Escriben Ricardo Fierro y Germán Vidal
1. La universidad pública se defiende en las calles
El 15 de octubre, una vez más, cientos de miles tomamos las calles en defensa de las universidades públicas y contra el ajuste y la entrega del gobierno de Milei. Encabezadas por estudiantes, docentes y nodocentes hubo grandes marchas en las que confluyeron las centrales obreras y un amplio arco de organizaciones sociales y políticas.
Frente al Congreso de la Nación, mientras adentro volvían a correr las coimas y las maniobras para “comprar voluntades” de legisladores de distintas provincias y dejar sin quórum la sesión que trataba de derogar el DNU 70/23, miles y miles se concentraban en los alrededores.
Cuando se desarrollaba el acto central de la comunidad universitaria en la Plaza del Congreso, el gobierno descargó una brutal represión, con gases lacrimógenos, carros hidrantes y balas de goma. El miedo que Milei y sus cómplices le tienen a las masas movilizadas se mostró con toda crudeza. En medio de una intensa lluvia, como el 6 de agosto las fuerzas represivas tardaron horas en despejar la zona, por la resistencia a los ataques policiales.
La jornada se replicó en las principales ciudades del país (ver páginas centrales). Más de un millón de personas movilizadas exigiendo que el gobierno ponga los recursos necesarios para sostener la educación pública, y poner fin al tremendo ajuste y remate de la soberanía. Son demandas que no pueden esperar a las elecciones del 2027.
Se equivoca Milei si piensa que podrá sacar al pueblo de las calles. En estos casi tres años venimos mostrando que, frente al ajuste, la entrega y la represión, respondemos con unidad, organización y lucha.
Lo volvió a demostrar el movimiento de mujeres y diversidades de la Argentina, con su gran 39° Encuentro Plurinacional en Córdoba, con sus talleres explotados de compañeras dispuestas a discutirlo todo, y con una inmensa movilización por las calles cordobesas, reclamando por sus derechos y denunciando la crueldad misógina del gobierno de Milei.
Por eso las calles se llenaron en todo el país este 15 de octubre. Porque cada día somos más los que no aguantamos más esta política y estamos convencidos que el camino para derrotar a este nefasto gobierno es ampliar la unidad e impulsar un plan de lucha desde los lugares de trabajo, estudio y vivienda construyendo un paro de 36 horas.
2. El ajuste no frena la inflación y alimenta la recesión
Este gobierno represor sólo propone más ajuste y entrega para las grandes masas populares. A casi tres años de la llegada de Milei y de los sectores más reaccionarios y fascistas de las clases dominantes al gobierno, cada día que pasa se agravan los sufrimientos de la mayoría, para que una pequeña minoría se enriquezca.
Aunque Milei delire con sus cifras falsas, la realidad es que dos de cada tres personas se quedan sin plata a más tardar el día 20 del mes, el 56,2% de la población sacó deudas para pagar las cuentas y la comida, y más del 80% de los que tienen trabajo dicen que su salario no le gana a la inflación (informe del Monitor de Opinión Pública, MOP). La canasta básica de pobreza para un hogar de cuatro personas fue de 1.531.473 pesos en junio.
El ministro de Economía “Toto” Caputo sólo quiere pagar la cada vez más abultada deuda externa y beneficiar a los reyes de la timba financiera, grandes bancos, financieras digitales y fondos buitres. Al mismo tiempo hacen negociados con el oro por el que no sólo “pierden” más de mil millones de dólares, sino que les pagan grandes comisiones a Bancos como el Deutsche Bank, del que varios funcionarios de Milei fueron empleados.
Este plan económico sólo viene sobreviviendo por los parches y las “ayudas” del imperialismo yanqui en primer lugar. Pero no genera riquezas ni divisas, y hasta para los propios economistas burgueses la Argentina entró en recesión (es decir que hubo dos trimestres consecutivos con caída del Producto Interno Bruto). La única respuesta del gobierno es seguir ajustando brutalmente los gastos sociales (jubilaciones, hospitales, universidades, programas sociales, obras de infraestructura, transferencias a provincias, etc.) y aumentar los gastos de la SIDE en un 63 por ciento. Para eso sí hay plata, como se vio en la represión en el Congreso durante la jornada en defensa de las universidades públicas.
Lo otro que aumenta son los gastos para el pago de la deuda, aunque algunos economistas del círculo rojo dicen que el gobierno todavía debe conseguir 23.000 millones de dólares para afrontar los pagos del 2027. Eso sí, en el presupuesto del año que viene el gobierno se dejó una “caja” de fondos reservados para seguir comprando legisladores y gobernadores.
Una de las últimas maldades del gobierno fue la eliminación del “Plan Remediar”, que abastecía con más de 120 medicamentos a 8.000 centros de salud. Sólo dejaron un listado de 6 medicamentos, y para algunos lugares.
Esta política de ajuste y entrega feroz viene de la mano de un alineamiento servil a los intereses del gobierno de Donald Trump y el de Netanyahu en Israel. Por eso los representantes argentinos en las Naciones Unidas no dudaron en sacarse la careta malvinera y se abstuvieron en la votación de una resolución destinada a “erradicar el colonialismo en todas sus formas”. Los piratas ingleses agradecidos de esta nueva agachada de Milei y sus cómplices.
3. Millones se rebelan en el mundo
La semana pasada la revuelta estudiantil francesa creció a otros sectores populares y se extendió en Europa a Bélgica, Italia, Grecia y Albania, a lo que se sumó la huelga docente de Madrid, donde se mantiene el acampe contra los desalojos. En nuestro continente, además de la gigantesca jornada por la educación pública en el país, hubo grandes marchas en Brasil y Colombia.
En Francia, el 17, los estudiantes confluyeron con los “chalecos amarillos” en cortes y marchas por todo el país. La CGT contabilizó en 800 mil personas las que se movilizaron en todo el país, con enfrentamientos con las fuerzas represivas de Macron en varias ciudades. Es notable el aumento de la organización popular en las distintas manifestaciones.
En Italia ocuparon liceos en Turín, Roma y Bolonia, y el 16/10 miles marcharon contra Meloni con la consigna “Dinero para la escuela, no para la guerra”. En Bélgica se movilizaron contra subas de matrícula y recortes, y el 9/10 se sumaron a la huelga contra la austeridad, reprimida con gases. En Grecia acampan contra los alquileres. En Albania hubo tres días de choques contra el costo de la universidad y la corrupción del gobierno. En Madrid, 65.000 docentes están en huelga indefinida. En Portugal también salieron contra los altos alquileres.
En la India, los jóvenes protestaron contra la depuración del padrón que borró a 130 millones de votantes; el gobierno fascista de Modi respondió con miles de detenidos.
En nuestra América, Colombia tuvo la primera jornada nacional contra el gobierno de Abelardo de la Espriella. En Brasil, a una semana de la segunda vuelta, decenas de miles, encabezados por los estudiantes, marcharon en Río, Brasilia y otras ciudades con la consigna “Bolsonaro nunca más”.
Hay un mar de fondo que cuestiona a este podrido sistema capitalista-imperialista, y son millones las y los jóvenes que se están poniendo a la cabeza de esta rebelión, que llena de entusiasmo a los que peleamos en nuestro país por los cambios revolucionarios que necesitan nuestro pueblo y nuestra patria.
En momentos que nos acercamos a que se cumplan cinco años del comienzo de la invasión imperialista rusa a Ucrania, la resistencia nacional de este país está aumentando las contradicciones entre los yanquis y el gobierno de Zelensky. Trump pretende el cese de los ataques ucranianos a refinerías rusas, para poder obtener el petróleo que le falta luego de su fracaso en la agresión imperialista a Irán.
Por otro lado, el presidente de Rusia, Putin dice que podría reunirse con Donald Trump y con Xi Jinping, presidente de China, “para negociar el fin de la guerra en Ucrania”. Como buenos patrones imperialistas, les importa muy poco las opiniones de los ucranianos. Sólo pretenden mejores condiciones para seguir avanzando en su escalada armamentista.
4. La política de Milei agrava las inundaciones
Las fuertes lluvias que provoca el fenómeno climático llamado “super Niño” ya está haciendo estragos en varias provincias de nuestra patria y se cobró sus primeras víctimas mortales, en Corrientes. Frente a la desidia del gobierno nacional, muchos gobernadores e intendentes, en muchas ciudades avanza la organización popular y la movilización con un pliego de reivindicaciones.
Las organizaciones populares, así como son las primeras a la hora de asistir en la emergencia, se ponen al frente de los reclamos, que van desde planes de evacuación, asistencia sanitaria y alimentaria, la habilitación de refugios en condiciones dignas, limpieza de desagües y compra de bombas, planes de relocalización de familias de zonas inundables, planes de obras públicas que den trabajo a las y los desocupados en los barrios y zonas inundables. Asistencia de emergencia a pequeños y medianos campesinos.
El gobierno nacional, por boca de su inefable vocero, Ravier, dijo que “están monitoreando” la situación, y propone a las fuerzas represivas del Estado como ejecutoras de los planes de contingencia.
Nada que no se pudiera esperar de un gobierno que desmanteló el Servicio Meteorológico, subejecuta los recursos del Fondo Hídrico Nacional y resintió toda la estructura de emergencias civiles del Estado nacional.
Por eso la lucha por medidas concretas frente a las inundaciones que ya están azotando nuestro territorio es parte de la pelea contra toda la política ajustadora de Milei.
5. Las puebladas, un camino vigente
La creciente disposición para la lucha en vastos sectores obreros y populares, como hemos visto recientemente en el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, y la semana pasada en la inmensa jornada del 15 de octubre, genera mejores condiciones para la unidad multisectorial.
Profundizar este camino permite avanzar en la necesaria coordinación de las luchas entre las tres centrales sindicales, la UTEP y otros sectores populares. Nuestro Partido y la JCR en los movimientos y agrupaciones que integramos cumplimos un papel importante en la pelea por esta unidad, trazando claramente que el blanco de la lucha popular hay que concentrarlo en derrotar esta política.
Peleamos en las calles para hacer realidad la necesidad de terminar con esta política. Partimos de la experiencia de nuestro pueblo, que, protagonizando puebladas en distintos momentos de la historia, como en 1945 o en el 2001, pudo derrotar a gobiernos reaccionarios. Este es un camino vigente, y en él inscribimos nuestra táctica para este momento. Era posible derogar el Decreto 70/23, lo que hubiera puesto a la defensiva y en crisis al gobierno y abierto la posibilidad de su derrota. Hay que llevar este debate político a todos los partidos del campo popular, organizaciones sindicales y sociales, en las multisectoriales y toda instancia de unidad que se vaya forjando en la lucha para trabajar con este objetivo. Si no lo logramos antes será la forma que el gobierno llegue debilitado a las elecciones y el pueblo fortalecido en sus reclamos. Para eso impulsamos un frente político y social de carácter popular y nacional alrededor de la consigna ¡Basta de Milei!
A nuestros amigos, con los que venimos compartiendo luchas y que hoy se corren de las calles absolutizando el camino electoral les decimos fraternalmente que así le damos aire a esta derecha fascista, que todos los días vulnera los más elementales derechos de la democracia burguesa.
La gravedad de la situación exige redoblar los esfuerzos para la confluencia y unidad de las luchas para derrotar esta política e imponer un gobierno que haga efectivos los reclamos populares, suspenda los pagos de la deuda ilegítima y fraudulenta y anule los decretos y medidas con los que están desangrando a nuestro pueblo y la soberanía de nuestra patria.
Foto de portada: Más de un millón de personas se movilizaron en todo el país el 15 de octubre. En la foto, la marcha en la capital de San Luis
La rebelión estudiantil en Francia se extiende a otros sectores populares y países de Europa

