Unidad para derrotar a Milei

18 de agosto de 2026

Escriben Ricardo Fierro y Germán Vidal

 

1. Exitoso Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios

Los días 15, 16 y 17 de agosto se realizó el 18 Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios en Melchor Romero, La Plata. Delegaciones de las naciones y pueblos qom, ranquel, mapuche, tehuelche, guaraní, ava guaraní de distintas provincias avanzaron en su unidad para la lucha en estos momentos tan difíciles, cuando el gobierno de Milei está llevando adelante una política de ajuste, saqueo, entrega, represión que continúa y agrava la situación de los pueblos preexistentes, y si no la paramos los condena a su exterminio.

A lo largo de tres días debatieron en talleres: Tierra y Territorio, Juventud, Mujeres, Cosmovisión y Leyes vigentes en los que realizaron un profundo análisis e intercambio de opiniones. Se consensuó un documento político que expresa que “los pueblos originarios proponemos seguir trabajando la unidad en la lucha de todos los sectores, con todas nuestras fuerzas, para garantizar un frente político y social que nos permita lograr un gran paro general activo y multisectorial que unifique los reclamos inmediatos de quienes ya no podemos esperar. A la vez, es imprescindible, en nuestros propios trawün (asambleas), en cada comunidad, barrio, fábrica, escuela, universidad, etc., intercambiar ideas sobre qué nuevo proyecto de país necesitamos para poder salir de esta terrible situación que estamos viviendo”.

En el cierre del Encuentro se realizó en las puertas del Museo de La Plata un acto reiterando el reclamo de restitución de los restos de originarias y originarios que durante años fueron exhibidos allí y se mantienen en los depósitos del Museo de la UNLP. Luego se eligió a la provincia de Misiones como la sede para la edición del año que viene.

 

2. Algo huele a podrido en la Casa Rosada

Tras las grandes jornadas de lucha de comienzos de mes, con el paro nacional docente, la movilización del 6 que impuso la derrota de la ley de extranjerización de tierras, y la multitudinaria jornada del 7 de agosto por “paz, pan, tierra, techo y trabajo” crece la bronca en los sectores populares y los planes de lucha contra esta política de hambre, entrega, superexplotación y represión.

El jueves 20, la CGT, las dos CTA, la UTEP y un conjunto de organizaciones le darán continuidad al plan de lucha acordado marchando al Ministerio de Economía para reclamarle al gobierno “medidas concretas” frente al creciente endeudamiento de millones, producto de esta política de ajuste salarial, despidos y hambre. Se calcula que hay 20 millones de personas que han tomado crédito, de las cuales 6,5 millones no los pueden pagar y hay miles de empresarios nacionales endeudados al borde de cerrar.

Porque pese a que Milei se quiera hacer el desentendido diciendo que “es un problema entre privados”, el Banco Central puede tomar medidas para frenar la usura de los bancos, las tarjetas de crédito y billeteras virtuales, que están saqueando a las familias que se endeudan para poder comer, comprar remedios o pagar el alquiler. Lo mismo está pasando en miles de hogares, comercios, industrias y pequeños productores rurales, que no pueden pagar los tremendos aumentos de las tarifas de luz y gas que se endeudan.

Los vecinos de San Clemente, Mar de Ajó y el Partido de la Costa se movilizaron y cortaron la ruta 11 en protesta por las impagables boletas de la luz. También hubo protestas en Mar del Plata y otras ciudades.

Mientras millones de argentinos están endeudados con billeteras virtuales que cobran tasas usurarias que alcanzan hasta el 800% anual, se supo que la más grande de ellas, Mercado Libre, del empresario mileista Marcos Galperin, recibió en los primeros seis meses de este año cerca de 63 mil millones de pesos de subsidios (datos del balance presentado por Mercado Libre ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos).

Así como planteamos que “las deudas se pagan, las estafas no”, para que se suspenda el pago de la deuda externa y se separe la legítima de la ilegítima, impulsamos un amplio movimiento para que se deje de subsidiar y se condonen las deudas usurarias con los Galperin y compañía que lucran con la necesidad popular.

Todos los días se destapan ollas de corrupción del gobierno. Se conoció parte del mecanismo para comprar votos en el Congreso de diputados y senadores y para que Milei mienta diciendo que hay “déficit cero”. Usan la recaudación por impuestos que tiene destinos fijados por ley: arreglo de obras públicas, prevención de inundaciones, entre otros para “aceitar” acuerdos con gobernadores y otra parte la meten en la timba financiera para sacar intereses. Mientras tanto, las rutas nacionales están todas rotas, y crece el peligro de inundaciones en muchas zonas del país, en momentos que el fenómeno climático denominado El Niño avanza con la previsión de fuertes lluvias.

El gobierno usa todo su aparato de comunicación y los periodistas “ensobrados” para meter debajo de la alfombra la mugre de los chanchullos de sus funcionarios, de Milei para abajo. Cuentan con la complicidad de un aparato judicial que cajonea las causas por corrupción. El sector de las clases dominantes que sostiene al gobierno sigue “mirando para otro lado” porque se beneficia todos los días con las medidas de Milei y sus secuaces, como el uso de la plata de la Anses (los aportes de todos los trabajadores y trabajadoras a las jubilaciones) para financiar el FAL (Fondo de Asistencia Laboral) que es parte de la nefasta reforma laboral y pagar indemnizaciones por despidos. Pero sectores de la burguesía nacional agobiada por  la baja del consumo, la apertura de importaciones y los costos de los servicios levanta su voz ante las quiebras generadas.

Pese a las cifras mentirosas del Indec, no pueden ocultar que la inflación sigue ganándole a los salarios, castigando a los bolsillos populares. Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 para superar la línea de pobreza el mes pasado.

 

3. Inadmisible injerencia de Peter Lamelas, embajador de EEUU en Argentina

El imperialismo yanqui, a partir de la asunción de Trump a la presidencia aceleró su intervención militar con guerras y agresiones en varios países, y en nuestro continente dejó claro que va a disputar con el socialimperialismo chino, que viene expandiendo sus acuerdos políticos, económicos, militares y comerciales.

Por eso la semana pasada el embajador norteamericano en la Argentina, Peter Lamelas, advirtió a la cooperativa eléctrica de la ciudad de Neuquén que no usara la tecnología de la empresa Huawei “porque espían para el Partido Comunista chino”. Con la soberbia de tener totalmente subordinado al gobierno de Milei, Lamelas se entromete en nuestro país y amenazó a los directivos de la cooperativa eléctrica de “revocarles las visas”. ¿En qué medida no es una advertencia al propio gobierno, que acaba de renovar por 5 años el préstamo swap con China?  Por si no quedaba claro afirmó que estas amenazas “reflejan fielmente la política de Estados Unidos”.

El vergonzoso silencio del gobierno nacional ante semejante intromisión en los asuntos nacionales se da en el medio de la ofensiva de EEUU por el control de recursos y empresas a las que el gobierno de Milei le puso bandera de remate (represas, petróleo, minerales, ferrocarriles, puertos, dragado y control del Paraná, entre otros negociados). China, por su parte, con la renovación del swap de 19 mil millones de dólares con el Banco Central, le da aire al gobierno, y repudió las declaraciones del embajador yanqui, al tiempo que quiere avanzar en concesiones de minerales críticos y gran cantidad de negocios, en los que entra en competencia directa con las otras potencias, en particular EEUU.

La pelea entre las grandes potencias se extiende a todos los sectores de la política y la economía. La intervención del gobierno nacional del puerto de Ushuaia, y las negociaciones para establecer una base naval yanqui en Tierra del Fuego no se pueden entender al margen de la disputa interimperialista a nivel mundial que se expresa en la intensificación de las guerras comerciales, el incremento de los conflictos armados y la carrera armamentista, que acercan peligrosamente al mundo a una Tercera Guerra Mundial.

 

4. Los pueblos y naciones oprimidas enfrentan al imperialismo

El lunes 17 venció el plazo de 60 días que Trump planteó para llegar a un acuerdo con el gobierno de los ayatolas en Irán, tras el fracaso de su guerra de agresión con el objetivo declarado de voltear a ese gobierno. Mohamed Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní expresó el domingo 16 que “Irán ganó la guerra contra Estados Unidos e Israel” y Trump volvió a plantear que EEUU pretende el control del estrecho de Ormuz e impedir que Irán tenga armas nucleares.

En Gaza y Cisjordania el gobierno fascista de Israel que encabeza Netanyahu sigue descargando ataques genocidas sobre la población civil. Directamente con el ejército en la Franja de Gaza y a través de los “colonos” en Cisjordania. Mostrando contradicciones dentro de la alianza entre EEUU e Israel, su “portaaviones” en Medio Oriente, Netanyahu rechazó el “plan de paz” que propone Trump con Hamás.

Tanto en Irán como en Palestina la heroica resistencia de los pueblos viene empantanando los planes imperialistas, y es un deber internacionalista el repudio a los ataques y la solidaridad con los pueblos y naciones que luchan por su autodeterminación.

En Europa recrudecen los combates en la Ucrania invadida por la Rusia imperialista. La guerra se extiende por varias regiones ucranianas, a la vez que son cada vez más los ataques a almacenes, plantas industriales y refinerías rusas. El gobierno de Putin en los últimos días ha reforzado los bombardeos sobre Kiev, la capital de Ucrania.

Reiteramos la necesidad de desplegar una amplia solidaridad con el pueblo y la nación ucraniana que siguen resistiendo heroicamente la invasión imperialista rusa, que ha dejado cientos de miles de muertos y un país devastado.

La semana pasada, como parte de la ofensiva yanqui en nuestro continente, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, presentó la “Coalición Contra los Cárteles de las Américas”, otro engendro que con la excusa del combate contra los “narcoterroristas” va a tratar de utilizar para aumentar la presencia militar estadounidense en nuestros países.

En nuestro país, la lucha antiimperialista se entrelaza con la lucha para derrotar la política de hambre, entrega y represión de Milei, que nos alinea con el imperialismo yanqui, para imponer otra política independiente y soberana al servicio del pueblo. Esa es nuestra mayor contribución a la lucha contra la guerra imperialista que se entrelaza indisolublemente con la lucha de los pueblos y naciones por su liberación.

 

5. Por un frente político y social

“El entrelazamiento de la lucha social de calles con el sentimiento patriótico y antiterrateniente es muy significativo para nuestra táctica de derrotar esta política y este gobierno, en un camino de aproximación a la revolución”, dijimos la semana pasada en estas páginas. De ahí la importancia de no dejar las calles para la construcción de un gran frente político y social, que avance en la necesaria unidad para la lucha, y que impulse, en las multisectoriales y en las mesas de acuerdo con los partidos políticos, un programa de emergencia.

Aprendiendo de la historia de lucha de nuestro pueblo, que por el camino de las puebladas logró derrotar los gobiernos reaccionarios, avanzamos en la pelea por un centro coordinador de las luchas y en la preparación del Partido.

Seguimos impulsando un paro nacional activo de 36 horas que permita unir el conjunto de las luchas contra este gobierno, y con esta propuesta encaramos los procesos electorales que avanzan en varias provincias y a nivel nacional. Llamamos a la más amplia unidad para derrotar a Milei y sus variantes también en el terreno de las urnas.

En un nuevo aniversario del fallecimiento del general San Martín, y frente a este gobierno reaccionario y entreguista, hacemos nuestras sus enseñanzas: “Seamos libres, lo demás no importa nada”, nos disponemos a “pensar en grande”, como decía Don José, y redoblamos la pelea por la más amplia unidad para derrotar esta política de hambre, entrega y represión, y abrir el camino a un gobierno de unidad patriótica y popular que aplique una política a favor del pueblo y de la patria.

 

Foto de portada: Marcha al Museo de La Plata en el cierre del 18° Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios

 

Jornada de protestas contra la política cientificida del gobierno