El principal operador del poder financiero mundial

7 de julio de 2026

Escribe David Rodríguez

 

Cuando se habla de Estados Unidos como “el gendarme del mundo”, normalmente se piensa en su poder militar o político. Pero en el terreno financiero aparece otro protagonista menos visible, aunque posiblemente mucho más influyente: BNY (Bank of New York) Mellon.

Es el banco más antiguo de Estados Unidos y uno de los más poderosos del planeta. Actualmente es el mayor banco custodio del mundo: custodia y/o administra activos por 59,4 billones de dólares, y ocupa un lugar clave dentro del sistema financiero internacional.

Para entender la magnitud de esa cifra, equivale aproximadamente a la mitad del PBI mundial y a una suma cercana a las economías combinadas de Estados Unidos, China, Japón, Alemania e India.

Los bancos custodios -entre ellos también JPMorgan Chase, Citigroup o State Street Corporation- no funcionan como bancos tradicionales. No se dedican principalmente a prestar dinero o captar ahorros minoristas. Su función es custodiar bonos, acciones, efectivo y otros activos pertenecientes a fondos de inversión, gobiernos, bancos centrales y grandes corporaciones.

Además, administran pagos, liquidan operaciones financieras, realizan cambios de divisas y procesan dividendos. Son la infraestructura operativa del sistema financiero global. Detrás de cada gran movimiento financiero internacional suele aparecer un banco custodio.

 

Historia

BNY Mellon nació en 2007 de la fusión entre The Bank of New York -fundado en 1784 y considerado el banco más antiguo de Estados Unidos- y Mellon Bank, creado en 1870 por la familia Mellon.

Uno de los fundadores del Bank of New York fue Alexander Hamilton, figura central en la construcción del sistema financiero estadounidense.

La expansión del grupo fue constante: en 2015 custodiaba 28,9 billones de dólares; hoy supera los 59,4 billones.

 

Actualidad

Según datos de la propia entidad, BNY Mellon participa en aproximadamente el 20% de los activos invertibles del planeta. Es decir: uno de cada cinco dólares destinados a inversión pasa, de una forma u otra, por su estructura.

El banco presta servicios a más de 90 empresas del ranking Fortune 100, a casi los 100 principales bancos del mundo y a numerosos fondos de pensión globales. Cuenta con unos 51.800 empleados y presencia en más de 100 mercados financieros.

Su volumen operativo también resulta enorme: procesa pagos por unos 2,5 billones de dólares diarios y liquida operaciones financieras superiores a 19 billones por día. Detrás de esos movimientos no aparecen pequeños ahorristas, sino fondos de inversión, corporaciones, bancos y gobiernos.

BNY Mellon también ocupa una posición de avanzada en tecnología financiera, seguridad informática e inteligencia artificial. Invierte cerca de 4.000 millones de dólares anuales en tecnología, una muestra del grado de concentración del sistema financiero internacional.

El CEO del banco es Robin Vince. Cerca del 87% de las acciones está en manos de grandes fondos institucionales. Entre los principales accionistas se destacan The Vanguard Group y BlackRock.

 

América Latina y Argentina

BNY Mellon es uno de los principales bancos custodios de América Latina, con fuerte presencia en Argentina, Brasil y México.

En una época donde la deuda soberana ocupa un lugar central dentro del sistema financiero global: permite grandes negocios financieros y, al mismo tiempo, genera profundas relaciones de dependencia entre países deudores con bancos internacionales, fondos de inversión y otros organismos, que responden a países imperialistas.

En Argentina, gran parte de los bonos emitidos bajo ley extranjera tienen al BNY como agente de pago y custodio. El banco recibe los pagos realizados por el Estado argentino y los distribuye entre los acreedores.

El caso más conocido ocurrió en 2014, durante el conflicto con los llamados “fondos buitre”. Tras un fallo del juez estadounidense Thomas Griesa, bloqueando más de 500 millones de dólares en pagos a bonistas. El BNY Mellon retuvo el dinero provocando un default técnico. El episodio mostró algo importantísimo: que, aunque la plata era argentina, el BNY tiene un peso determinante. Y la arquitectura financiera internacional responde principalmente a tribunales y normas estadounidenses.

Podemos concluir que la centralidad de Wall Street, el dólar, los tribunales de Nueva York y bancos custodios como BNY Mellon ayuda a explicar por qué muchos consideran que el verdadero centro del poder mundial no está solamente en los ejércitos, sino también en las finanzas.

 

hoy N° 2116 07/07/2026