La política argentina comenzaba a polarizarse entre los que preparaban el golpe de Estado y los que se oponían. Esa era la polaridad. Ustedes tengan en cuenta que nosotros en junio de 1974 llamamos a luchar por unir a las fuerzas populares y antiyanquis. Y ¿qué planteábamos entonces? «No a otro ’55, unirse y armarse para vencer a yanquis y oligarcas». Eso era lo que planteábamos en junio de 1974, en vida del general Perón. Pero nos encontrábamos ante una nueva realidad. Recién empezábamos a ver de qué manera el socialimperialismo soviético actuaba en la Argentina, y para entenderlo fuimos de la apariencia a la esencia, o sea partimos de la política…
Caracterizamos al gobierno de Isabel Perón como un gobierno débil y heterogéneo, reformista, que practicaba una política internacional tercermundista; un gobierno de burguesía nacional que aun teniendo sectores profundamente reaccionarios en su seno -como López Rega, Ottalagano, Ivanisevich-, no era el enemigo principal a golpear. La situación política, los acontecimientos, se precipitaban y lo nuevo, era que en la preparación del golpe, además de los sectores proyanquis a los que veníamos denunciando, aparecían los sectores prosoviéticos. Así llegamos a la definición antigolpista de noviembre de 1974: “No a otro ’55, junto al pueblo peronista, contra el golpe prorruso o proyanqui para avanzar en el camino de la revolución”.
Las grandes discusiones se centraban en dos puntos: el blanco principal a golpear, ¿era Isabel Perón o eran los golpistas? Y el otro debate, ¿el socialimperialismo soviético era imperialista y sus personeros eran los más activos golpistas, o sólo existía el imperialismo yanqui y la URSS era amiga de los pueblos? Ese era el otro gran debate que hace a una polémica que en 1998 aún continúa.
Los asesinatos de Daniel Winer y de Enrique Rusconi fueron una decisión tomada en el más alto nivel, porque ellos estuvieron presos durante la dictadura de Lanusse y eran conocidos como comunistas revolucionarios, eran conocidos en el movimiento estudiantil.
¿Cuál era el objetivo de esos asesinatos? Era hacer aparecer que, mientras el Comité Central definía la posición antigolpista, el gobierno peronista mataba a nuestros camaradas. Es decir, mientras la dirección del PCR «apoyaba a López Rega», como decían ellos, López Rega y las Tres A asesinaban a los militantes del PCR. Con los asesinatos pretendían desviar la línea, acallar la posición antigolpista y la denuncia de los prorrusos como los golpistas más activos. Pretendían dividir al PCR, y si podían, sumar una parte del PCR al golpismo. Pero fueron los golpistas los que los mataron. En el caso de Daniel y en el caso de Enrique, los que trabajaban con el sector lanussista de Videla-Viola. Más tarde fueron las bandas asesinas golpistas de Calabró, las que asesinaron a Ana María Cameira, David Lesser, Herminia Ruiz, Guillermo Gerini y Patricia Tosi…
La disputa política de golpe-antigolpe, se dio en medio de grandes y justas luchas por sus reivindicaciones en el movimiento de masas, y en todo ese período nosotros estuvimos a la cabeza, siempre estuvimos a la cabeza de esas luchas.
Suplemento hoy N° 2101 18/03/2026
