En 2012, Paola Ortiz, en Córdoba atravesó sola un parto en avalancha, sin asistencia médica. Su bebe falleció, la Justicia la acusó de homicidio y la condenó a prisión perpetua. Hoy, casi 14 años después, recuperó su libertad.
¿Qué es un parto en avalancha?
Es un parto que ocurre de manera extremadamente rápida e inesperada. Paola lo atravesó sola, sin asistencia médica ni acompañamiento. Su bebe falleció.
Tenía tres hijos, no había terminado el secundario, no tenía trabajo formal y vivía en una habitación prestada. Además, había sufrido durante años violencia física, sexual y económica. Necesitaba asistencia y protección. Terminó condenada a perpetua.
La Justicia no desconocía quién era Paola ni las condiciones en las que vivía. Aplicó sobre ella una mirada cargada de prejuicios: mujer, pobre y víctima de violencia, fue tratada como sospechosa antes que como alguien que necesitaba protección.
13 años después, el propio Tribunal Superior reconoció que su caso había sido juzgado sin considerar conjuntamente el género, la precariedad económica y las violencias que atravesaban su vida.
Belén no fue una excepción
El caso de Belén, encarcelada después de sufrir un aborto espontáneo, conmovió al país y llegó a las grandes pantallas. Pero hizo visible un problema mucho más grande.
Entre 2012 y 2020, un relevamiento identificó 47 casos de mujeres criminalizadas por eventos obstétricos que llegaron a los medios. La abrumadora mayoría pertenecía a sectores sociales vulnerables. Paola fue una de ellas.
Detrás de cada caso aparece el mismo problema: una Justicia que castiga con especial dureza a las mujeres pobres.
Su libertad fue conquistada
Desde 2023, las abogadas Rocío García Garro y Julia Luna impulsaron la revisión de la condena.
Se organizó la Mesa por la Libertad de Paola y se sumaron organizaciones feministas, sociales, académicas y de derechos humanos. Su historia salió de la cárcel y se convirtió en una causa colectiva. La organización, la pelea jurídica y la presión popular consiguieron lo que durante años la Justicia le había negado.
El Tribunal Superior finalmente reconoció las circunstancias que durante años habían sido ignoradas y ordenó su libertad. Pero Paola no fue absuelta: reemplazaron la perpetua por una pena equivalente al tiempo que ya había pasado presa. Su libertad es una enorme conquista.
Su historia deja una denuncia que no podemos olvidar: una Justicia machista y clasista puede transformar la pobreza en sospecha, las violencias sufridas en estigma y una emergencia obstétrica en un crimen. Paola está libre porque hubo quienes no dejaron de pelear.
La Comisión Organizadora del 39 Encuentro Plurinacional de mujeres, lesbianas trans, travestis intersex y no binaries, tomo el caso de Paola, para proponer la sede en Córdoba y decimos en cada oportunidad ¡queremos a Paola y Delia en el encuentro! Hoy, la libertad de Paola nos emociona, es un triunfo de todo el movimiento de mujeres y feminista, contra la justicia patriarcal. Las abrazaremos de a Miles en el encuentro.
hoy N° 2125 09/09/2026
