Partido de vanguardia y de masas
El leninismo no opone el carácter de partido de vanguardia con el de partido de masas. Distinguiendo ambos conceptos no los contrapone. ¿Quiénes pueden y deben integrar esa vanguardia? Depende del momento político. Actualmente podrían hacerlo decenas de miles. Por eso la organización de un partido de vanguardia impone la necesidad de tener un partido habitable para los obreros y trabajadores de carne y hueso que viven el agobio de las pesadas y largas jornadas actuales de trabajo, o sufren la desocupación, y tienen un nivel de conciencia suficiente como para integrar ese partido.
Critica y autocrítica
La crítica debe ser para curar al enfermo; no para matarlo. La crítica «al rojo vivo”. «despiadada», es propia del enemigo, que la usa para destruir la organización revolucionaria. En cuanto a la autocrítica, hay dos tipos: la que ayuda a la crítica o la que se hace para impedir la crítica.
La justicia
La justicia es así; mansa con los ricos: implacable con los pobres. Por eso es la justicia de los ricos. “Los ladrones grandes cuelgan a los pequeños”, refrán popular que citaba Lutero y menciona Marx en El Capital.
El lenguaje
Lenin dijo, sobre el lenguaje de los oportunistas: “evita las definiciones” y trata de “limar asperezas”: sobre el de los economistas que usan un lenguaje “indulgente” de “seres superiores”, lleno de vocablos seudopopulares; del de los izquierdistas: que reemplazan el análisis de los fenómenos y la claridad de la argumentación por “la verborrea política y las frases rimbombantes”.
hoy N° 2126 16/09/2026
