En el problema de la formación de un frente único con la burguesía (sobre todo con la gran burguesía), el partido del proletariado debe mantener una decidida y rigurosa lucha en dos frentes.
Por un lado, hay que combatir el error de desatender la posibilidad de que la burguesía participe, en ciertos períodos y hasta cierto punto, en la lucha revolucionaria. Este error consiste en identificar a la burguesía china con la de los países capitalistas y, por ello, ignorar la política de formar un frente único con la burguesía y mantenerlo en la medida de lo posible; ésta es una actitud «izquierdista» de «puertas cerradas».
Por otro lado, hay que luchar contra el error de identificar el programa, la política, la ideología, la práctica, etc., del proletariado con los de la burguesía, pasando por alto las diferencias de principio entre unos y otros. Este error consiste en no tener en cuenta el hecho de que la burguesía (sobre todo la gran burguesía) recurre a todos los medios para influir no sólo sobre la pequeña burguesía y los campesinos, sino también sobre el proletariado y el Partido Comunista, y se esfuerza por liquidar la independencia ideológica, política y organizativa del proletariado y del Partido Comunista, por transformarlos en apéndices de ella y su partido, y por conseguir que los frutos de la revolución caigan en sus manos y en las de su partido; consiste igualmente en desatender el hecho de que la burguesía (sobre todo la gran burguesía) traiciona a la revolución tan pronto como ésta choca con los intereses egoístas de ella y su partido. No prestar atención a estos aspectos es oportunismo de derecha. (…)
Si el Partido no sabe aliarse en ciertos períodos con la burguesía, no podrá avanzar, y la revolución no podrá desarrollarse. Si, durante su alianza con la burguesía, no sabe sostener al mismo tiempo una decidida y seria lucha «pacífica» contra ella, el Partido se desintegrará ideológica, política y organizativamente, y la revolución fracasará; asimismo, si cuando se ve obligado a romper con la burguesía, el Partido no entabla una decidida y seria lucha armada contra ella, se desintegrará también, y la revolución fracasará. Todo esto ha sido confirmado por la historia de los últimos dieciocho años.
hoy N° 2131 21/10/2026
