La jornada expresó el rechazo al brutal ajuste del gobierno nacional sobre el sistema sanitario. Trabajadoras/es de la salud, organizaciones sociales, sindicatos, asociaciones de pacientes, universidades y funcionarios provinciales denunciaron el desfinanciamiento de programas esenciales, el deterioro hospitalario y el avance de una política que golpea especialmente a los sectores populares.
En la marcha en CABA hubo una fuerte presencia de trabajadoras y trabajadores de hospitales, centros de salud física y mental de la provincia de Buenos Aires, el PAMI, IOMA, así como de gremios y organizaciones sociales bonaerenses. Nuestro PCR y la CCC participaron con una columna propia y con sus integrantes en las columnas de los distintos centros de salud. ATE denunció que las fuerzas represivas impidieron la llegada de algunos micros del Gran Buenos Aires, tratando de que cientos no se sumaran a la jornada. Participó también el Movimiento Ni un pibe Menos por la Droga.
Se marchó en distintos puntos del país y como expresó el documento consensuado por las organizaciones convocantes que se leyó en Plaza de Mayo, advirtieron que “el ajuste nacional en salud no constituye solamente una reducción presupuestaria”, sino “el debilitamiento deliberado de capacidades estatales” y “el abandono de millones de argentinas y argentinos”.
Decenas de carteles y pancartas expresaban la bronca de las y los trabajadores de la salud, denunciando el ajuste y la corrupción de Milei, Adorni, el ministro de Salud Lugones y otros funcionarios.
También se alertó sobre la caída del presupuesto nacional en salud, el cierre de programas, el aumento de la mortalidad infantil y materna, la crisis en el PAMI, el vaciamiento de las políticas de vacunación y el impacto del cierre del programa Remediar.
El documento leído en Plaza de Mayo va detallando la criminal política sanitaria de este gobierno: “En 2025, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud de la Nación cayó un 12% respecto de 2024 y un 40% respecto de 2023, mientras se sumó un recorte de más de 63 mil millones de pesos mediante la reestructuración del Presupuesto 2026”.
Pablo Maciel, secretario general de la Cicop (Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires), decía a nuestro semanario destacando el carácter federal y masivo de la protesta: “Estamos en una masiva marcha federal de salud en la ciudad de Buenos Aires, llegando a Plaza de Mayo. Se están llevando adelante también actos y movilizaciones en Jujuy, Rosario, Córdoba, Chaco, Bahía Blanca y distintos puntos del país para rechazar el brutal ajuste que está llevando adelante el Gobierno Nacional en materia de salud”.
Maciel denunció además que “el Gobierno de Milei está poniendo en jaque el derecho a la salud en la Argentina”, y describió una situación sanitaria “nunca vivida antes”, con aumento de la mortalidad infantil y materna, crecimiento de internaciones por diabetes y otras patologías crónicas, producto “del cierre del Remediar, el aumento de los medicamentos y el cierre de un montón de programas a nivel nacional”.
El documento del Foro por el derecho a la salud, leído al finalizar la multitudinaria marcha en CABA, puntualiza: “Las consecuencias sobre el sistema sanitario son concretas: más de 742 mil personas perdieron su obra social o prepaga; el 80% de las Obras Sociales Nacionales no logra cubrir el Programa Médico Obligatorio y afrontan una deuda millonaria con provincias y municipios; los costos de insumos médicos aumentaron un 213% y cerraron 277 empresas prestadoras del sector. Todo esto, sumado al aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga y la caída en la venta de medicamentos, genera una sobrecarga sobre el sector público: Hoy, aún sin haber comenzado el invierno, los hospitales tienen una ocupación cercana al 90% y el 52% de ellas corresponde a personas con obra social”.
Por su parte, el director de la Región Sanitaria XI de la provincia de Buenos Aires, Manuel De Battista, remarcó que “la situación es crítica en varias ramas de la cuestión sanitaria” y explicó que el ajuste comenzó “con discapacidad y con los jubilados, los recortes en el PAMI”, profundizándose ahora “con un recorte en las vacunas”.
El compañero señaló especialmente la gravedad del ataque al programa Remediar: “Hace 24 años genera acceso a los medicamentos hasta en el último de las unidades sanitarias y hospitales con igualdad para todos, y en este momento el gobierno nacional ha tomado la decisión política de recortarlo”. Y agregó: “No es un descuido, no es una falta de compra, sino una decisión política de privar del acceso a la salud al que no pueda pagarla”.
De Batista también advirtió sobre el crecimiento de la demanda en los hospitales públicos como consecuencia de la crisis social y el deterioro del sistema privado y de las obras sociales. “Los hospitales tienen un 30% de aumento de la demanda solo de PAMI”, afirmó, señalando que esto ocurre “con un recorte en los insumos y en el financiamiento”.
El Consejo de Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cosapro) manifestó oficialmente su adhesión a la movilización y expresó “la enorme preocupación por decisiones adoptadas por el gobierno nacional que vulneran el derecho a la salud del Pueblo Argentino”.
En Plaza de Mayo las demandas fueron: “La salud no es un privilegio: es un derecho. Por eso exigimos: No al cierre o desfinanciamiento del Programa Remediar. No al desfinanciamiento del PAMI. No al desguace o desfinanciamiento del Programa Nacional de Inmunizaciones. No al retroceso en políticas de Salud Mental. Cumplimiento de la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad.
hoy N° 2110 27/05/2026
