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14 de enero de 2026

La policía migratoria mata a balazos a una mujer en Mineápolis

Protestas en Estados Unidos por el asesinato de Renee Nicole Good

La ejecución de una mujer de 37 años durante un operativo de efectivos de la policía migratoria ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) el 7 de enero desató una ola de movilizaciones en todo el país. Desde Mineápolis, donde ocurrió el asesinato hasta Nueva York, Chicago y Los Ángeles, miles exigen el retiro de las fuerzas federales, el fin de la impunidad y el freno a la militarización migratoria.

La indignación por el asesinato de Renee Nicole Good crece. Protestas simultáneas se multiplicaron en distintas ciudades de Estados Unidos, transformando el crimen cometido por ICE en un conflicto de alcance nacional.

Convocatorias masivas se registraron en Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Seattle, Oakland, Denver y Atlanta, entre otras ciudades, con consignas comunes: “Fuera ICE”, “Justicia para Renee” y “No a la cacería migrante”. Organizaciones de derechos humanos, colectivos antirracistas, sindicatos, partidos políticos y redes de apoyo a migrantes denunciaron el avanza de una política fascista por parte del gobierno de Trump, que habilita el uso letal de la fuerza y garantiza impunidad a los agentes federales.

 

El hecho que encendió la mecha

Good, de 37 años, murió tras recibir varios disparos a quemarropa cuando agentes enmascarados del ICE intentaban abrir la puerta de su vehículo durante un operativo. Los videos difundidos muestran que la mujer intentó retirarse del lugar; segundos después, un oficial disparó, el vehículo perdió el control y chocó. La escena, registrada por testigos, se viralizó y desmintió el relato oficial que habló de “defensa propia”.

La víctima era ciudadana estadounidense, madre de tes hijos y poeta. La senadora Tina Smith confirmó su condición de ciudadana, un dato que intensificó el repudio público y amplió la base social de las protestas más allá de las comunidades migrantes.

 

De Mineápolis al país entero

La ciudad donde ocurrió el crimen -a metros del lugar donde en 2020 fue asesinado George Floyd- fue el punto de partida. Pero la reacción se expandió rápidamente: marchas, vigilias y cortes frente a edificios federales se replicaron en múltiples estados, coordinadas por redes nacionales que ya venían denunciando redadas y operativos del ICE.

En varias capitales estatales se realizaron acciones conjuntas y conferencias de prensa exigiendo investigaciones independientes, la suspensión de operativos federales y la retirada del ICE de las ciudades santuario.

 

Militarización, impunidad y discurso oficial

El gobierno yanqui respaldó la actuación del ICE. El propio Trump culpabilizó a la víctima y defendió el accionar del agente, diciendo “¡Debemos apoyar y proteger a nuestros agentes del orden frente a este movimiento radical de izquierda que promueve la violencia y el odio!». Lo mismo hicieron el vicepresidente JD Vance y otros funcionarios. Estas declaraciones provocaron repudios y nuevas convocatorias en todo el país.

En contraste, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó la versión federal tras ver los videos y pidió que el ICE abandone la ciudad. Posiciones similares se escucharon de alcaldes y concejales en otras jurisdicciones, que reclamaron límites al accionar federal.

Las organizaciones sostienen que el caso Good expone la práctica del gobierno de Trump: criminalización de la protesta, uso letal de la fuerza y posterior justificación política. Recordaron episodios previos en Chicago y otras ciudades donde agentes dispararon contra manifestantes y luego intentaron legitimar los hechos con acusaciones desmentidas por imágenes.

Con protestas previstas en nuevas ciudades y llamados a una jornada nacional de movilización, el asesinato de Renee Nicole Good se convirtió en símbolo de una resistencia extendida. La consigna se repite de costa a costa: justicia, fin de la impunidad y fuera el ICE.

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¿Qué es el ICE?

El ICE es la sigla en inglés de Inmigración y Control de Aduanas, una agencia federal de Estados Unidos que depende del Departamento de Seguridad Nacional. Fue creada en 2003, tras los atentados del 11 de septiembre, como parte del rediseño del aparato de seguridad interna del país.

El ICE realiza operativos, detenciones, allanamientos, traslados a centros de detención y deportaciones, muchas veces sin orden judicial y con fuerte despliegue armado.

Desde hace años, el organismo es fuertemente resistido por amplios sectores sociales, organizaciones de derechos humanos, comunidades migrantes y gobiernos locales por: Uso sistemático de la fuerza y violencia letal en operativos migratorios.  Detenciones arbitrarias y separación de familias.  Funcionamiento de centros de detención denunciados por condiciones inhumanas.  Criminalización de la protesta y de quienes acompañan o defienden a migrantes.  Amplios márgenes de impunidad, avalados por el poder político federal.

Durante el actual endurecimiento de la política migratoria, el ICE actúa como brazo ejecutor de una estrategia fascista de militarización interna, por lo que crece en las marchas la consigna: “Fuera ICE”.

 

hoy N° 2092 14/01/2026