Solidaridad con la heroica lucha del pueblo boliviano

24 de junio de 2026

La jornada comenzó en el Obelisco, donde tomaron la palabra integrantes de la Misión Internacional de Veedores de Derechos Humanos que viajaron a Bolivia y fueron expulsados por el propio gobierno boliviano el pasado lunes 15.

César Vilca, integrante de la delegación y de la comunidad boliviana en la Argentina, relató cómo quince compañeras y compañeros emprendieron el viaje para relevar las violaciones a los derechos humanos que se vienen cometiendo en el país vecino. Según contó, ingresaron sin problemas declarando ante migraciones el carácter humanitario de la misión, pero al llegar a La Paz la Aduana les retuvo la documentación y los mantuvo varados horas en el aeropuerto de El Alto, pese a contar con la visa correspondiente. Para Vilca no se trató de un error administrativo sino de una decisión política para impedir que la delegación constatara lo que el gobierno de Paz pretende ocultar.

El dirigente denunció además un intento de secuestro por parte de la Policía Nacional boliviana, del cual logró liberarse gracias a la reacción solidaria del resto de la delegación, y describió cómo finalmente fueron retenidos dentro del avión a su regreso a Santa Cruz de la Sierra, sin permitírseles descender. Entre los expulsados había incluso diputados nacionales que acompañaban la misión. Vilca fue categórico: «en el Estado Plurinacional no hay Estado de Derecho», señaló, y advirtió que el gobierno actúa así porque sabe que esconde personas fallecidas y torturadas. Cerró su intervención convocando a que el mundo conozca lo que ocurre y afirmando que el pueblo boliviano no se va a dejar someter.

También habló, entre otras y otros compañeros Matías Bohl, integrante de la delegación y miembro del Comité Central del PCR, quien remarcó que la misión viajó a Bolivia invitada por legisladores, senadores, diputados y organizaciones campesinas y sindicales. La negativa del gobierno de Rodrigo Paz a dejarlos ingresar confirma el carácter represivo de su política.

Bohl precisó la magnitud de la represión según las denuncias recibidas: más de diez muertos, cerca de cuatrocientos detenidos y detenidas, persecución a dirigentes políticos y sindicales, y alrededor de cuarenta periodistas golpeados. “Si a una delegación amparada por el derecho internacional la sometieron a un trato semejante, planteó, pueden imaginarse lo que está padeciendo el pueblo boliviano que lucha en las calles”.

El compañero, dirigente de la Federación Nacional Campesina denunció la complicidad del gobierno argentino con el de Rodrigo Paz, a través del canciller Quirno, que justificó la deportación.

Bohl ligó la lucha del pueblo boliviano con las luchas en la Argentina, destacando el acampe wichí en Nueva Pompeya, Chaco, denunciando las muertes por tuberculosis y por hambre. Cerró con un saludo a la lucha del pueblo boliviano y de toda América Latina.

Tras el acto en el Obelisco, una nutrida columna se movilizó por las calles porteñas hasta la Embajada de Bolivia, donde se realizó una radio abierta en la que se expresaron, entre otros, Elena Hanono, del Comité Central del PCR, y un compañero de la CCC de la zona Sudoeste de CABA.

 

hoy N° 2114 24/06/2026