En el proceso previo, en un contexto dominado por las fuerzas ligadas al radicalismo y al peronismo, irrumpió la Corriente por la Soberanía y la Democracia Educativa. En su carta abierta, “A 50 años del golpe de estado, la Universidad nos convoca a construir su futuro”, llamó a: “conformar un amplio agrupamiento entre todos los claustros para enfrentar la ofensiva ultraliberal sobre la Universidad Pública, Autónoma, Cogobernada, Gratuita. Dicho ataque forma parte del proyecto destructivo sobre la patria y el pueblo argentino. Convocamos a debatir un programa que… nos encuentre, entre otras cosas, luchando por soberanía educativa, democracia universitaria para todxs, pedagogía crítica situada en nuestro territorio y respeto genuino a la diversidad de género”.
El agrupamiento que conduce actualmente la Universidad está identificado con la Franja Morada y la UCR mendocina, totalmente subordinada al rumbo de feroz ajuste sobre todo lo público y de entrega del patrimonio nacional.
La oposición a esa gestión, tal como señaló la Corriente, no logró superar la disputa por nombres y cargos ni acordar una plataforma común sobre cuestiones claves como el financiamiento, las becas, las políticas de ingreso y permanencia, la democratización del gobierno universitario, la creciente mercantilización y la ofensiva privatista, entre otras cuestiones.
Ante esta situación la Corriente presentó candidatos propios al Consejo Superior en los claustros de Docentes Auxiliares y de Egresados. Convocó a “no votar las fórmulas subordinadas al rumbo privatista, mercantilista y elitista de una Universidad al servicio de intereses minoritarios de grandes grupos económicos”. Lamentó asimismo no encontrar “argumentos políticos de peso que fundamenten inclinarse por una u otra de las dos fórmulas consideradas opositoras, las que parecen estar separadas por personalismos o por internas partidarias”.
Por su parte la CEPA presentó lista en la Facultad de Cs. Políticas y Sociales, denunciando las políticas de Milei en la universidad y la necesidad de unir a las agrupaciones estudiantiles contra las fórmulas oficialistas, situación que lamentablemente no sucedió. A la vez, llamó a votar a la lista opositora a decanato sobre la base de la firma de una serie de reclamos que incluyen acompañar la lucha por la ley de financiamiento, ampliación de becas, apoyo al reclamo del boleto estudiantil, etc.
Los resultados de la primera ronda dieron 37,06% a Sumar Universidad encabezada por el actual vicerrector Gabriel Fidel, quien pretendió presentarse como autónomo de la gestión; mientras que un desprendimiento de ese oficialismo denominado Trayectoria y Renovación, obtuvo el 15,47%. Las dos fórmulas opositoras pagaron un precio por la división, ya que la unidad hubiese potenciado cualitativamente la campaña y generado la posibilidad de unir y arrastrar listas de los diferentes claustros. Encuentro Plural, conducido por Adriana García alcanzó un 29,02%; y Proyecto Universidad Abierta de Javier Ozollo logró 18,45% de los votos.
En esa ronda electoral la recién constituida Corriente fue con boleta corta, sin añadirse a ninguna fórmula del Rectorado y sin aparatos del gobierno provincial y las intendencias que movilizaron cerca de 4000 egresados. Obtuvo 15,69% en Auxiliares, el segmento más precarizado de los docentes y 6,18% en Egresados. Sus integrantes valoraron positivamente haber instalado una agenda temática sobre la cual debieron expedirse todos los candidatos; como así también el avance logrado en la construcción de una corriente que dispute un rumbo soberano, democrático y popular para la Universidad.
Previo a la segunda vuelta, la Corriente mantuvo una reunión pública en la cual presentó su plataforma de 10 puntos a las candidatas de Encuentro Plural, Adriana García y Ana Sisti, quienes expresaron sus acuerdos y compromisos, entre otros con:
*Convocar a la Asamblea Universitaria para proponer la ciudadanía universitaria de los colegios y de los organismos hoy excluidos.
*Avanzar en la democratización real y profunda del funcionamiento de la Universidad
*Respetar los derechos colectivos de los trabajadores, particularmente el derecho de huelga sin descuentos extorsivos.
*Abordar la problemática de las economías originadas en la no ejecución presupuestaria de los cargos docentes y no docentes
*Respetar el régimen de concursos efectivos para no eternizar el problema de los interinatos y las recurrentes efectivizaciones.
En la segunda vuelta las agrupaciones estudiantiles opositoras, entre las que se encontraba la CEPA, llamaron enfrentar la lista oficialista y a votar la candidatura de García/Sisti.
Para sorpresa y decepción del aparato político que domina la provincia y la Universidad, se impuso la fórmula opositora con un 53,24% sobre el 46,76% oficialista. En una elección reñida, donde hasta el propio gobernador Cornejo concurrió a votar como egresado (siendo abucheado y repudiado por gran cantidad de estudiantes), fue clave haber unificado fuerzas diversas tras el objetivo de impedir la continuidad de la actual conducción.
Cabe destacar que la elección se dio en el contexto de una larga lucha sindical y unitaria con el movimiento estudiantil, producto del malestar con el desfinanciamiento y el ataque político-ideológico a la Universidad Pública. El mejor resultado se dio en docentes auxiliares que son los más pauperizados. Se reflejó un castigo al rectorado por su ataque a los trabajadores universitarios a quienes descuenta los días de huelga, incluso de los días de las Marchas Universitarias.
La rectora electa ya manifestó en varias entrevistas su predisposición a luchar por el financiamiento universitario, a convocar una Asamblea Universitaria y a no descontar la huelga docente. La nueva conducción estará sujeta a diversas presiones, dada la diversidad de fuerzas que colaboraron en su triunfo, como de la composición heterogénea en el Consejo Superior y las autoridades de cada facultad.
Los integrantes de la Corriente recién han iniciado un balance, donde se destaca el hecho positivo de haber derrotado el bastión universitario del cornejismo (aliado incondicional de Milei) y la creación de mejores condiciones para la lucha sindical y la batalla ideológica. Ejercerá una tarea colaborativa en la medida que se avance en el tratamiento y solución de las problemáticas planteadas. Y mantendrá su independencia en pos de los objetivos estratégicos de soberanía educativo-científica de una Universidad radicalmente democrática y popular, vinculada a las necesidades regionales y territorialmente descentralizada.
Corresponsal
hoy N° 2115 01/07/2026
