Por la defensa de la soberanía de América Latina y por el fortalecimiento de la lucha antiimperialista y antifascista

29 de julio de 2026

Este extraordinario 4to. Encuentro de Mujeres de América Latina y el Caribe del que fueron protagonistas más de 1.300 mujeres de Bolivia; Brasil; Colombia; Chile; Ecuador; Honduras; México; Paraguay; Perú; República Dominicana; Venezuela; Uruguay y Argentina expresa la necesidad de unidad de nuestros pueblos y de las mujeres en la lucha por la defensa de nuestras soberanías y de los derechos conquistados con décadas de lucha y la obligación de buscar caminos para avanzar en los cambios profundos que nuestros pueblos necesitan.

Este Encuentro se da en un contexto de ofensiva de los imperialismos y las derechas fascistas contra los países y pueblos oprimidos, tanto a nivel mundial como en nuestra región. En un escenario de creciente disputa imperialista, donde aumentan los peligros de guerra y se mantiene un desconocimiento y regresión de los derechos de los pueblos y principalmente de las mujeres.

En diciembre pasado, Trump hizo pública la nueva “Estrategia para la Seguridad Nacional 2025”, donde actualiza la Doctrina Monroe, de “América para los americanos”.  El 3 de enero de 2026, con la excusa de combatir el narcotráfico, inició una ofensiva por el control de América Latina y el Caribe cuya mayor expresión fue la intervención militar en Venezuela con el secuestro de su presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y el bloqueo total del suministro de petróleo a Cuba.

Nosotras, las delegadas presentes en este Encuentro y que representamos a miles de mujeres de nuestros países, somos solidarias con la nación y el hermano pueblo de Venezuela y defendemos el derecho a su autodeterminación y defensa de su soberanía. A la vez, expresamos nuestra solidaridad y acompañamiento al pueblo venezolano, frente a los devastadores terremotos sufridos el 24 de junio de 2026, con la pérdida de miles de vidas, heridos y desaparecidos. También llevamos nuestra solidaridad al pueblo cubano que está sufriendo un cruel bloqueo desde hace más de 65 años por parte del imperialismo estadounidense.

El imperialismo yanqui interviene en Venezuela, apoya descaradamente a Rodrigo Paz en Bolivia y amenaza a Cuba y otros países de América Latina como Colombia y México. Trump ha tenido injerencia desembozada en Brasil a favor de Bolsonaro, y en los procesos electorales de Argentina, Honduras, Bolivia, Perú y Colombia; y define políticas para controlar los gobiernos de México y Brasil para la aplicación de la estrategia del Escudo de las Américas. Paralelamente, establece acuerdos con empresas de Inteligencia Artificial como Palantir en México, Argentina y Ecuador, para el control social y la manipulación de datos e información.

Los imperialismos compiten por nuestros recursos estratégicos como tierras raras, agua y litio, vitales para tecnologías y la transición energética, en un mundo en conflicto. Sabemos muy bien que no hay imperialismo bueno.

Hoy en la mayoría de nuestros países hay una ofensiva de la derecha recalcitrante para reducir los gastos sociales, terminar con los derechos del pueblo trabajador, de las mujeres y los jóvenes. Desfinanciamiento de la salud, la educación pública y la seguridad social, entre otros.

El retroceso de derechos y programas de género en toda la región, como la vulneración de los derechos de salud sexual y reproductiva, el derecho al aborto legal seguro y gratuito, la eliminación de programas de prevención contra la violencia hacia las mujeres. Asistimos a una escalada de violencias, femicidios y feminicidios en nuestros países.

Las mujeres reunidas en el IV Encuentro condenamos el genocidio del pueblo Palestino, y estamos firmemente convencidas del derecho a contar con su propio Estado; denunciamos las guerras de agresión imperialista y las políticas de xenofobia, racismo y de criminalización contra los migrantes.

A pesar de la grieta social, política y económica que atraviesa nuestra región, se desarrollan multitudinarias movilizaciones de trabajadoras y trabajadores, luchas campesinas, de los pueblos y naciones originarias en defensa de tierra y territorios, de mujeres y jóvenes, de maestros y estudiantes por la educación pública, contra la corrupción y por mejores condiciones de vida.

La rebelión del pueblo de Bolivia es la muestra más profunda de la voluntad de lucha de los pueblos de nuestra América que se levantan y enfrentan las políticas reaccionarias y entreguistas.

Frente a este panorama, los pueblos de América Latina y el Caribe resisten y luchan. Las movilizaciones sociales, las luchas sindicales, campesinas, indígenas, estudiantiles, mujeres, feministas y populares demuestran que nuestros pueblos no han renunciado a la defensa de sus derechos ni a la construcción de alternativas liberadoras.

Desde nuestros territorios, barrios y ciudades, trabajamos unánimemente como protagonistas colectivas de este Encuentro, reafirmamos el compromiso de fortalecer la unidad de nuestras luchas, visibilizar la diversidad de nuestros procesos organizativos, frenar a la derecha recalcitrante y fascista y la ofensiva imperialista y patriarcal.

Convocamos a profundizar la articulación regional, la solidaridad latinoamericana, la defensa de la soberanía, los derechos y la vida, los foros temáticos de discusión, así como a la conformación de los frentes antimperialistas y antifascistas, a las jornadas continentales de lucha y solidaridad internacional. Nos proponemos la construcción de una agenda Latinoamericana y del Caribe con las demandas vitales y estratégicas de las mujeres y de los sectores populares.

Hoy cerramos este IV Encuentro y desde aquí, abrazamos a nuestras hermanas de toda América. Las mujeres estamos de pie, levantamos nuestras voces y tensamos nuestras fuerzas. Hoy, unidas, organizadas y solidarias seremos parte del gran torrente popular que permitirá derrotar estas políticas hambreadoras y entreguistas e imponer otras, independientes y soberanas al servicio de nuestros pueblos.

Con la lucha de las mujeres y los pueblos, no más presidentes proimperialistas, fascistas y asesinos de los pueblos.

Buenos Aires 26 de julio de 2026.

 

hoy N° 2119 29/07/2026