“Antes nos decían terroristas, ahora saboteadores”

21 de octubre de 2026

Corresponsal

A comienzos de octubre, el primer tren que llevaba carbón de exportación desde Río Turbio hacia el puerto de Punta Loyola descarriló a la altura del kilómetro 181, cerca de Ingeniero Capa. Volcó la locomotora 004, la única en condiciones de transportar el mineral, y se salieron varios vagones. Los dos compañeros que iban en la cabina salieron con golpes leves.

De inmediato, el interventor Pablo Gordillo y el gobernador Claudio Vidal salieron a hablar de una “pieza extraña” sobre la vía y de un posible sabotaje. La provincia hizo la denuncia penal ante la Justicia Federal de Río Gallegos, y en los últimos días el gobernador difundió pericias preliminares que, según dijo, confirmarían una maniobra intencional.

Luis Flores, trabajador de mina de YCRT, y dirigente de la Corriente Clasista y Combativa-René Salamanca, decía en un reportaje radial: “Lo primero que hay que decir es que por suerte no le pasó nada al compañero que iba en el tren. El interventor dijo que era una lástima que no se pudiera entregar el carbón; yo, como trabajador, agradezco a Dios que el compañero esté bien”.

Flores explicó que los trabajadores esperaron con prudencia antes de responder: “Esperamos a ver qué decía el interventor, qué salía a exponer, para dar nuestra réplica. Y lo que escuchamos es la gota que rebalsó el vaso”. Y recordó: “Esto nos trae a la memoria cuando asumió Zeidán con Macri y a nivel nacional nos dijeron terroristas, y que guardábamos explosivos en los casilleros. En aquel momento éramos terroristas; ahora, según el interventor, somos saboteadores”.

Para el compañero, no es casualidad que esta campaña aparezca ahora: “Lo hacen para ocultar que no se viene invirtiendo en todo el yacimiento. No hablo solamente de mina: talleres centrales, la usina vieja, la usina nueva, la planta depuradora, Loyola, cada sector totalmente vaciado, sin ningún tipo de inversión, apretando a los compañeros y descontándoles por organizarse democráticamente y salir a discutir que trabajan en condiciones pésimas”.

Sobre los 100 millones de pesos que la intervención dijo haber invertido en reparar la locomotora, Flores fue claro: “Bienvenido sea que se invierta, para eso entramos todos los días a sacar carbón. Esa plata salió de la venta de carbón de los buques anteriores, de nuestro esfuerzo. Pero este circo no nos parece. A esta altura del partido ponemos en tela de juicio todo este acting, que se monta para ocultar lo que viene faltando en la empresa”.

El trabajador trazó “un paralelismo al 110% con los años 90 y Taselli: dejar de invertir para producir, producir, producir”, mientras los mineros bajan cada turno “expuestos al nivel de inseguridad que nos tienen hoy en día”. Y recordó que ni en los mejores momentos se logró “la usina 240 funcionando, la figura jurídica, un ferrocarril en condiciones, un puerto de Loyola en condiciones. Este tipo de gobierno viene a desmantelar y a profundizar la situación en el yacimiento”.

Flores salió al cruce de quienes acusan a los trabajadores de frenar la empresa: “Somos los primeros interesados en que esto salga adelante. Hemos resignado discutir muchos puntos convencionales para ponernos delante de la situación. Y sin embargo esto es un ataque directo al trabajador”.

En la cuenca crece la bronca contra una intervención que estigmatiza a los mineros en lugar de garantizar inversión y seguridad. Los trabajadores exigen que se conozcan todas las pericias, que terminen la persecución y los descuentos, y que YCRT no sea víctima de un vaciamiento que, como en los 90, prepare su entrega.

 

hoy N° 2131 21/10/2026