En un contexto donde crece los factores de guerra y la agresión imperialista, el control de los recursos estratégicos adquiere un valor central. Basta recordar las declaraciones de la exgenerala Laura Richardson, quien señaló que la región posee minerales claves y el 31 % del agua dulce del mundo, y que su control era y es una cuestión de “seguridad nacional” para Estados Unidos. En la misma línea, el actual embajador Marc Stanley Lamela, sostuvo la importancia de los recursos minerales argentinos y la necesidad de que las provincias realizaran solo acuerdos con EEUU. A esto se suma el reciente acuerdo comercial entre Argentina y EEUU (aún pendiente de aprobación en el Congreso) que, entre otras cosas, establece que “Argentina permitirá y facilitará la inversión de Estados Unidos en su territorio para explorar, extraer, refinar, procesar, transportar, distribuir y exportar minerales críticos y recursos energéticos”.
Como lo reflejan los proyectos en exploración, uno de los principales intereses imperialistas se concentra en el cobre. Actualmente Argentina cuenta con una sola mina de cobre en Jujuy que produce en un mes lo que Chile produce en un día. Hay grandes reservas de cobre en la cordillera argentina y con un alto grado de concentración. El año pasado Chile tuvo una producción de 5 millones de toneladas de cobre y exportaciones por 50 mil millones de dólares, siendo China su principal comprador. A la vez, la disputa por las tierras raras y el cambio del gobierno en ese país reflejan las presiones de EEUU. En relación al litio, Argentina es el quinto productor mundial de litio y parte de una de las mayores reservas mundiales de este mineral.
Para concretar este plan, el gobierno necesita atraer inversiones. En su política de subordinación, impulsa medidas orientadas a favorecer a los capitales extranjeros: aprobó el RIGI y ahora el super RIGI para otorgar beneficios impositivos, impulsó la reforma laboral para “reducir el costo laboral” y reformó la Ley de Glaciares, facilitando el acceso a recursos hídricos claves.
En este sentido, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya concentra compromisos por más de 30.000 millones de dólares en proyectos mineros, con foco en cobre, litio, oro y plata. Hay proyectos ya aprobados y otros en trámite, algunos proyectos inician de cero y otros son ampliaciones. De las inversiones totales, la ejecución de los proyectos es progresiva y hoy se encuentra en menos del 10%.
De los 16 proyectos aprobados por el RIGI en general hasta el momento, 9 proyectos son de minería: ampliación Cauchari Olaroz (Jujuy – litio – Exar) por 1.200 millones de dólares. Ampliación del proyecto Fenix (Catamarca – litio – Río Tinto) por 251 millones de dólares. Proyecto Rincón (Salta – litio – Río Tinto) por 2.300 millones de dólares. Hombre Muerto Oeste (Catamarca – litio – Galan Lithium) por 217 millones de dólares. Los Azules (San Juan – cobre – McEwen Copper) por 4.000 millones de dólares. San Jorge (Mendoza – cobre – Zonda Metals) por 630 millones de dólares. Proyecto Nuevo Gualcamayo (San Juan – oro – Minas Argentinas, subsidiaria de la canadiense Yamana Gold) por 665 millones de dólares. Ampliación proyecto Veladero (San Juan – oro – consorcio Minera Andina, integrado por Barrick Gold y Shandong Gold) por 436 millones de dólares. Los Diablillos (Salta y Catamarca – oro y plata – AbraSilver) por 764 millones de dólares. De este total solo un proyecto es realizado por una empresa de capitales nacionales (Exar).
Aparte entre los 22 proyectos en revisión por el RIGI, casi la mitad son de explotaciones mineras, entre ellos (montos en dólares): Sal de Oro (Salta y Catamarca – litio – Posco) por 845 millones; Sal de Vida (Catamarca – litio – Rio Tinto) por 1.380 millones. Arenas de Cercanías (arena silícea – Río Negro – Mojotoro y Minera Orosmayo) por 233 millones de inversión. El Pachón (San Juan – cobre – Glencore) por 11.600 millones. Agua Rica (Catamarca – cobre – Glencore) por 6.699 millones. Proyecto Vicuña (San Juan – cobre, oro y plata – Josemaría + Filo del Sol) por 9.712 millones. Litio Ángeles Argentina (Salta – potasio – Litio de Argentina S.A., subsidiaria de china Tibet Summit) por USD 726 millones. Salterra Lithium (Catamarca – litio – LIEX S.A) por 710 millones. Pozuelos Pastos Grandes (Salta – litio – Lithea) por 4.245 millones. Jama Solaroz (Jujuy – litio – CNGR Advanced Material) por 1.151 millones.
En relación al uranio hay proyectos en etapas de exploración y evaluación (como Amarillo Grande, Cerro Solo, Don Otto y Sierra Pintada -que está en proceso de remediación-, Laguna Colorada, Corcobo, etc.). Recientemente se ha conocido los avances de la canadiense Jaguar, que tiene proyectos en Chubut (Laguna salada – 230 mil ha) y en Mendoza (Proyecto Huemul – 27 mil ha).
Hay otros proyectos que no figuran en el RIGI pero avanzan en su presentación. Solo de ejemplo en el sur de la provincia de Mendoza hay 70 proyectos presentados que avanzan en los estados de exploración y prospección.
Aparte de la minería hay grandes proyectos petroleros y gas como los encabezados por YPF. Recientemente han anunciado el desarrollo de Vaca Muerta por USD 25 mil millones (proyecto LLL Oil). También figuran en los proyectos presentados y poco difundidos, el proyecto Stargate Argentina para la construcción de un data center en la Patagonia por las empresa OpenAI y Sur Energy por USD 25 mil millones.
Saqueo por migajas
Los proyectos de extracción de minerales implican autorizar el saqueo de recursos estratégicos por minúsculos ingresos para las provincias (regalías de 3%) y con altos beneficios para los monopolios (RIGI) que incluye reducción del impuesto a las ganancias, devolución de un porcentaje del IVA disminución de impuestos a la importación y exportación, y la posibilidad de transferir sus ganancias al exterior. Esto sobre la base de las propias declaraciones de las empresas. Así, mientras un trabajador minero paga impuesto a las ganancias, la empresa no. Mientras un ciudadano paga 21% de IVA, la empresa no.
Por ejemplo, en la provincia de Mendoza acaba de aprobarse el Proyecto San Jorge para la explotación de cobre y oro. La inversión del proyecto en total es de 630 millones de dólares. La empresa estima una producción anual de 40.000 a 70.000 toneladas de cobre anuales. Actualmente, la tonelada de cobre cotiza en 10.000 dólares, lo que significaría ingresos promedio de 600 millones de dólares anuales. A este precio, la empresa recuperaría su inversión en los primeros años, lo que implica ganancias extraordinarias en su totalidad. Además, se estima la extracción de 40.000 onzas de oro anuales, equivalentes a 120 millones de dólares. Por otro lado, en el proceso también se extraerían otros minerales, muchos de los cuales no suelen ser declarados. Las regalías por esta actividad representarán el 0,33% del presupuesto provincial.
Argentina es uno de los países con regalías más bajas del mundo. Bolivia tiene un valor variable que depende del mineral extraído, del precio internacional y del tipo de explotación. El promedio es del 7% pero con una alta participación del estado. Perú también con un sistema variable que oscila en el 12%. Chile tiene un esquema progresivo que puede superar el 20% y con una participación de Codelco cada vez más vinculada a los monopolios externos y a un tipo de minería.
hoy N° 2128 30/09/2026
