Francia: gran jornada de lucha popular

21 de octubre de 2026

El sábado 17 Francia vivió una de las jornadas de lucha más grandes de los últimos años. Según la CGT y las organizaciones estudiantiles, 800.000 personas ganaron las calles en todo el país. Hasta el Ministerio del Interior tuvo que reconocer 550.000, con 110.000 en París.

Confluyeron las y los estudiantes secundarios y universitarios, que vienen en lucha desde hace semanas enfrentando la falta de docentes, los edificios escolares que se caen a pedazos y la selección del ingreso universitario, con otros sectores populares. Salieron a las calles los chalecos amarillos, que volvieron a cortar rotondas y rutas. Llamaron a marchar las uniones de secundarios y universitarios, Solidaires, la Confederación Campesina y la CGT, que salió por salarios, jubilaciones, baja de precios y servicios públicos, aunque la intersindical no convocó.

Hubo marchas masivas en Nantes y Rennes, Toulouse, Marsella, Burdeos, Lille, Tours, Brest, Saint-Nazaire y hasta en la isla de La Reunión. Lo nuevo fue la presencia obrera: los ferroviarios en huelga del Technicentre de Châtillon marcharon junto a estudiantes universitarios; los trabajadores del hospital Tenon salieron con los liceístas del este de París; en Saint-Avold, Lorena, una fábrica quedó paralizada. En muchas columnas se coreaba por la huelga general.

El gobierno de Macron y su primer ministro Lecornu respondieron con represión: prohibición de manifestar en el centro de París, 25 estaciones de metro cerradas, hidrantes, blindados en Marsella y Burdeos y fuerzas especiales en las calles. Las cifras oficiales hablan de 1.200 detenidos. En Saint-Étienne un joven perdió una mano por una granada policial, como ya le había pasado a un liceísta en Lens. Desde que arrancó la rebelión estudiantil las detenciones superan las 7.000, la mayoría de ellos menores.

La ultraderecha mostró la hilacha: Le Pen condenó la movilización y culpó a la “extrema izquierda”. Los grandes medios pusieron la lupa en los destrozos para tapar la magnitud de la protesta.

Mientras en muchas ciudades, entre los ríos de gente se veían postales de jóvenes bailando o cantando La Internacional desafiantes ante los cordones policiales, en algunas ciudades se vieron edificios públicos incendiados como en Marsella, Lille y Limoges,

Pasada la jornada, el movimiento estudiantil y popular redobla la lucha, con asambleas que plantean nuevas jornadas antes del 5 de noviembre, cuando está convocada una huelga nacional de la intersindical. La unidad obrero-estudiantil y popular que asomó el 17 es el camino para torcerle el brazo al gobierno de Macron.

 

Foto de portada: Chalecos amarillos en el centro de París
El lunes 19 los estudiantes bloquearon el acceso al Museo del Louvre

 

hoy N° 2131 21/10/2026