Escribe Luis García
En un torneo montado al servicio de la política del presidente yanqui Donald Trump y los fabulosos negocios de los monopolios imperialistas, el conjunto nacional demostró garra, coraje, inteligencia colectiva y una capacidad inquebrantable para levantarse ante la adversidad. Frente al hambre, el dolor y las privaciones cotidianas que impone la política del gobierno de Javier Milei, los jugadores nos dieron grandes alegrías. Nos representaron con orgullo, dignidad y un sentido de pertenencia por la camiseta que emocionó al pueblo. Por eso les decimos ¡gracias Selección!
En este fútbol súper profesionalizado y elitizado, las fases decisivas de los mundiales suelen quedar reservadas para equipos que representan a algunas de las potencias que dominan el planeta como Francia, Inglaterra o Alemania. En esta edición, Estados Unidos intentó llegar a esas instancias con una vergonzosa ayuda de la FIFA que le levantó una sanción a un futbolista clave, pero no pudo. A su vez, queda al desnudo el cinismo de estas potencias al incorporar en sus formaciones, como un fenómeno creciente, muchos jugadores descendientes de migrantes, generalmente discriminados y perseguidos, de países oprimidos de África, América del Sur y Asia.
Además, el gobierno de Donald Trump, al que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino le había otorgado el “Premio FIFA de la Paz” y lo hizo protagonista de la premiación final, desplegó toda su política fascista en las semanas previas al Mundial, y durante el mismo. La policía antiinmigrantes deportó decenas de residentes en EEUU, impidió el ingreso a familiares de jugadores y hasta a uno de los árbitros designados, proveniente de Somalía.
Un párrafo aparte merece el maltrato a la selección de Irán, a la que se le extendía un visado por las horas que le tocaba jugar en Estados Unidos, de donde tenían que salir apenas terminado el partido.
A contramano de esa lógica, la Argentina logró meterse nuevamente en la disputa directa gracias a su capacidad de juego, sacrificio y valentía, con un Messi que a sus 39 años volvió a revalidar que, junto a Maradona, son los dos mejores futbolistas de la historia. La Selección demostró que la solidaridad y el trabajo colectivo son superiores al individualismo y que si las estrellas juegan para el equipo, ganamos todos. Incluso en la derrota de la final frente a España, jugando con un hombre menos durante la prórroga, jamás se dio por vencida y luchó cada pelota, mantuvo el temple y cayó compitiendo con la cabeza erguida, ganándose el respeto y reconocimiento del pueblo argentino.
Mucho más que un partido contra Inglaterra
El partido más importante del torneo fue contra Inglaterra. Allí la Selección Argentina no solo ganó en la cancha de forma heroica con fútbol, coraje y la fuerza de los 45 millones de compatriotas, sino que en los festejos protagonizó un hecho histórico que dio la vuelta al mundo al mostrar la consigna «Las Malvinas son argentinas», inmortalizada en una sábana de hotel ingresada a escondidas de la seguridad oficial.
Pese a los intentos de censura de las autoridades de la FIFA y a las directivas del propio Ministerio de Seguridad argentino, que pretendió prohibir el ingreso de banderas con consignas soberanas, el plantel y la hinchada desplegaron ante los ojos del planeta aquel «trapo» improvisado. Expusieron así la vigencia del profundo sentimiento antiimperialista de nuestro pueblo y el repudio irrenunciable a la ocupación británica en nuestro territorio insular y en el Atlántico Sur. Fue una hermosa y nueva forma de “volver a robarle un gol al ladrón” en su propia cara.
Este gesto dejó en absoluta evidencia el carácter cipayo y vendepatria del gobierno de Milei, quien insiste en descalificar la causa de Malvinas catalogándola de «nacionalismo rancio» o «patriotismo barato». Mientras Milei se arrodilla ante los intereses británicos y reivindica la figura de la criminal de guerra Margaret Thatcher, el pueblo y los jugadores recordaron que la memoria de nuestros caídos no se negocia. La posterior dedicatoria del capitán Lionel Messi hacia «la gente que la pasa mal y no llega a fin de mes» terminó de descolocar al relato oficial, mostrando la grieta insalvable entre el sufrimiento popular y la insensibilidad de la casta gobernante.
La simpatía de las naciones oprimidas y los pueblos del mundo
El impacto de la Selección Argentina trasciende largamente nuestras fronteras. Como ocurrió en Qatar 2022 y se reeditó con fuerza en este Mundial, el apoyo a la Albiceleste se multiplicó. Hubo expresiones de apoyo y masivos festejos ante cada victoria en numerosos países de Asia, África y América Latina, donde millones de trabajadores, mujeres y jóvenes celebraron los goles argentinos como propios.
En el respaldo apasionado de esos pueblos late una profunda conciencia antiimperialista que trasciende lo futbolístico. Son naciones que sufren el saqueo, la explotación y las agresiones de las potencias. Ver a la Argentina plantarse ante los poderosos generó una simpatía inmensa en lugares como Bangladesh, India o Pakistán, países que fueron colonias británicas y conocen el accionar de los piratas ingleses igual, o aún peor, que nosotros.
Un párrafo aparte merece la actitud de los jugadores «Cuti» Romero y Lisandro Martínez al evitar saludar a Donald Trump en la ceremonia de premiación. Con ese gesto expresaron, a los ojos del mundo, el repudio a su política guerrerista y de agresión contra los pueblos.
Con la fuerza y el coraje de la Selección
El gobierno intentó utilizar la pasión popular durante el Mundial, pero no lo logró. El pueblo no abandonó sus reclamos, siguió luchando durante el campeonato y ganó las calles en masivas concentraciones de festejo y encuentro, haciéndose sentir especialmente luego del histórico triunfo ante los ingleses.
Con la fuerza y el coraje de la Selección, y recargados con las alegrías vividas, seguimos la lucha para derrotar la política de hambre y entrega de Milei. Con la enseñanza que nos dejaron los jugadores en la cancha, ante la adversidad no hay que rendirse jamás, hay que jugar en equipo y pelear hasta el final.

hoy N° 2118 22/07/2026
