Este 13 de mayo se cumplen veintidós años del fallecimiento de la querida camarada Norma Nassif, dirigente del Comité Central del PCR.
Norma Nassif, Normita como la llamábamos todos por su calidez humana, inseparable de una firmeza revolucionaria ejemplar, era tucumana y desde muy joven se destacó como dirigente estudiantil. Fue secretaria del Centro de Estudiantes de Medicina de la Federación Universitaria del Norte cuando cayó detenida en marzo de 1975, en momentos en que el PCR impulsaba la lucha contra el golpe de Estado que se preparaba.
Permaneció siete años presa en las cárceles de la dictadura, donde su entereza y sus convicciones se transformaron en ejemplo para miles de luchadores que enfrentaban el terror fascista. En aquellos años rechazó la “opción” con la que la dictadura pretendió empujarla al exilio, porque consideraba a la cárcel como “una trinchera de lucha”. Apenas recuperó la libertad retomó de inmediato las tareas militantes en Buenos Aires, donde aportó al desarrollo de la JCR, especialmente en el sector universitario.
Norma falleció en 2004, luego de una larga enfermedad que enfrentó con la misma valentía con la que combatió durante toda su vida a los enemigos del pueblo y de la Patria. Era una camarada con la que se podía hablar de los problemas personales, debatir la situación política e incluso disentir, pero siempre poniendo por delante el afecto y la camaradería que expresaba en cada gesto. También en eso mostró su talla como dirigente maoísta.
Ya como integrante del Comité Central de nuestro Partido, desarrolló múltiples responsabilidades militantes como colaboradora de la Secretaría Política, aportando a la organización y los debates de los Encuentros Nacionales de Mujeres, en la CCC y en el trabajo con los hermanos originarios.
En esas tareas se ganó el cariño de numerosos compañeros y compañeras sencillos que se incorporaron en esos años a las filas del Partido y la Corriente, así como también el respeto de dirigentes de otras fuerzas políticas. La Casa de las Mujeres de Tucumán lleva hoy su nombre.
“La mejor de su generación”, dijo al despedirla el primer secretario general del PCR, camarada Otto Vargas. Su muerte fue y sigue siendo una enorme pérdida no sólo para su familia, sus amigos y camaradas, sino para el conjunto del pueblo, que perdió con ella a una revolucionaria cabal.
hoy N° 2107 06/05/2026
