Los asesinatos de Sacco y Vanzetti

19 de agosto de 2026

Sacco nació el 23 de abril de 1891 en Torre Maggiore, y emigró a los 17 años. Vanzetti nació en 1888 en el Piamonte, y a los 20 dejó Italia. Ambos llegaron a EEUU en 1908. Sacco se unió a la Federación Socialista Italiana y, al estallar la primera guerra mundial, se pronunció contra ella. Vanzetti, desde 1913, participó en el movimiento obrero, y en 1916 dirigió la huelga de la Plymouth Cordage Company.

Sacco y Vanzetti fueron detenidos en 1920, acusados de un asalto a un camión recaudador y de la muerte de dos guardias. Ambos, emigrados de Italia, formaron parte de la IWW, organización anarcosindicalista, con destacado papel en huelgas y en la difusión de las ideas libertarias. Un gran movimiento solidario se desarrolló en todo el mundo para intentar impedir que fueran ejecutados.

Al ser detenidos, Sacco era zapatero y Vanzetti vendedor de pescados. Eran tiempos en que las huelgas eran ilegales y la represión se descargaba con brutalidad, causando muertos, presos y deportaciones.

En 1920, el anarquista Andrea Salsedo fue detenido ilegalmente y les hizo llegar una carta: «Hace seis semanas que estamos ocultamente encarcelados. Situación insoportable». Sacco y Vanzetti organizaron actos de solidaridad con él, cuya muerte se conoció el 3 de mayo: la prensa habló de «suicidio», ya que se había «tirado» desde el piso 14 de las oficinas de la policía secreta. En plena actividad por ese crimen fueron detenidos.

 

Detención y proceso

Dos días después del asesinato de Salsedo, ambos fueron detenidos. Como estaban armados y no revelaron por qué, para proteger a su organización, jefes policiales y jueces los acusaron del asalto de 1919 al camión de paga de la fábrica Slater and Morrill, donde murieron dos personas.

Las clases dominantes armaron una farsa como juicio ejemplificador: se inventaron pruebas, se apretaron testigos, corrió plata y sangre obrera. El presidente del jurado era el jefe de la compañía contra la cual Vanzetti había organizado la huelga.

Mientras el fiscal buscaba incriminar a los «que estaban contra el gobierno de EEUU», Vanzetti afirmó: «No sólo he luchado por desterrar los crímenes que la ley oficial condena, sino también el crimen que la moral oficial santifica: la explotación del hombre por el hombre. Por esa razón, y por ninguna otra, usted va a condenarme». El 14 de julio de 1921 el jurado los declaró culpables; el 23 de abril de 1927 el juez Thayer dictó la sentencia de muerte.

 

El mundo se conmovió

Pese a la campaña de la mayoría de los diarios, la movilización solidaria, encabezada por la clase obrera, se desarrolló en todo el mundo. Se formaron comités de defensa en Argentina, México, Uruguay, Portugal, Rusia, Inglaterra y Austria, que organizaron actos y huelgas y atacaron embajadas yanquis. Intelectuales, religiosos, abogados y dirigentes políticos sumaron su repudio.

Al conocerse, a comienzos de agosto de 1927, que el gobernador denegó el indulto, estallaron huelgas en varias capitales. Sacco y Vanzetti enfrentaron la silla eléctrica con dignidad revolucionaria. Vanzetti dijo: «No he sufrido inútilmente. Mi sacrificio valdrá a la humanidad a fin de que los niños no continúen siendo explotados». Y Sacco: «¡No hay justicia para los pobres en América!… ¡Compañeros, continuad vuestra gran batalla! ¡Luchad por la libertad y la justicia para todos!».

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La solidaridad en Argentina

Refiere Otto Vargas, primer secretario general del PCR, en El marxismo y la revolución argentina, Tomo 2, pág. 355: «El 5 y 6 de agosto de 1927 se realizó una huelga general en solidaridad con Sacco y Vanzetti. El infame proceso conmovió profundamente al mundo. La huelga ‘revivió las heroicas jornadas de 1919 al 21’, escribió La Chispa. En Rosario, el proletariado se lanzó a la calle espontáneamente. El 10 de agosto hubo un paro unánime de las tres centrales obreras, repetido el 22 en repudio al crimen. La paralización fue casi absoluta y los actos en Buenos Aires fueron enormes».

Sus enseñanzas no son un asunto del pasado, sino una referencia imprescindible para construir un futuro verdaderamente independiente.

 

hoy N° 2122 19/08/2026