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25 de febrero de 2026

Trabajadores de astilleros, puertos y embarcados enfrentan la reforma laboral

Navales: “Estamos en una lucha larga”

Al día siguiente del paro nacional conversamos con el compañero Jorge de Filippis, delegado del Astillero SPI en Mar del Plata, integrante de la Comisión Directiva del SAON (Sindicato Argentino de Obreros Navales) y dirigente de la CCC, sobre la situación del sector, el conflicto en la pesca y la necesidad de una “lucha larga” para enfrentar la política del gobierno.

En el marco del paro nacional contra la reforma laboral, los trabajadores del sector naval y marítimo protagonizaron importantes acciones en Mar del Plata. Allí, las tres centrales sindicales lograron coordinar una movilización masiva, pese a la postura nacional de la CGT de convocar a paro sin movilización. “Fue una movilización muy grande, con mucha participación de los gremios. Nosotros participamos con la Fempinra y se sumaron el resto de los gremios marítimos a la columna del puerto”.

El conflicto que atraviesa el sector es profundo. El gobierno y las patronales buscan excluir a los trabajadores embarcados de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que implicaría un cambio estructural en las condiciones laborales.

Según De Filippis, la medida apunta a llevar a los trabajadores a condiciones de trabajo similares a las de la década del 90 eliminando los convenios colectivos “Los compañeros de la Marina Mercante y el resto de los tripulantes quedarían por fuera de la Ley de Contrato de Trabajo. Básicamente vamos a convenios de empresa. Es un retroceso muy grande. En el puerto, en los ’90 estaban todos a la parte, si vos llenabas un barco de 2.000 cajones, en tres días todo bien, si lo llenabas en una semana, le tenías que pagar al patrón porque los gastos eran mucho más grandes.

“Volvemos a la bandera de conveniencia. Hoy los barcos se rigen por la legislación laboral argentina. Con este cambio, podrían pagarte según convenios de Indonesia o Panamá. Es un desastre. Volvemos a jornadas de 12 horas y a condiciones de hace 100 años”, denunció.

En ese contexto, los trabajadores embarcados iniciaron medidas de fuerza anticipadas, con paros de 48 horas para enfrentar el intento de reforma.

Para Jorge, “Esto no se resuelve con una presentación judicial. Está bien hacerla, pero la clave es cómo nos plantamos. Nosotros hablamos de una lucha larga, como en los ‘90. Es fundamental que el movimiento obrero entienda que no se termina en el primer round”, sostuvo.

 

Crisis en la industria naval

El dirigente también describió la grave situación de la industria naval, que atraviesa una paralización creciente. “Las políticas del gobierno llevan a un industricidio muy importante. Los astilleros vienen prácticamente parados desde principios de 2025. Se cayeron todas las órdenes de construcción por falta de financiamiento y por la política económica”, explicó.

La combinación de dólar bajo, apertura de importaciones y falta de crédito generó pérdida de competitividad y frenó proyectos que ya estaban en marcha.

En el sector pesquero, la tensión también es alta. De Filippis denunció la influencia directa de capitales extranjeros en las decisiones del sector. “Empresarios españoles discuten en su país qué va a pasar en la pesca argentina. Nunca habíamos visto algo así tan crudo. Muestra el nivel de injerencia sobre nuestra producción”, afirmó.

Además, cuestionó la presión patronal para bajar salarios bajando el precio internacional, en el conflicto del langostino el año pasado. “Querían reducir un 30% los salarios. Los compañeros del SOMU dieron una pelea muy importante, con cortes y movilizaciones en todos los puertos. No pudieron imponer todo lo que querían. Fue un triunfo parcial”, destacó.

 

Salarios bajos y precarización

En el plano salarial, el panorama también es complejo. En el sector naval, los ingresos rondan el millón de pesos, con diferencias entre empresas y mejoras a través de horas extras y premios. “Tenemos sueldos relativamente bajos, como la mayoría del sector industrial. Lo que mejora el ingreso son las horas extras y algunos adicionales conquistados con lucha como el que tenemos en el astillero SPI”, explicó.

Uno de los principales avances recientes fue la unificación de escalas salariales en el sector. “Había trabajadores cobrando 70% menos que otros. Con paro, movilización y cortes logramos unificar la escala salarial. No pudimos unificar el convenio, pero fue un paso importante”, recordó.

De Filippis también alertó sobre el impacto de la precarización laboral en el debate político. “Hoy hay más trabajadores precarizados que bajo convenio en nuestros lugares de trabajo. Eso influye en la conciencia. Venimos perdiendo el debate sobre esta reforma laboral en muchos lugares”, reconoció.

Pese a las dificultades, destacó que comienzan a aparecer señales de un cambio de ánimo: “El paro se sintió y la movilización fue muy grande. Hubo compañeros que no venían participando y se sumaron. Hay un cambio. Los compañeros venían con la cabeza gacha, pero el debate está abierto. Nosotros en el Cuerpo de Delegados fuimos a un debate grande, y creemos que en el proceso lo vamos a ganar. Sabemos que estamos en una lucha larga”, finaliza el compañero.

 

hoy N° 2098 25/02/2026