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02 de octubre de 2010

23 Encuentro Nacional de Mujeres

Hoy 1218 / Sera en neuquen el 16, 17 y 18 de agosto

Un año más. Nuevas y viejas disputas. Renovadas energías para defender el principal instrumento de lucha de las mujeres argentinas. Esta vez tendremos poco tiempo para organizar el viaje, pero mucha necesidad de fortalecer la unidad del movimiento de mujeres para seguir peleando por lo que aún se nos niega como derechos.

Un poco de historia
Quienes hemos hecho el largo camino de 22 Encuentros, sabemos, por experiencia, que cada Encuentro comienza el día mismo que se elige la próxima sede y se pone en marcha la nueva Comisión Organizadora. La amplitud con que se constituyeron las comisiones anteriores y la preparación de cada uno de los detalles para recibir a miles fueron la clave para su éxito, pues, sin duda, son la garantía para el verdadero ejercicio democrático de las miles que buscan ser escuchadas.La modalidad de los talleres, que adoptamos para su funcionamiento, el consenso como método para la búsqueda de acuerdos y el respeto por los disensos, también son producto de una larga experiencia practicada en los encuentros nacionales que tienen su antecedente en los Encuentros Feministas Latinoamericanos.La defensa de este “espíritu” democrático, plural, horizontal y federal, frente a los intentos de “coparlo” o “destruirlo”, nos enseñó a fortalecer alianzas, aún entre quienes tenemos diferencias políticas y concepciones teóricas divergentes respecto de la opresión de género.Pero qué sino la unidad de las mujeres pudo derrotar maniobras rupturistas como las de Menem y la jerarquía de la Iglesia en San Juan; los “servicios” del Estado y sectores reaccionarios en Mendoza; o grupos autodenominados de “izquierda” y minorías conservadoras y dogmáticas evangelistas y católicas en Mar del Plata.

Nuevos peligros
Tanta experiencia acumulada por el movimiento de mujeres debe servirnos hoy para enfrentar las “nuevas prácticas y debates” que fuerzan la fractura, esta vez, de la Comisión Organizadora para impedir la concreción del Encuentro.El mes de agosto, si bien no es el mejor mes por la baja temperatura, es como en otras oportunidades –Rosario, por ejemplo– la fecha posible para garantizar su continuidad y masividad.En la actualidad, una parte minoritaria de la Comisión Organizadora, liderada por militantes del PTS-Pan y Rosas, desde la soberbia desconoce nuestra historia. Con actitud patotera promueven un próximo Encuentro: asambleario, con pronunciamientos impuestos por el voto y supuestos mandatos que nadie les otorgó. Más aún, han roto en los hechos la unidad de acción de la Comisión Organizadora con declaraciones periodísticas y envío de correos masivos al margen de los acuerdos.¿A quién beneficia el permanente hostigamiento para impedir que funcione la Comisión y avance en sus tareas? ¿Quién saca ventaja con la ruptura de la Comisión Organizadora? No a las miles que debemos organizar sin demora el viaje, y que con seguridad haremos los esfuerzos para vencer una vez más maniobras funcionales al enemigo.