Milei, hace pocos días, en el aniversario de la Revolución de Mayo, fiel a su estilo mentiroso y autocelebratorio, difundió un video en el que hace “viajar en el tiempo” hasta la actualidad a un lego que personifica a Belgrano, y lo hace aparecer en la Casa Rosada, junto a él y a Karina Milei, saludando a una multitud (de muñecos), que los aplauden.
Un vez más el presidente falsea el pasado, intentando apropiarse de nuestros próceres, en un retorcido intento de justificar su política entreguista con el supuesto “aval” de los patriotas.
Justo con Belgrano, quien ya desde antes de la Revolución de Mayo planteaba un programa de ruptura con el colonialismo español de desarrollo de las industrias primarias. Belgrano, recordemos, creó la bandera nacional y la mandó enarbolar con los colores blanco y azul-celeste por primera vez un 27 de febrero de 1812, a orillas del Río Paraná, en Rosario de Santa Fe, como una necesidad de identificación de los ejércitos patrios, en la larga guerra de independencia.
Nara tiene que ver la política industricida y entreguista de este gobierno, con lo que planteaba Belgrano, ya un 8 de septiembre de 1810 en el Correo de Comercio: “La importación de mercaderías que impiden el consumo de las del país, o que perjudiquen el progreso de sus manufacturas y de su cultivo, lleva tras de sí, necesariamente, la ruina de una nación”.
Por eso el prócer, fallecido un 20 de junio de 1820 a los 50 años de edad, fue parte activa de la defensa de Buenos Aires en las invasiones inglesas, cuando expresó tempranamente su convicción en una absoluta independencia, con la frase “queremos al amo viejo o a ninguno”, advirtiendo “No se escuche jamás el eco de sus falsas promesas lisonjeras…”.
Belgrano fue el que, en la Revolución de Mayo, ante maniobras del sector del virrey Cisneros de permanecer al frente de la junta de gobierno, advirtió “Juro a la patria y a mis compañeros, que si a las tres de la tarde del día de mañana el virrey no ha renunciado, lo arrojaremos por las ventanas de la Fortaleza abajo”. Buen consejo para los tiempos que vivimos.
Mientras Milei y sus funcionarios se arrastran servilmente ante jefes imperialistas como Donald Trump y genocidas como Netanyahu, Manuel Belgrano defendió, desde su puesto en la Primera Junta primero y luego en las distintas campañas militares que le tocó dirigir, un camino de desarrollo independiente.
Si bien al frente de las fuerzas patrias que abrieron el camino a la libertad de los pueblos de la Mesopotamia y las Misiones guaraníticas en Paraguay sufrió una derrota militar pues su accionar fue considerado una invasión extranjera para el pueblo paraguayo, que luego se declararía independiente por sus propios medios el 15 de mayo de 1811, no se dio por vencido.
Belgrano, a comienzos de 1812 fue enviado por el Triunvirato a hacerse cargo del Ejército del Norte derrotado por los españoles en el Alto Perú (hoy Bolivia). Fue así que, a su paso por Rosario, hizo que las tropas patrias se identifiquen con la escarapela azul-celeste y blanca, y encargó por propia iniciativa una bandera con los mismos colores, llamando a las baterías que custodiaban el Paraná, Libertad e Independencia, en una clara manifestación de lo que eran las aspiraciones de los revolucionarios de Mayo.
Meses después, ya en Jujuy, Belgrano, el 25 de mayo de 1812, a dos años de la Revolución, hizo bendecir a la bandera y que las tropas le juraran fidelidad a las Provincias Unidas del Río de la Plata para “vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el Templo de la Independencia”. Lejos, muy lejos del cipayo Milei.
Un patriota desobediente
La creación de la bandera nacional fue la primera “desobediencia” de Belgrano, frente a los reaccionarios que ya entonces trataban de hegemonizar la lucha por la independencia, como Rivadavia, en ese entonces secretario de Guerra del Primer Triunvirato, que le ordenaron retirarla, para reparar “tamaño desorden”. Imposible de entender esta valerosa actitud para un faldero de los imperialistas como Milei.
Belgrano no sólo estuvo al frente de las tropas en el primer tramo de la guerra de la independencia, sino que plasmó algunos documentos fundacionales de la patria, que luego serían ocultados por la oligarquía argentina que consolidó el Estado oligárquico. Colaboró con Mariano Moreno en la redacción del “Plan de Operaciones” presentado a la Primera Junta en agosto de 1810, y a fines de ese mismo año, escribió el Reglamento dictado para el régimen político y administrativo de los pueblos de Misiones.
Nuevamente desobedeciendo a los sectores porteños que mezquinaban apoyo a las tropas en el norte, Belgrano presentó batalla a los realistas en Tucumán, y los venció enarbolando la bandera argentina el 24 de diciembre de 1812, pese a que los españoles lo doblaban en número.
El mismo Belgrano encabezó el “éxodo” al que respondió valientemente el pueblo jujeño frente al avance de los españoles desde el Alto Perú, y así pudo recomponer las tropas patrias. Como recordó en un artículo nuestro compañero Eugenio Gastiazoro, director del hoy durante 40 años y miembro del Comité Central del PCR hasta su fallecimiento en el 2022: “La desobediencia de Belgrano no fue un mero acto de voluntarismo: utilizó todos los medios para despertar el entusiasmo patriótico de los pueblos y confió en ellos para unirlos y organizarlos en la lucha contra los colonialistas españoles”.
Años después, luego de la declaración de independencia del 9 de julio de 1816, cuando el llamado Congreso de Tucumán declarara a las Provincias Unidas en Sud América “una nación libre e independiente del rey Fernando 7°, sus sucesores y metrópoli”, con el posterior agregado al juramento solemne del 21 de julio “y de toda otra dominación extranjera”, en rompimiento con las presiones de los sectores oligárquicos que querían colocar el país bajo algún protectorado europeo, este Congreso adoptó como enseña nacional la bandera creada por Manuel Belgrano.
El general San Martín, en 1818, planteó la incorporación del sol incaico a nuestra bandera, también llamado “Sol de Mayo”, por su sentido de reivindicación de la revolución de 1810.
Bandera de liberación sí, del colonialismo nunca
Así como Milei usa la palabra libertad y la mancilla, reivindica a los que usaron la bandera al servicio de los intereses de la oligarquía y de los opresores imperialistas. Porque la bandera está en disputa. Las clases dominantes que hegemonizaron el proceso de nuestra primera independencia y lo dejaron trunco, utilizaron nuestra bandera para atrocidades como la guerra fratricida contra Paraguay en 1865, para masacrar a los pueblos originarios de las regiones pampeana, patagónica y chaqueña, apropiarse de la tierra, y para someter a los trabajadores criollos e inmigrantes y avasallar nuestro país a su asociación con el imperialismo, reprimiendo en su nombre a quienes se rebelan.
Las mismas clases dominantes a las que hoy responde este gobierno, y que usaron la palabra “patria” y la bandera para reprimir al movimiento obrero en sus inicios. Esto ocasionó, tempranamente, en nuestra clase obrera, que hubiera sectores que repudiaran a la bandera argentina en nombre de un falso internacionalismo, viendo un solo aspecto de la realidad.
También usaron la bandera todos los reaccionarios para encubrir crueles represiones en el siglo 20 y hoy, así como en los golpes militares. Y la usan hoy vendepatrias como Milei y todo su corrupto gobierno.
Nosotras y nosotros, clasistas y comunistas revolucionarios, reivindicamos la bandera creada por Belgrano, porque ha estado y está presente en todos los combates obreros y populares, en la reivindicación de nuestra soberanía, y en la rebeldía con la que seguimos la pelea por un camino revolucionario que nos libere definitivamente de la opresión imperialista y de las cadenas del latifundio terrateniente.
Con nuestra bandera seguiremos encabezando la lucha por las emergencias populares y contra la entrega, y por la defensa de las libertades democráticas conquistadas por el pueblo y hoy amenazadas por este gobierno. Y con la bandera estaremos el 20 de junio en Rosario en el Cuarto Encuentro Federal por la Soberanía, discutiendo un programa de emergencia y un plan de lucha para avanzar en terminar con este gobierno y abrir un curso liberador para nuestro pueblo y nuestra patria.
hoy N° 2113 17/06/2026
