En otro capítulo del desvergonzado cipayismo de este gobierno, se conoció la semana pasada que un buque petrolero de bandera británica, el VS Promise, estuvo amarrado en el puerto de Ushuaia, que se encuentra intervenido por el ejecutivo nacional.
El gobierno de Tierra del Fuego sacó un comunicado repudiando este hecho, pero no dijo que el buque venía de cargar petróleo en Río Cullen (una monoboya en aguas abiertas operada por el gobierno provincial). Conocido el hecho, trató de desligarse afirmando que “no conocía el origen del buque”.
El gobierno nacional, haciendo gala de su entreguismo una vez más, vía su canciller Quirno defendió el ingreso del buque pirata al puerto de Ushuaia diciendo que fue una “escala logística” que generó “ingresos derivados de los servicios portuarios y un impacto económico local”.
Con este hecho, gravísimo para nuestra soberanía, el gobierno nacional pisotea explícitamente la Ley Gaucho Rivero, que prohíbe el amarre de cualquier buque de bandera británica o de conveniencia que responda al Reino Unido.
Esta afrenta es parte del programa de indefensión nacional y subordinación servil a los intereses del imperialismo yanqui, los colonialistas ingleses y el gobierno fascista de Israel, que viene llevando adelante este gobierno.
En las últimas semanas, el buque militar británico HMS Medway atravesó el Mar Argentino y el gobierno tardó diez días en protestar. Mientras mantiene intervenido el Puerto de Ushuaia, Milei avanza además con el remate de 38 hectáreas de la Armada en la ciudad. A esto se suma el avance en la extracción de hidrocarburos en Malvinas, por parte de la empresa israelí Navitas Petroleum, en asociación con la británica Rockhopper Exploration.
Frente a tanta entrega, reafirmamos la pelea por la soberanía en nuestras islas y aguas del Atlántico Sur y repudiamos la presencia de los buques piratas en nuestros puertos y aguas. Las Malvinas fueron, son y serán argentinas.
hoy N° 2124 02/09/2026
