Hubo actos, marchas, recitales y otras actividades para homenajear a las víctimas, y se reiteró el reclamo de justicia con la consigna “Ni la bengala, ni el rocanrol, a nuestros pibes los mató la corrupción”.
Como dijimos desde el PCR en el primer aniversario, allá por 2005: “Cromañón mostró en esencia de qué manera se divierten los jóvenes en nuestra ciudad, en las trampas mortales de los boliches, hacinados con ‘entradas grandes’ y salidas de emergencias chicas encadenadas, para que ‘nadie se meta sin pagar’. Así funciona el sistema, y así son los negocios de la ‘noche porteña’, con la droga y el alcohol que mueven millones de pesos con la vista gorda del Estado.
La lucha popular fue desnudando esta cadena de corrupción, y con idas y vueltas se logró la condena del empresario Omar Chabán, que gerenteaba Cromañon, y la destitución del jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
Los sobrevivientes y familiares continúan hoy su lucha por justicia, y entre otros puntos, reclaman que el lugar se transforme en un espacio para la memoria y el homenaje a las víctimas.
hoy N° 2091 07/01/2026
