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08 de agosto de 2017

Rompamos la trampa proscriptiva de las PASO. En las calles como el extraordinario 7 de agosto. En las urnas, votando a los candidatos del PTP y los frentes que integra. Es el camino para avanzar contra la dependencia y el latifundio oligárquico.

Castigá duro a Macri

Hora Política Hoy N° 1680

1. Un hecho histórico

1. Un hecho histórico

Fue extraordinaria la jornada de lucha convocada por la CCC, la CTEP y Barrios de Pie. Fue masiva la marcha de San Cayetano a la Plaza de Mayo, y el acto, que los organizadores estimaron en 200.000 personas, desbordó la plaza. Hubo grandes movilizaciones y actos en todo el país. La jornada puso el hambre, la desocupación y la precarización del trabajo en la agenda política. Fue un duro golpe, social y político, al gobierno de Macri, a 6 días de las elecciones.

Por encima de las diferencias sobre el voto, las fuerzas del llamado “Triunvirato Social” se movilizaron unidas, levantando las banderas de tierra, techo y trabajo. Tuvieron el apoyo de todas las centrales de trabajadores y la presencia de Juan Carlos Schmid, Julio Piumato, Juan Pablo Brey y un grupo de la Juventud Sindical de la CGT, de Cachorro Godoy y Oscar de Isasi de ATE y la CTA Perón, la FNC y la FAA, las dos principales organizaciones de campesinos y chacareros, fuerzas de pueblos originarios, la FUBA, una masiva presencia de mujeres, jóvenes con su movimiento Ni un pibe menos por la droga, mayores como los del MIJP, y el acompañamiento de sectores de la cultura y la política.

Fue la voz de los más oprimidos, en medio de una campaña electoral marcada por la publicidad multimillonaria de los candidatos del sistema, el ocultamiento de la dependencia y el latifundio oligárquico: las causas de fondo de la crisis social, y el ninguneo de las fuerzas populares.

Este 7 de agosto demostró que los llamados “Cayetanos” llegaron para quedarse. Son hoy una herramienta fundamental de coordinación de la unidad para la lucha de los más explotados.

 

2. ¡Vamos a seguir en las calles!

La decisión de las tres organizaciones sociales de jugar fuerte, en plena campaña electoral, tiene grandes consecuencias en el escenario político nacional hacia el futuro.

Los oradores, Chuqui Menéndez (Barrios de Pie), Juan Carlos Alderete (CCC) y el Gringo Castro, reclamaron la aparición con vida de Santiago Maldonado,levantaron los triunfos conquistados con la emergencia social y el salario social complementario, y el de los trabajadores que rompieron los techos en las paritarias. Y alzaron las banderas de Tierra, Techo y Trabajo, de la reforma agraria y una ley de acceso a la tierra para todos los campesinos.

El hambre y la desocupación no esperan a las elecciones, afirmaron, refirmando que van a seguir en las calles, y el 22 de agosto van a la movilización junto a la CGT y las CTA.

Se planteó la necesidad de unificar los reclamos de los trabajadores, los campesinos y demás sectores populares. Y se dio un paso más: se expresó la necesidad de discutir y elaborar un programa que recoja los problemas de fondo que oprimen al pueblo y someten a la nación.

 

3. Hambrean, ajustan, entregan y roban

El macrismo va por su nuevo ajuste, después de las elecciones: reforma laboral liquidando los convenios colectivos por rama y precarizando el trabajo, aumento de la edad de jubilación, reforma impositiva a favor de los monopolios y castigando al pueblo con la suba del IVA. Más apertura de las importaciones, profundizando la crisis de las economías regionales y de ramas como textiles y calzado. Puesta en marcha de los acuerdos con potencias imperialistas que saquean las riquezas nacionales y pagan impuestos ridículos: 100 kilos de oro, exportados por los puertos patagónicos, pagan 1,5 kilos: les regalan 98,5 kilos.

¿Qué hay atrás de la demora para meter presos a los corruptos y decomisarle los bienes mal habidos en casos como el de Odebrecht? Que en la mayoría de esas obras públicas están mezclados empresarios K y del grupo Macri. En Brasil y otros 8 países hay sentencias y presos. Acá Macri da vueltas porque está metido hasta el caracú.

Hicieron un show con De Vido, sabiendo que no tenían, en el Congreso, los dos tercios de los votos para expulsarlo. Ahora apresaron al cuñado. De Vido amenazó con hablar… Un show electoral: no hay un solo condenado. Los parlamentarios trotskistas resultaron ser tan legalistas que se opusieron a la expulsión de De Vido.

 

4. Castigar duro

Las PASO dicen que son elecciones internas. En casi todas las provincias las fuerzas del sistema no hacen ninguna interna: van con una sola lista. La realidad es que son parte de una trampa proscriptiva para eliminar del tablero a las fuerzas populares, y llegar a octubre con el chantaje de tener que optar por “el mal menor”.

¿De qué manera sí pueden servir las PASO? Para castigar al gobierno de Macri y su política de hambre, ajuste, entrega y represión.

Pero, castigar duro. Como le pegó duro a Macri la movida del 7 de agosto, donde fue evidente el faltazo de los dirigentes K: Cristina ordenó que no era hora de luchar sino de juntarle votos. Pero el hambre y la desocupación no esperan. La expulsión de campesinos pobres y originarios de sus tierras, tampoco espera.

Castigar duropara avanzar. Para abrir el camino a fuerzas como el PTP y los frentes que integra, que tienen propuestas para avanzar en la lucha contra la dependencia y el latifundio, acumulando fuerzas para una salida popular, patriótica y democrática. Para que los alimentos que produce el país para 400 millones de personas lleguen a todos los argentinos. Para poner de pie a la industria y la tecnología que tenemos, y no las destruyan con las importaciones y los convenios con países imperialistas. Para que la tierra sea un bien de trabajo y de vivienda y no de especulación y agronegocios de un puñado de terratenientes y monopolios.

 

5. La gran insurrección

Horas antes del aniversario de la invasión inglesa de 1806, llegó a la Argentina el ministro de Finanzas inglés. Se vio con Macri y lo felicitó por “la apertura al mundo”. ¡Qué gobierno tan antipatria!

El 12 de agosto es el aniversario de la Reconquista de Buenos Aires en la invasión inglesa de 1806. Inglaterra, la potencia más poderosa de la época mandó sus tropas para dominarnos. El gobierno y las tropas del Estado colonialista huyeron como ratas ante el invasor; eran los mismos que sometían brutalmente a los criollos pobres, los originarios y a los esclavos cazados como animales en África. No faltaron los que se humillaron ante el nuevo amo.

Fueron los criollos revolucionarios, los gauchos que mezclaban sangre criolla y originaria, los pueblos originarios y los esclavos, junto a un puñado de militares patriotas, los que organizaron las milicias con las que confluyó el pueblo en una gloriosa insurrección que derrotó a “las mejores tropas del mundo”. Y esos cuerpos de milicianos fueron la fuerza que acompañó al pueblo en la gloriosa Revolución de Mayo de 1810 y luego en la Guerra de la Independencia.

La oligarquía enterró la hazaña de la Reconquista. Macri se arrodilla ante los de afuera. Pero nunca fuimos un pueblo manso. Heredamos de nuestros patriotas la rebeldía y el espíritu revolucionario de ese pueblo en armas que nos que conquistó la Patria Nueva.

¡Viva la gloriosa insurrección del 12 de agosto de 1806!