en la región. La derrota de Flávio Bolsonaro representa también un revés para Javier Milei, que apostó abiertamente por su triunfo y atacó de manera vergonzosa a Lula, con acusaciones y agravios infundados.
Esta elección también dejó en evidencia la profunda disputa que atraviesa Brasil. La ultraderecha conserva una importante fuerza política y social, y no se pueden subestimar las amenazas golpistas. El antecedente es muy grave: Jair Bolsonaro fue condenado por su participación en el intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022. Frente a los cuestionamientos al proceso electoral y en un contexto de creciente intervención de Trump en América Latina, es necesario mantenerse alertas ante cualquier intento de desconocer la voluntad popular.
Lula encara ahora su cuarto mandato con el desafío de realizar las transformaciones a favor de los trabajadores y el pueblo brasileño, en un país atravesado por enormes desigualdades y una fuerte concentración de la riqueza.
Celebramos este triunfo junto al pueblo brasileño, sabiendo que la lucha por la democracia, la soberanía y los derechos populares continúa.

