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23 de enero de 2024

Agricultores, ferroviarios y camioneros en lucha

Alemania: protestas contra el ajuste

Alemania vive importantes jornadas de lucha frente a los recortes del gobierno al presupuesto.

El canciller alemán Olaf Scholz propuso un recorte de 17.000 millones de euros al presupuesto nacional, por el encarecimiento del gas a causa de la guerra e invasión rusa a Ucrania. Y, como siempre, el gobierno quiere descargar la crisis sobre los trabajadores y pequeños productores. Pero se encontró con una fuerte organización y lucha activa en contra de estas medidas de ajuste.

Agricultores de toda Alemania cortaron las principales rutas, y más de 10.000 fueron a Berlín, con una caravana de más de 3.000 tractores. Los principales cortes de rutas fueron en Hamburgo, Colonia, Bremen, Nuremberg y Munich, con hasta 2.000 tractores por lugar. Las organizaciones piden que el Gobierno dé marcha atrás con la quita del subsidio al diésel para la actividad agrícola.  Hasta ahora, Scholz propuso hacer la quita en tramos, dejándola sin efecto este año pero avanzando hasta completarla en 2026. Los agricultores no aceptaron esta propuesta, y al cierre de esta nota evaluaban extender seguir con las medidas. Originalmente eran por una semana.

Los pequeños productores protestan porque esta quita de subsidios los dejaría fuera de juego, teniendo que ser absorbidos por grandes empresas. Los subsidios y beneficios impositivos varían mucho según el tipo de empresa agrícola, la región o el tamaño de la explotación. Desde hace más de una década, el número de agricultores en Alemania disminuye a un ritmo superior al 1 por ciento anual. La mayoría son pequeñas explotaciones.

Uno de los productores declaró “Estoy aquí para protestar por unas nuevas elecciones en este país, porque estamos en dificultades con nuestro gobierno. No nos escuchan, dictan regulaciones que nos perjudican a todos, no solo a los agricultores sino a todos en este país. Y creemos que ya es suficiente”. Otro dijo: “Todos los agricultores aquí presentes estamos preocupados por nuestros medios de vida. Esto sólo termina si el gobierno da marcha atrás con este ajuste y busca otras soluciones”.

El pueblo alemán no se come el verso del ajuste. Sólo el 17% de los alemanes aprueba las políticas de este gobierno en general. Algunos ministros logran arañar el 30% de aprobación. Olaf Scholz no llega al 19%. Una encuesta de tv pública dio que el 91% de los encuestados está a favor de la lucha de los agricultores.

Estas protestas quieren ser aprovechadas por partidos de ultraderecha, que ahora las defienden, pero en sus programas proponen eliminar completamente los subsidios al campo. En este contexto, se escrachó al vicecanciller y ministro de Economía y Clima Robert Habeck al regresar de las vacaciones de Navidad con su familia. Unos doscientos manifestantes no permitieron que salga del servicio de ferry que había tomado. En la manifestación había pancartas con una horca dibujada. Los agricultores condenaron los hechos y reafirmaron “No los queremos con nosotros. Somos una organización que respeta las formas democráticas”, dejando en claro que la salida no es por derecha.

La huelga de los agricultores caldeó el clima, y los ferroviarios decidieron llamar a una huelga por 36 horas para reclamar la jornada de 35 horas semanales, reajuste salarial y mejores condiciones laborales. De no obtener respuesta, plantearon que ampliarán el paro. Los pasajeros comprenden la situación, pues viven la crisis en carne propia, y toman como un insulto que la compañía de trenes (estatal en Alemania) haya dado bonos por fin de año de hasta 5 millones de euros a los principales directivos. Los ferroviarios ya habían hecho huelga en noviembre y diciembre.

Al escribir esta nota, llegaban noticias de que el gremio de camioneros se sumaba a las luchas. Con esto, se logra el bloqueo casi total del transporte de mercancías en Alemania.

Varios líderes de las provincias alemanas ya le piden al gobierno federal que revierta su decisión de recortar los subsidios al diésel para los trabajadores agrícolas. Los primeros ministros de Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia, Baviera, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia y Sarre señalaron que el costo del ajuste es “demasiado alto”.

 

Escribe Rodrigo Cruz

Hoy N° 1995  23/01/2024