El sábado 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron un ataque conjunto a gran escala contra la República Islámica de Irán.
Los bombardeos que incluyeron escuelas y hospitales se han cobrado muchísimas vidas entre ellas 168 niñas y 14 maestras de una escuela en el sur de Irán. Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), al menos 1.205 civiles han perdido la vida en Irán. Durante los ataques, fue asesinado el líder supremo iraní Ali Jamenei, el ministro de defensa y altos mandos de la Guardia Revolucionaria.
Irán respondió rápidamente, atacando embajadas regionales y bases militares de Estados Unidos, con misiles y drones, en Kuwait. Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Qatar y otros países árabes de la región y cerrando el estrecho de Ormuz. También atacó las principales ciudades de Israel, donde los misiles lograron penetrar el “Domo de Hierro” (su escudo de defensa antimisiles).
La agresión imperialista ha desatado una guerra regional que involucra directamente a más de 15 países, vuelve a tensar la situación en Medio Oriente, ha provocado una profunda inestabilidad a nivel mundial que agrava los riesgos de una tercera confrontación mundial. Esta escalada, muestra una abismal desigualdad de fuerzas en el enfrentamiento y pretende mostrar a los países y pueblos oprimidos que no es posible desafiar la voluntad imperialista.
A pesar del llamado de Trump a la rebelión contra el gobierno, tratando de instrumentar las masivas movilizaciones contra el régimen de los ayatolas, miles de iraníes salieron a las calles en multitudinarias movilizaciones frente a la agresión imperialista. Estados Unidos e Israel intentan justificar la brutal agresión militar con distintos pretextos desde combatir una potencial “amenaza nuclear” hasta apoyar la democracia, la libertad y la justicia.
Igual que con las inexistentes “armas químicas” que justificaron la invasión a Irak, o el “combate al narcotráfico” en Venezuela. Las mentiras difundidas por el imperialismo yanqui se han utilizado repetidamente para justificar invasiones y/o agresiones imperialistas.
A más de una semana de guerra, el ejército israelí atacó instalaciones de almacenamiento de petróleo en Teherán. Esto ha generado una nube tóxica, liberando materiales peligrosos y sustancias tóxicas al aire, envenenando a civiles, devastando el medio ambiente y poniendo en peligro vidas a gran escala.
Ahora el fascista Trump, amenaza con la posibilidad de desplegar fuerzas especiales para “confiscar” uranio iraní. También afirma que el nuevo líder supremo de Irán deberá contar con su aprobación o “no durará mucho” en el cargo.
Como respuesta, el Ejército de Irán anunció que destruyó los radares de cuatro sistemas antiaéreos THAAD (Defensa de Área de Gran Altitud Terminal, por sus siglas en inglés) en varios ataques a bases yanquis de Irak, Arabia Saudí, Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
Irán es un país vasto y multicultural, con casi 90 millones de habitantes que incluyen persas, azeríes, kurdos, lures, árabes, baluches y turcomanos, reflejando una diversidad étnica, lingüística y religiosa. Corresponde a sus pueblos decidir y resolver soberanamente sobre su destino.
En junio de 2025, Estados Unidos atacó a Irán con la excusa de neutralizar su programa nuclear haciendo ostentación de su poder militar mediante bombarderos de largo alcance y una bomba capaz de perforar 60 metros de piedra. En ese momento Trump anunció que había eliminado la amenaza de fabricación de armas nucleares en Irán.
Los ataques han interrumpido las cadenas de suministro, generando incertidumbre en las industrias del petróleo, gas y fertilizantes. El cierre del estrecho de Ormunz por donde pasan los buques que trasladan el 20% del petróleo mundial, ha disparado el precio del petróleo (que a una semana de guerra cotiza a 110 dólares el barril), también del gas y los fertilizantes, ha suspendido el tráfico aéreo y el turismo en la zona, ha afectado los mercados financieros, agravando la crisis económica y del comercio mundial.
Desatada la guerra en Medio Oriente todas las potencias imperialistas pasaron a jugar, buscando incidir en el conflicto.
El socialimperialismo chino condenó los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándolos como inaceptables y advirtiendo sobre los riesgos de una escalada regional. El ministro de Exteriores, Wang Yi, llamó a un alto el fuego inmediato y a retomar negociaciones para prevenir la extensión de la guerra regional. China apoya diplomáticamente a Irán, aunque, por ahora, prioriza mantener su suministro energético y evita implicarse en el conflicto.
Como principal comprador de petróleo iraní y aliado estratégico, China enfrenta una situación complicada ya que el cierre del estrecho de Ormuz amenaza sus importaciones. A la vez que le resulta difícil reemplazar el petróleo iraní debido a los descuentos de entre el 6 y el 10% que sufren sus compradores por las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos.
Por su parte Rusia, proveedor de armamento y otro de los aliados cercanos de Irán, cuestionó el ataque y condenó el asesinato de Alí Jamenei. A la vez Rusia está proporcionando información de inteligencia a Irán sobre las posiciones estadounidenses en Medio Oriente.
El 1 de marzo la base británica Akrotiri en Chipre, fue atacada por un dron suicida iraní. El ataque ocurrió poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, enviara aviones de guerra para “operaciones defensivas” y autorizara a las fuerzas de EEUU a utilizar bases británicas para lanzar ataques contra Irán. Francia envió 2 portaaviones nucleares a la zona.
Europa muestra una postura desigual. Mientras Francia, Alemania, Reino Unido y Grecia consideran medidas “defensivas” de apoyo a EEUU, muchos países permanecen en silencio o son críticos. A pesar de la diversidad de posiciones, las bases militares norteamericanas y los espacios aéreos de Europa son utilizados por las fuerzas militares de Estados Unidos en apoyo a las operaciones.
España planteó desde el inicio su oposición a la guerra en Irán. Ahora los presidentes Emmanuel Macrón, Pedro Sánchez y Georgia Meloni condenaron expresamente la ilegalidad de los ataques. Esto agrava las contradicciones entre Europa y Estados Unidos y fortalece la unidad europea en defensa de sus intereses.
Los países árabes en su mayoría condenaron el ataque de EEUU e Israel, pero luego de los ataques iraníes a las refinerías petroleras y a las bases yanquis en los países de Medio Oriente pasaron a una posición crítica con Irán.
Por su parte Hezbolá atacó con misiles a Israel en solidaridad con la República de Irán.
Netanyahu avanzando con su política fascista y expansionista abrió otro frente de guerra en el Líbano siempre con la excusa del “combate al terrorismo”. Sin embargo, la gran mayoría de los ataques aéreos israelíes se produjeron en el centro de Beirut sobre la población civil, donde han muerto al menos a 394, incluidos 83 niños y otras 1.130 personas resultaron heridas, según el parte del Ministerio de Salud libanés.
En este contexto, Francia se opone firmemente a una ofensiva terrestre israelí en el Líbano. Emmanuel Macron ha solicitado un alto el fuego inmediato y la protección de la soberanía libanesa, mientras continúa enviando ayuda humanitaria y reafirmando su apoyo al ejército libanés.
Milei con su subordinación rastrera a la política expansionista y fascista de Trump y Netanyahu, ha metido a nuestro país en la guerra y nos involucra en la disputa interimperialista. Ha roto la tradición Argentina de no intervención en los asuntos internos de otros países y fue el único país de América Latina que respaldó los ataques contra Irán. Comprometió el envío de tropas, los cascos blancos, a Gaza, para actuar bajo las órdenes de las potencias imperialistas.
Nuestra mayor contribución a la lucha contra la guerra imperialista, junto a la solidaridad internacionalista, es enfrentar las políticas de ajuste, entrega y subordinación nacional, y crecientemente fascista hasta derrotar al gobierno de Milei.
Ahora, Irán ha designado a Mojtaba Jamenei como el nuevo líder supremo del país, aunque Trump, en su rol de gendarme del mundo, anunció que la decisión es «inaceptable» y advirtió que un nuevo líder no «duraría mucho» sin su respaldo.
Condenamos la brutal agresión imperialista contra Irán y convocamos a la más amplia solidaridad con el pueblo y la nación iraní.
¡Ni un solo soldado argentino para la guerra de Trump y Netanyahu!
Escribe Elena Ríos
hoy N° 2100 11/03/2026
