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20 de mayo de 2026

Vienen por las centrales y el uranio

Avanza la entrega del desarrollo nuclear argentino a los yanquis

Reproducido de las redes sociales de la revista Chispa, de la JCR.

La Comisión Nacional de Energía Nuclear avanza en la puesta en venta de sus activos. Ahora habilita a que grupos privados puedan recibir información, documentación o hasta recorrer las instalaciones para decidir qué comprar. Las empresas que encabezan la lista para llevarse todo son las empresas del imperialismo yanqui.

Lo más codiciado: el reactor RA-10 y un recurso estratégico clave: el uranio.

Esto está enmarcado en la firma del “Memorándum de cooperación para la gobernanza, la inversión y seguridad de las cadenas de suministro a nivel global”, documento acordado entre Argentina y EEUU, que forma parte de la “Alianza para la seguridad de los minerales críticos” yanqui.

“Argentina es rica en uranio. Están comprometidos con la entrada de empresas privadas estadounidenses”, dijo Scott Bessent, secretario del Tesoro de EEUU, septiembre 2025.

En diciembre, el sector de Santiago Caputo tomó el control del área nuclear tras desplazar al presidente de la CNEA e inventaron una Secretaría sobre Asuntos Nucleares (por fuera de la Ley Nuclear 24804) encargada de llevar adelante el plan de privatización, remate del patrimonio público y desarticulación del área nuclear Argentina: privatización del 49% del paquete accionario de NA-SA y la clausura del reactor de diseño nacional Carem. En enero, una delegación del Congreso de los Estados Unidos visitó el complejo nuclear Atucha. La misma delegación que viajó a Tierra del Fuego y recorrió Vaca Muerta en Neuquén.

Un objetivo de esta Secretaría era la exportación de uranio en forma de hexafluoruro de uranio, a pedido de la empresa estadounidense NANO Nuclear Energy. Para este proceso, pretenden utilizar la Nueva Planta de Uranio (NPU) en Formosa y a la recientemente entregada Impsa -ahora bajo control de Arc Energy, firma ligada al trumpismo- para la construcción de los contenedores especiales que ellos mismos certifican.

Originalmente, la NPU de Formosa tenía como fin producir dióxido de uranio para nuestras centrales, mientras que Impsa se encontraba finalizando el recipiente de presión del reactor Carem. En definitiva, el plan consiste en desarticular un proyecto soberano como el Carem para establecer una asociación con empresas como NANO, que ya fracasó en Namibia en su intento de expoliar uranio del Sahel.

El uranio es el insumo que mueve a los reactores. Reactores que, entre otras cosas, permiten el desarrollo y mueven cosas como la Inteligencia Artificial. En 2023, EEUU importó el 99% del uranio necesario para sus centrales, principalmente de Rusia. En un mundo que va a la guerra imperialista por un nuevo reparto del mundo, una guerra cada vez más instrumentada por la IA y en parte vinculada a la disputa por la hegemonía tecnológica, el uranio es un recurso estratégico clave. El gobierno de Milei, alineado al imperialismo yanqui nos entrega en bandeja y atenta contra nuestro desarrollo nuclear, central para nuestra soberanía.

 

hoy N° 2109 20/05/2026