Una enorme pena que se nos haya ido uno de los verdaderos grandes de nuestro cine. Dirigió La parte del león, Tiempo de revancha, Últimos días de la víctima, Un lugar en el Mundo, Martin (Hache), Lugares comunes, Roma.
Aristarain nos supo dar ánimo a tantos cuando nos sorprendimos en plena dictadura con La parte del león, y más aún con la impresionante Tiempo de revancha. Como dijera él mismo en una entrevista: “me acuerdo de haber escrito la historia con muchísima bronca y prácticamente sin cuidarme. Yo me tiraba contra el sistema, no era solamente los milicos, ellos eran simples ejecutores de un plan económico que nos llevó a la ruina. Yo lo que atacaba era el sistema capitalista. Pensaba que era sutil y después viéndola me di cuenta de que no, que era muy dura”.
Por eso, siempre aparecía la “Tulsaco” en casi todas sus películas “como símbolo del enemigo permanente, el capitalismo”. Pero también llevaba a un cine masivo mensajes sobre otros temas tan importantes como en Lugares comunes (2002) haciéndole decir a un inspirado Federico Luppi en rol de ‘profesor’: “no obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, no sirve… Enséñenles el método para entender, analizar, razonar, y cuestionar la información que ustedes maestros les dan: enséñenles a pensar; que duden, que se hagan preguntas desde los filósofos griegos, muchas son lugares comunes pero no pierden vigencia: qué, cómo, dónde, cuándo, por qué. Despierten a sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites, sin piedad»… “Cuando uno encuentra su lugar, ya no puede irse”, tantas cosas para recordar de Un lugar en el mundo.
Y en una de sus últimas declaraciones, Adolfo fue claro también respecto al gobierno actual: “No puede desaparecer algo que crea la ilusión de que la vida tiene lógica y un sentido, que obedece a reglas y que hasta permite finales felices. Es como el deporte, hay reglas y resultados que obedecen a una lógica inventada y que se recibe y se siente con agrado. Como cualquier cosa que nos haga olvidar, por un rato, el sinsentido y el absurdo en el que estamos metidos. En Argentina, el gobierno ha manifestado su desprecio por el cine. No tenemos que defender el cine, hay que defender al país. Y cuando consigamos que este gobierno cambie, el cine va a seguir resurgiendo”.
Se fue uno de los grandes artistas, creadores de un cine al servicio de la lucha popular, una producción de un intelectual que ya es patrimonio de su pueblo.
Escribe Pablo Schneider
hoy N° 2107 06/05/2026
