La reforma laboral que propone el gobierno de Milei nos devuelve a la Argentina del Siglo 19 y principios del siglo 20. Esa Argentina dependiente y agroexportadora de materias primas, hecha a medida de la oligarquía terrateniente y un pueblo que es un “convidado de piedra» a la mesa del patrón.
Nada de “moderno” trae esta reforma laboral, es un nuevo intento de eliminar todas las conquistas de derechos que tuvieron los trabajadores a lo largo de más de un Siglo… ¿Pero, por qué decimos esto?
Porque los únicos datos que crecieron en la Argentina han sido: la apertura indiscriminada de las importaciones, la exportación de materia prima que ascendió casi un 12% más que en el año 2024, la desocupación que aumentó un 7,7% desde el 2024, la concentración de la tierra y su valor, que ya supera de los 17.000 dólares por hectárea en la zona núcleo.
Porque ante la caída de la producción industrial en el 2025, del 8.7% según el Indec y del consumo en promedio de casi el 9% en mayoristas y el 3% en minoristas (continúa bajando para este año), el gobierno propone solo mano dura y mayor precarización de los trabajadores.
Porque desde que asumió el gobierno de Milei, según el Informe del CEPA, han dejado de existir 21.046 pymes en la Argentina y el empleo no registrado llega al 43%.
Porque las pymes en la Argentina pagan alrededor de 37 impuestos y cargas tributarias en promedio y solo una de ellas corresponde a las contribuciones patronales por tener un trabajador registrado. Mientras que el gobierno de Milei solo ha beneficiado con sus reformas a los grandes evasores, muchos de ellos vinculados a actividades ilegales como el narcotráfico.
Porque la reforma laboral pretende eliminar las conquistas colectivas del pueblo trabajador. Para esto necesita desacreditar y desactivar sus organizaciones. Por eso la reforma valida solo los acuerdos individuales por empresa y no los colectivos por la actividad, así reduce la fuerza que tienen cientos de miles de trabajadores a través de sus comisiones internas. Negociar cara a cara con tu empleador no es lo mismo que hacerlo colectivamente. Los convenios colectivos se caen con esta reforma laboral, dejando a los trabajadores sin el amparo de estos derechos.
Porque el salario mínimo vital y móvil está en $330.000 aprox. (éste se usa como indicativo en el “empleo en negro”), y mientras que los trabajadores registrados tienen un salario promedio mensual (según el Indec) de $1.400.000 aproximadamente, en el empleo en negro ronda los $700.000 mensuales. La reforma no mejora el salario de los trabajadores, al contrario: lo reduce sacando todos los incentivos, beneficios y derechos que se conquistaron con la negociación sindical durante los años anteriores.
Porque la reforma incentiva a los empleadores a seguir precarizando y no da soluciones reales al aumento de la actividad industrial que tanto se necesita, un ejemplo de ello es la jornada de trabajo. La jornada de trabajo de 8 horas en nuestro país ha sido fruto de la lucha de los trabajadores organizados que a principios de Siglo 20 se morían trabajando 12 diarias en inhumanas condiciones laborales. Milei quiere eliminarla y que la jornada de trabajo la vuelvan a imponer los empleadores.
Porque si se sigue reduciendo el consumo de alimentos, nuestra producción se va a ver afectada, no vamos a poder seguir pagando el alquiler ni los insumos, ni siquiera pensar en volver a producir.
Por eso nos preguntamos: ¿cómo es posible que se active la actividad económica, el consumo, el acceso al crédito, y el crecimiento de nuestro país con esta reforma?
Necesitamos reformas que miren hacia adentro de la Argentina y no tanto para afuera. Activar el mercado interno con la reindustrialización del país, el acceso al crédito y un Estado que controle la fiesta exportadora para unos pocos y que garantice a los productores la estabilidad de compra de la producción en el mercado interno. Nuestro pueblo trabajador debe volver a comer carne, verduras, frutas para eso necesitamos un gobierno que dé estabilidad económica y salarios dignos. Un pueblo que no puede pagar sus propios alimentos es un pueblo con hambre, en un país rico como la Argentina. Riqueza que produce ese mismo pueblo y se la quedan unos pocos.
Esta reforma laboral, de aprobarse, nos traerá más precariedad, incrementará la recesión y el cierre de más empresas. Se frenará, como lo demuestra la historia de nuestro país, con un pueblo unido, organizado y luchando. Tenemos un deber histórico: empujar y acompañar un programa de lucha con un paro nacional activo hasta que se frene esta reforma.
Comisión Agraria Nacional
Hoy N° 2096 11/02/2026
