La deuda tiene el origen de una dictadura fascista, de una dictadura genocida, que un día decidió que toda la deuda privada se podía estatizar. Y estatizaron la deuda de los principales grupos argentinos que previamente habían hecho ingresar dólares a lo loco tomando un endeudamiento en nombre de empresas del Estado y en nombre de las empresas propias. Así fue como de esa deuda privada se hizo cargo el Banco Central y fue el origen del gran salto de la deuda externa, de los bonistas que se originó en medio de la dictadura.
La deuda que dejó Isabel Perón cuando fue destituida por el golpe de Estado era del orden de 4 a 7 mil millones de dólares. Hoy estamos hablando de 480 mil millones de dólares del total de la deuda pública, la dictadura la pasó de 4 mil a 48 mil millones de dólares y luego es un crecimiento por usura, pagamos y cada vez debemos más. Ese primer salto es el que origina después toda la refinanciación. Y se va pagando deuda con intereses, con más bonos y más deuda, y de salto en salto llegan a este momento.
De Renzis: El gobierno le traslada con un interés alto bonos de la deuda a los bancos, por lo cual todo el sistema financiero se va a hacer cargo de las deudas del Estado y estamos ante una posibilidad de que un día alguien vaya a sacar la plata de un banco y le digan “no te la podemos dar”.
Gómez: Está hipotecado el país.
La de los bonos en pesos con los bancos y los especuladores externos que entran con dólares y los cambian a bonos del Estado en pesos en tasas leoninas. Esta es otra deuda que ha generado internamente este gobierno que dice no emitir. O sea, ellos cuando dicen que tienen equilibrio fiscal, cuando llega la cuenta de fin de mes, todo lo que son intereses y bonos los refinancian con un nuevo bono que lo ofrecen a tasas superiores a la inflación, y así han armado una doble bomba de tiempo. Esa deuda pública, la que hay con bonistas externos y la que hay en bonos internos, equivalen a 480.000 millones de dólares. Esa es la bomba de tiempo que hace inconsistente todo el plan de este gobierno. El plan es entregar la explotación de lo exportable, petróleo, minerales, granos y su comercialización, para pagar esta usura. Pero la usura misma les traba abrir el cepo y sin abrir el cepo no hay inversiones externas. Es el huevo y la gallina. Para poder exportar Vaca Muerta se hizo un gasoducto con el impuesto a las grandes fortunas, luego no pudieron avanzar más. No hay más obra pública.
Este es uno de los grandes debates que hay que dar respecto de cómo hacer para sacarnos de encima, primero, a este gobierno que va a seguir endeudándonos, hipotecando y entregando lo que sea necesario.
Porque un día van a pedir territorio o bienes físicos, ya lo están haciendo. En definitiva lo que dijo Caputo es la confesión de eso: vamos a privatizar Transener, vamos a privatizar una parte de energía atómica. ¿Para qué? Para pagar la deuda. O sea, eso es entrega directa para compensar los intereses de esta deuda. Esa entrega está operando, va operando por tajadas, pero va operando. Por eso es un tema clave decirle ¡Basta! a este gobierno.
El pueblo va diciendo basta en las medidas inmediatas. Basta con el tema de la universidad que logró una resolución por la cual tiene que pagar la deuda a los docentes universitarios. Basta respecto de suspender el pago de “Volver al Trabajo” a 960 mil compatriotas que habían logrado recuperar bloqueando rutas de todo el país, y se preparan para volver a hacerlo.
Y ahora hay que decirle basta a la implementación de la Reforma Laboral que hace tabla rasa con los 400 convenios colectivos de trabajo y que en este momento, sobre la base de la reglamentación de esa ley que hizo Milei, el conjunto del movimiento obrero está sin derechos y está generando un agudo debate y la necesidad de medidas de lucha que es necesario que implemente la CGT.
Es un debate que está recorriendo el movimiento obrero argentino que la CGT debe implementar en un plan de lucha que es imprescindible y no se puede demorar. Como lo hicieron los wichí en El Impenetrable hace 21 días.
De Renzis: Yo creo que algo que me parece que no tiene que ver mucho con este momento y sí con la tradición histórica del pueblo, que siempre que el pueblo se sintió agredido reaccionó de forma impactante. Lo hizo en el 2001, el 17 de octubre, pasó con el Cordobazo. Un oyente llamó para decir, hay que convocar, hay que salir. Hay una desesperación en la sociedad de que alguien llame y convoque. Ahora, ¿esta convocatoria puede nacer espontáneamente o tiene que ser reflejada por los que tienen alguna representatividad?
Gómez: Todo el mundo necesita una convocatoria que le dé también la garantía de organización y auto protección. Lo mejor es cuando la rebelión se produce organizada con una dirección y con una direccionalidad. Esto no aparece, no logra vertebrarse en una unidad opositora porque mordieron el anzuelo del gobierno que adelantó el tiempo electoral y allí se dividen. Esa unidad se va a construir en base a las medidas inmediatas de lucha que cuando se producen obligan a la unidad. El otro tema es la direccionalidad. En medio de esas luchas inmediatas que van sucediendo hay que discutir qué es lo que queremos. Por ejemplo, suspender el pago de esta deuda ilegítima. Eso fue el 2001. Impuso la suspensión del pago de la deuda y sobre esa base fueron los 8 años de mayor crecimiento que hubo en los últimos 40.
Si se suspende el pago de esta deuda inmediatamente se crece porque toda esa plata que se va por el agujero del pago de la deuda y por todo el tema de la fuga de dólares pasa a quedar invertida en la producción. Ese es el gran drama de la economía hoy.
De Renzis: Me parece que la Argentina tiene que pasar a decir, lo que te debo no te lo puedo pagar si no es con exportación y con trabajo.
Gómez: Sí, y además revisemos los papeles y veamos qué parte de esta deuda es real y qué parte es un invento.
Después del 2001 cayó, fue el único periodo donde estuvimos 8 años sin pagar. Entonces, no es que no se puede, se pudo. No es que es un invento, se hizo. Lo hicimos hace mucho.
De Renzis: Para terminar la charla, ¿es anímense y vayan o anímense y vayamos?
Gómez: Animémonos y vayamos. Es en cada día y en cada medida. Ahora marchamos, por ejemplo, el 7 de agosto, San Cayetano, se está hablando de planes con la CGT. Hay que crear el clima y al calor de eso, construir la unidad política, abrir estas discusiones de direccionalidad.
Y no hay que darle tiempo.
El gobierno estuvo complicado y se le dio este tiempo, que él ganó con el anzuelo electoral y ya están rearmando todo su plan. No es fácil el momento ni es fácil la tarea. Pero es necesaria, y se muestra que es posible, que al gobierno le han entrado últimos golpes. O nos animamos y la resolvemos o vamos a padecer mucho.
