-Queremos conocer su opinión sobre la situación internacional
-El destacado pensador marxista, el camarada Shibdas Ghosh demostró que, en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, las tendencias fascistas son visibles tanto en países desarrollados como subdesarrollados. El fascismo puede establecerse mediante un sistema de partido único, un sistema bipartidista o incluso mediante un régimen militar. En todo el mundo, el fascismo a menudo ha surgido bajo la máscara de la democracia. En la actualidad, ningún país capitalista puede resolver los problemas fundamentales de la vida de la población. En consecuencia, recurre al aparato estatal para reprimir las quejas públicas. Esta tendencia fascista existe hoy en día en todos los países capitalistas. Es decir, todo Estado capitalista es ahora, en mayor o menor medida, de naturaleza fascista.
Tras la Segunda Guerra Mundial, ante la grave contracción del mercado y la presión económica, las naciones imperialistas, incluyendo Estados Unidos, optaron por la militarización de la economía. Este plan tiene una contrapartida: si los bienes o armamentos que se siguen produciendo permanecen almacenados, la acumulación continua de mercancías provocará una tendencia al estancamiento económico. En consecuencia, incluso las industrias militares volverán a enfrentar una crisis. Por lo tanto, para deshacerse de estas mercancías, se requieren guerras locales y limitadas.
Presenciamos estas guerras parciales y regionales a lo largo del año. En este momento, más de cien guerras se desarrollan en todo el mundo. El imperialismo no tiene otro medio de supervivencia que la guerra. Hoy, el imperialismo estadounidense se ha vuelto osado. Ya no mantiene ningún tipo de pretexto.
Al mismo tiempo, el movimiento comunista mundial se ha debilitado. Tras la muerte del gran Stalin en 1953, la Unión Soviética emprendió un camino revisionista y, en 1956, el Informe del XX Congreso abrió la puerta al revisionismo. Esto desembocó en una contrarrevolución en 1992 y el colapso de la Unión Soviética. Tras la muerte de Mao Zedong en 1976, China también emprendió un camino revisionista y, en 2004, se convirtió en un país plenamente capitalista con el reconocimiento de la propiedad privada y la legitimación del ingreso de la burguesía al Partido Comunista Chino. Actualmente, tanto Rusia como China son países imperialistas. En el mundo imperialista actual existen dos posiciones polares: una liderada por Estados Unidos y la otra por Rusia y China.
-Nos gustaría conocer la historia de su partido
-Nuestro partido, el «Partido Socialista de Bangladesh (Marxista)», se formó en 2013 tras una escisión del «Partido Socialista de Bangladesh (SPB)», cuando la mayoría de los líderes centrales del SPB adoptaron una línea política oportunista al revisar la declaración fundacional del partido.
La base política e ideológica del Partido Socialista de Bangladesh (Marxista) es el marxismo-leninismo. En el proceso de construcción de nuestro partido, adoptamos las enseñanzas del camarada Shibdas Ghosh. Sus ideas sobre el centralismo democrático, el liderazgo colectivo y los principios organizativos relacionados constituyeron el fundamento mismo de nuestro proceso de construcción del partido.
Creemos que la expansión ideológica y organizativa del partido solo se logrará mediante la concreción del marxismo en este país, a través de su aplicación creativa, y no mediante la imitación ciega de la revolución de ningún país ni de la teoría de ningún partido.
-¿Cómo percibe la situación regional y al movimiento comunista regional?
-Consideramos a la India un país imperialista que rodea a nuestro país por tres flancos. Durante la guerra de liberación de Bangladesh en 1971, la postura de la clase dirigente india y la del pueblo indio eran muy distintas. El Estado indio apoyó la independencia de Bangladesh con el fin de captar su mercado imperialista, mientras que el pueblo indio apoyó al pueblo bangladesí desde una posición humana y sinceramente amistosa. Resulta aún más importante dejar claro este carácter imperialista de la India ante el pueblo, especialmente cuando los grupos fundamentalistas islámicos del país pretenden presentar la agresión imperialista india como una agresión comunal del nacionalismo hindú y fomentar la intolerancia entre los pueblos en nuestro país.
Si observamos el sur de Asia, podemos apreciar la influencia de India y China como potencias imperialistas regionales. India participa en todo, desde el establecimiento de bases militares en países del sur de Asia hasta la injerencia en su política interna. Esto se hace evidente al observar el reciente levantamiento popular en Bangladesh y los acontecimientos posteriores. India apoyó unilateralmente al régimen fascista de la Liga Awami. Incluso presionó e incentivó abiertamente a varios partidos para que participaran en las elecciones fraudulentas orquestadas por la Liga Awami. Esta injerencia flagrante y pública se llevó a cabo sin ningún reparo.
Más allá de Bangladesh, presenciamos la injerencia directa de la India en países como Sri Lanka, Nepal y Maldivas, así como el consiguiente sentimiento antiindio en los pueblos de estas naciones. En Maldivas, el gobierno de Muizzu llegó al poder con el lema «¡Fuera la India!». Simultáneamente, observamos cómo China intenta expandir su influencia aprovechando este sentimiento antiindio en dichos países. Se puede afirmar que existe un conflicto entre la India y China por el dominio en la región del sur de Asia.
India, Nepal y Sri Lanka han sido históricamente centros importantes para el movimiento comunista. En Bangladesh, el movimiento comunista también llegó a ser bastante poderoso. Sin embargo, la fuerza organizativa de la izquierda en Bangladesh ya no es la que fue. En Nepal, el reciente levantamiento tuvo lugar contra el gobierno de coalición liderado por la propia izquierda. En las últimas elecciones, la izquierda sufrió una gran derrota. Mientras tanto, en Sri Lanka, un gobierno de coalición liderado por la izquierda llegó al poder tras las elecciones posteriores al levantamiento.
Sin embargo, la fuerza o influencia ideológica de la izquierda no puede juzgarse únicamente por su éxito o fracaso electoral. Llegar al poder no ha propiciado el desarrollo de políticas revolucionarias de izquierda en esas regiones. Por el contrario, se ha practicado el oportunismo en nombre de la izquierda. Los partidos se han corrompido. El lugar de respeto que antes se tenía en el pueblo por los ideales de izquierda se ha desvanecido. En consecuencia, la explotación por parte de capitalistas nacionales y grupos empresariales imperialistas se ha intensificado aún más.
El factor crucial para evaluar el movimiento de izquierda en este momento es: ¿quién lucha genuinamente contra el capitalismo y el imperialismo? ¿Quién lucha contra el oportunismo y, a través de esa lucha, crea revolucionarios de carácter superior? ¿Quién es capaz de enarbolar la bandera del marxismo en esta era de consumismo extremo y decadencia moral? Esa lucha también existe en el sur de Asia. Al asistir a la convención del Partido Socialista de la Línea del Frente hemos avanzado en este sentido. Los diversos partidos combatientes, hemos podido ponernos en contacto. Allí, nos presentaron al Partido Comunista Revolucionario de Argentina. Estamos tratando de comprendernos mutuamente. Hay muchos puntos en común en nuestro pensamiento. Esperamos construir una conexión global entre los partidos comunistas de tendencia revolucionaria.
-¿Cómo caracterizarías a Bangladesh?
-Tras la guerra de liberación de 1971, la burguesía del país tomó el poder y se estableció un sistema económico capitalista. El capitalismo se ha consolidado en todos los ámbitos, incluido el sector agrícola. Ya se ha desarrollado un importante grupo capitalista monopolista. Se trata de un pequeño país capitalista. No hay rastro de feudalismo en la economía, salvo en el ámbito sociocultural. Por consiguiente, es necesario derrocar el capitalismo en este país mediante una revolución armada y establecer un Estado socialista; es decir, Bangladesh se encuentra en la etapa de la revolución socialista.
-¿Podría contarnos algo sobre el reciente levantamiento?
-Antes del levantamiento popular, la población estaba profundamente frustrada por el mal gobierno de la Liga Awami. La brecha entre ricos y pobres aumentó considerablemente y la inflación también se disparó. El levantamiento popular fue el resultado de la llama de la rebelión que se había encendido en la mente del pueblo contra esta situación. Nuestro partido luchó en primera línea. Si todos los partidos de izquierda hubieran participado con toda su fuerza desde el principio, el carácter y el resultado de este levantamiento podrían haber sido diferentes.
Este levantamiento masivo representa un despertar sin precedentes contra los 16 años de gobierno fascista de la Liga Awami. Más de mil quinientas personas sacrificaron sus vidas en este movimiento. Más de 25 000 resultaron heridas. Liderado por el Movimiento Estudiantil Antidiscriminación, este levantamiento también contó con nuestra plena participación. Ningún levantamiento masivo anterior en este país había tenido que cruzar semejante río de sangre.
El 2 de agosto de 2024, diversas fuerzas de izquierda y democráticas organizaron una “Droho Jatra” (Marcha de Desobediencia) en la que exigieron la dimisión de Sheikh Hasina. Ese día, miles de personas rompieron las barricadas y entraron en la Universidad de Dhaka. Tras el cierre de la universidad debido al movimiento, esta marcha permitió que se rompieran las barricadas por primera vez. Este acto representó un papel fundamental de las fuerzas de izquierda y democráticas en el movimiento, impulsando la lucha hacia su fase final y decisiva.
hoy N° 2108 13/05/2026
