Miguel Magnarelli ¡Presente!

26 de agosto de 2026

Miguel fue secuestrado el 1° de septiembre de 1976 en su ciudad natal, Escobar. Tenía 23 años. Había desarrollado un intenso trabajo en la organización de los jóvenes, tanto en el colegio secundario donde inició su militancia como en las barriadas de Escobar, y también en los principales centros industriales, como la Ford de Pacheco, donde ingresó a trabajar y de donde fue despedido poco antes de su secuestro.

Miguel era muy querido en Escobar, donde se destacó por su rebeldía desde el secundario, y también entre los isleros del Paraná de las Palmas, de dónde eran sus abuelos. Era un gran propagandista, un gran organizador. Trabajó para que esos jóvenes, muchos de los cuales cirujeaban, como se decía en aquella época, entraran a la fábrica, porque había visto el poder del movimiento obrero para llevar adelante las grandes tareas y luchas que requieren el pueblo y la patria para solucionar sus problemas.

Fue uno de los puntales de la defensa de la línea antigolpista de nuestro Partido, y luego peleó por la organización de los jóvenes contra la dictadura. Miguel había conocido la China de Mao Tsetung, lo que lo fortaleció en el marxismo-leninismo-maoísmo y en su encendida difusión de la necesidad y posibilidad de una revolución en nuestro país.

“Cuando Miguel logró entrar, después de varios intentos, a la Ford –recordaba Ricardo Fierro en un homenaje–, lo primero que hizo fue organizar un comité antigolpista, con jóvenes clasistas y jóvenes peronistas, que trabajaron para difundir las cartas de René Salamanca, el gran dirigente de los mecánicos de Córdoba, que llamaba a luchar contra los golpistas, que advertía a la clase obrera y al pueblo sobre lo que se venía. Fue un debate difícil, donde los que como Miguel luchamos contra el golpe fuimos minoría”.

Al momento de su secuestro, Miguel llevaba poco tiempo de casado. Su compañera, Blanca, esperaba un hijo, David, al que no llegó a conocer.

 

“Nos queda la lucha por dar vuelta el viento”

Vale la pena recordar, a cinco años de aquel testimonio, las palabras de David Magnarelli, hijo de Miguel, en el 45° aniversario del secuestro de su padre, en un homenaje realizado en el Anfiteatro de Escobar, organizado por el PCR y la JCR zonal.

Allí, David reseñó aspectos de la vida de Miguel y dijo: “La lucha que sembró acá en la zona norte se transformó en bandera, en pancarta, en remera, se fundió en el rojo y amarillo para siempre”. Más adelante reflexionó: “¿Qué nos queda a los y las que quedamos? ¿qué me queda a mí como hijo? Y hoy me respondo: me queda la política. Nos queda la lucha por dar vuelta el viento”. Y cerró aquel homenaje con una definición que, medio siglo después del secuestro de su padre sigue teniendo la misma vigencia: “El mejor homenaje es sentir la misma certeza: que más temprano que tarde los pueblos harán la revolución”.

Hoy, cuando enfrentamos a un gobierno negacionista y represor como el de Milei, seguimos llevando en alto los ideales por los que luchó Miguel. Redoblamos la lucha por el juicio y castigo a todos los genocidas. Miguel Ángel Magnarelli, ¡presente!, ahora y siempre, en cada lucha de los trabajadores y el pueblo.

 

hoy N° 2123 26/08/2026