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18 de marzo de 2026

Entrevista a Nuwan Bopege del Partido Socialista Primera Línea (FLSP)

La situación en Sri Lanka

En el contexto de la participación de una delegación del PCR y la JCR en la Cuarta Convención Nacional del FLSP (Partido Socialista Primera Línea de Sri Lanka) y del Foro de Colombo, de la que participaron partidos y organizaciones de Asia, América Latina y Europa, conversamos con Nuwan Bopege, del Comité de Asuntos Internacionales del FLSP.

-¿Cómo ven la situación actual del mundo, en particular con los ataques imperialistas a Irán?

-A diferencia de la Guerra Fría, ahora el orden mundial es bipolar: por un lado, está el imperialismo estadounidense y por otro Rusia y China, que también tienen atributos imperiales. Existen organizaciones y acuerdos económicos como el BRICS y otros, y organizaciones tipo OTAN, cuya base es el poder militar. Así que, como países y como colectivos de organizaciones, la agenda imperial está avanzando.

Al mismo tiempo hay una decadencia del imperialismo estadounidense. Su economía se está derrumbando gradualmente. En este escenario, EEUU, junto, con sus secuaces como Netanyahu en Israel, intentan desatar una vez más este tipo de agendas imperiales en todo el mundo e intentar mantener su poder.

Creemos que, en este escenario, si se convierte en una guerra mundial, las consecuencias afectarán no solo a los países ricos, sino que también a países como Sri Lanka, a los países del tercer mundo. Por lo tanto, nos tomamos esta situación muy en serio. En el Medio Oriente, especialmente en Irán, EEUU e Israel están atacando. Condenamos eso totalmente y exigimos que detengan estos ataques.

Al mismo tiempo sabemos que en Irán había una especie de dictadura; la clase trabajadora era oprimida. Por eso siempre estamos junto a la clase trabajadora, no con estas otras agendas en Irán, especialmente las narrativas extremistas. Nuestra principal preocupación es la clase trabajadora de Irán, a la que invitamos a luchar junto con el movimiento progresista de izquierda en todo el mundo para proteger su país y, al mismo tiempo, proteger al mundo.

 

-¿Cómo es la situación política en Sri Lanka?

-Tras la introducción de la economía neoliberal en 1978, en todo Sri Lanka la clase dominante pudo controlar al país, a la gente y a la clase trabajadora a través de su agenda. Desde el principio, el movimiento de izquierda ha estado luchando contra esta agenda. Sin embargo, no logró tener éxito.

En el 2022, debido al colapso económico del liberalismo, cualquier crítica que la izquierda había hecho se hizo realidad, porque la economía de todo el país colapsó. Alrededor del 30% de la población, la clase trabajadora, cayó por debajo del nivel de pobreza.

Como resultado de eso, hubo una gran lucha en el 2022. Gracias a esta lucha de masas, la gente pudo echar al presidente. Por primera vez en la historia, a través de una lucha popular, la gente pudo hacer colapsar un gobierno.

El FLSP quiso convertir este levantamiento popular en una vía revolucionaria y, a través del Aragalaya (palabra que significa “lucha”, y como se llamó el levantamiento del 2022 que en julio ocupó la Casa de Gobierno y echó al presidente Rajapaksa), quisimos cambiar todo el sistema. Sin embargo, Ranil Wickremesinghe, el líder burgués, pudo obtener el poder mediante una conspiración parlamentaria y convocar a elecciones, donde ganó el partido de izquierda JVP  (Janatha Vimukthi Peramuna, que significa Frente de Liberación Popular), presentándose con un proyecto neoliberal.

Toda su plataforma se basa en el neoliberalismo: son pro FMI, pro clase capitalista, pro privatizaciones. Todos estos elementos lo definen como un partido neoliberal, un partido capitalista. Tenían un trasfondo de izquierda y, usando eso, pudieron convencer a la gente y tomar el poder.

Ahora están enfrentando las repercusiones. No han podido cambiar ni siquiera cosas muy simples en la sociedad. Olvidémonos de convertir todo el sistema en uno de tipo socialista o de izquierda, o que el gobierno tome las instituciones privadas para convertir gradualmente la propiedad privada en pública. No esperamos este tipo de reformas progresistas, pero sin embargo no pudieron hacer ni siquiera cosas simples que otros gobiernos neoliberales anteriores sí hicieron.

No pudieron ni emitir una declaración progresista contra el asedio en Gaza, ni sobre Venezuela. Por lo tanto, la crisis del capitalismo aún persiste. Sin embargo, hay un buen vacío para construir un movimiento de izquierda en el país porque ahora la gente, después de la lucha de 2022, mantiene esa mentalidad; el impulso del Aragalaya sigue ahí. La gente tiene ese ánimo de lucha.

El país y la gente enfrentarán consecuencias severas porque toda la economía está controlada por el FMI. Por lo tanto, es inevitable que el país enfrente otra caída económica.

 

-¿Puedes contarnos un poco más sobre el levantamiento de 2022 y los Consejos Populares?

– El Aragalaya de 2022 inicialmente fue una lucha espontánea; en una etapa intermedia, el movimiento de izquierda pudo tomar cierto control. Tras la participación del movimiento de izquierda y del movimiento progresista, el Aragalaya pudo seguir una agenda adecuada para atacar y exigir la renuncia del gobierno.

Llegó el 9 de julio de 2022: se convirtió en un levantamiento público masivo y el presidente se vio obligado a renunciar. Después de la renuncia hubo un período de anarquía. Había una gran posibilidad de que la izquierda sustituyera ese vacío particular y tomara el poder, pero debido a las actitudes negativas del JVP y de algunos movimientos de izquierda no pudimos hacerlo.

Sin embargo, creemos que debe haber una continuación del Aragalaya; debemos mantener el impulso. Para lograrlo, propusimos la creación de los Consejos Populares, que consisten en que, en lugar de dar el poder a un aparato estatal burgués tipo parlamento, el pueblo ejerza sus derechos democráticos en la vida cotidiana.

Lo llamamos democracia participativa en lugar de democracia representativa. Para ello ¿cuál es la estructura que proponemos? Convertir cualquier lugar donde las masas quieran organizarse en un lugar de organización. Introducir consejos de trabajadores. También en los sectores LGBT introdujimos ciertos Consejos Populares. Representando a todos los sectores de la sociedad, sugerimos construir estos Consejos Populares.

Hasta cierto punto tuvo éxito, pero tenemos que hacer más. Para la gente sigue siendo algo extraño. La gente todavía cree que una vez que vota, el parlamento hará todo y pueden irse a casa cómodamente. Pero siempre intentamos convencerlos: no, eso no es la democracia, nada cambiará; deben ejercer sus derechos democráticos día a día. Por eso invitamos a la gente a unirse a los Consejos Populares.

 

-¿Es como una especie de poder dual tipo soviético?

-Sí, tiene atributos similares, aunque no exactamente, porque en los sóviets había cierto poder militar, tenían poder armado. Estos Consejos Populares no llegan a ese extremo. Básicamente se trata de organizar a la gente dondequiera que estén dispuestos.

 

-Estuvieron los levantamientos de Sri Lanka en el 2022, en Bangladesh en 2024 y en Nepal en 2025 ¿Cómo ven la situación regional desde el punto de vista de esos levantamientos y los partidos comunistas y de izquierda en la lucha por el poder en esa situación?

-Hay similitudes y diferencias en estos levantamientos. El de Sri Lanka estalló por el colapso de la economía. En Bangladesh, creo que la situación fue similar. Pero en Nepal básicamente fue un levantamiento de la “Generación Z” contra el gobierno corrupto.

Las similitudes son que, a través del poder popular, todas estas luchas pudieron echar a gobiernos capitalistas opresores. Sin embargo, las diferencias que vemos son que, en el contexto de Sri Lanka, el movimiento de izquierda siempre estuvo dentro del Aragalaya y dio cierta guía. Creemos que es un punto a favor.

En Nepal, creemos que el movimiento de izquierda no pudo estar dentro de ese levantamiento. Y en Bangladesh hay cierta representación de la izquierda; pero la izquierda no pudo dar liderazgo a ese levantamiento.

En general creemos que cualquier levantamiento, donde sea que ocurra, es bueno para la sociedad porque, en última instancia, la gente aprende a ejercer sus derechos democráticos en lugar de rendirse ante el aparato estatal existente. Lo que creemos es que la izquierda debe organizarse más; en el futuro cercano habrá este tipo de levantamientos en todas partes. Si esto ocurriera en la India, por ejemplo, influiría en toda la región porque es el gigante del sur de Asia. Si el movimiento de izquierda indio pudiera liderar algún tipo de cambio social, los movimientos de izquierda de otros países podrían unirse a ellos y cambiar todo el sistema. Pero no es fácil.

La India también tiene atributos imperiales. Intentan controlar toda la región. Todavía lo vemos como un país expansionista; algunas discusiones apuntan a que ahora parece un país imperialista. Ante cualquier levantamiento nos unimos a ese pueblo. La izquierda tiene el deber decisivo de fortalecerse y organizarse para liderar cualquier levantamiento popular.

 

-Para terminar, te pedimos unas palabras sobre el Foro de Colombo.

-Fue muy impresionante y estamos muy felices porque el internacionalismo es nuestra columna vertebral. Somos comunistas y al mismo tiempo internacionalistas. Así que, en lugar de invitar a camaradas de todo el mundo solo para dar un discurso de cinco minutos en nuestra convención, pensamos que debía haber un diálogo constructivo sobre qué hacer en este momento decisivo, qué está pasando con el imperialismo mundial y cómo avanzar.

Por eso tuvimos dos discusiones. La primera sobre qué hacer en la lucha por el poder, y el segundo día tuvimos una larga charla sobre el imperialismo.

Como partido aprendimos mucho. Creo que los otros camaradas que participaron también aprendieron mucho. Expresaron sus ideas. Ahora sabemos cuáles son las diferencias y los acuerdos que tenemos. Sabemos cómo enmarcar un plan mínimo común para los movimientos que participaron en este Foro de Colombo.

Creemos que podemos ampliar esto más. Hay muchas organizaciones con las que trabajamos de cerca que no pudieron participar. En el futuro, con la participación de otros movimientos y organizaciones de todo el mundo, creemos que podemos trabajar juntos y tener acciones colectivas, independientemente de que tengamos pequeñas diferencias ideológicas u organizativas.

 

Foto de portada: Cuarta convención nacional del FLSP (Partido Socialista Primera Línea de Sri Lanka) y del Foro de Colombo

hoy N° 2101 18/03/2026