Se cumplieron 70 años de un hecho histórico. El 9 de junio de 1956, mientras el levantamiento encabezado por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco era sofocado en casi todo el país, en La Pampa los sublevados lograron cumplir sus objetivos: tomaron el control de Santa Rosa, ocuparon edificios públicos y difundieron por radio la proclama revolucionaria.
El primero de los homenajes a Philippeaux lo llevó a cabo la Municipalidad de General Pico el 9 de junio. La licenciada Pamela Greppi, nieta de uno de los fusilados hizo uso de la palabra. En su alocución valoró la determinación de los mártires que participaron de la revolución e instó a seguir comprometidos con la memoria, la verdad y la justicia.
A continuación, hizo lo propio el secretario de la Comisión Nacional Permanente de Homenaje al señor teniente coronel Philippeaux, Pedro Larraggione. Finalmente, el general de brigada, Hugo Domingo Bruera dejó también su mensaje.
El 10 en la ciudad de Santa Rosa, la Comisión Nacional Permanente de Homenaje al Teniente Coronel Adolfo César Philippeaux junto a concejales representantes del bloque del Frejupa de Santa Rosa, organizaciones políticas, gremiales y sociales, realizaron un acto en conmemoración de los acontecimientos sucedidos el 9 de junio de 1956. El mismo se realizó en la plazoleta que rinde homenaje a los caídos en aquellos hechos.
En esa fecha, como parte del Movimiento de Recuperación Nacional que dirigió el Teniente General (post Mortem) Juan José Valle, aquí en La Pampa la revolución fue encabezada por el entonces Capitán Philippeaux junto a Alquiles Regazzoli y el Dr. Agustín Nores Martínez.
Aunque a nivel nacional no se logró el triunfo, aquí se cumplieron todos los objetivos y se derrotó, aunque por un tiempo determinado, al gobierno de facto impuesto por Aramburu y Rojas el 16 de septiembre de 1955, golpe de Estado perpetrado contra el gobierno del general Juan Domingo Perón.
Durante los días 9 al 12 de junio de 1956 se produjeron por la llamada Ley Marcial aberrantes y cobardes fusilamientos y asesinatos de 18 oficiales y suboficiales y de 13 civiles leales al gobierno constitucional del general Perón y por lo tanto al pueblo y a la patria.
Más de 200 hombres y mujeres de esta provincia no dudaron en participar de la Revolución de La Pampa y a decir del capitán Philippeaux «confiar en el pueblo fue la garantía de triunfo».
La Comisión Nacional Permanente de Homenaje agradeció a la provincia de La Pampa por el acompañamiento y participación de todas las organizaciones políticas y sociales que participaron en los actos y actividades para mantener presente los acontecimientos del 9 de Junio y el carácter patriótico y popular de aquella jornada.
Posteriormente el 11 en la Ciudad de Victorica, la Unidad Básica local del Partido Justicialista llevó a cabo un acto homenaje, donde se descubrió una placa que designa la calle donde está ubicada la misma con el nombre de Adolfo César Philipeaux.
Participaron autoridades municipales locales y de localidades vecinas, miembros de la comisión permanente de homenaje, el general de brigada Hugo Domingo Bruera y vecinos de la localidad.
Qué pasó el 9 de junio de 1956
En esa fecha se produjo la derrota del levantamiento cívico-militar encabezado por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco contra la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu. También la represión que siguió a aquella jornada y que culminó con fusilamientos de militares y civiles.
En medio de aquella derrota generalizada, La Pampa constituyó una excepción. Ya que fue el único lugar del país donde los insurrectos lograron concretar los objetivos previstos por la conspiración. Al frente de la acción local estuvo el entonces capitán Adolfo César Philippeaux, jefe del Distrito Militar 65 con asiento en Santa Rosa.
La noche del 9 de junio, Philippeaux y un reducido grupo de militares y civiles peronistas avanzaron sobre distintos puntos estratégicos de la capital pampeana. Las fuerzas rebeldes ocuparon dependencias públicas, tomaron comisarías y lograron controlar Radio del Estado (la actual Radio Nacional Santa Rosa), desde donde difundieron la proclama revolucionaria para todo el país.
Philippeaux llegó incluso a asumir como gobernador militar de la provincia y designó autoridades para una administración provisional, convencido de que el levantamiento triunfaría en otros puntos del país.
La transmisión radial tuvo una importancia central: desde los estudios de LRA Radio del Estado se difundió el mensaje revolucionario y la señal pudo escucharse en buena parte del territorio nacional. Durante varias horas, Santa Rosa permaneció bajo control de los sublevados, convirtiéndose en el principal foco activo de la rebelión cuando en otros distritos la insurrección no había podido cumplir sus objetivos.
Durante la mañana del 10 de junio, aviones de la Marina atacaron las instalaciones de Radio del Estado para impedir nuevas transmisiones. La derrota dio paso a la persecución de militares y civiles involucrados en la sublevación.
Corresponsal
hoy N° 2113 17/06/2026
