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10 de abril de 2013

Un “hormiguero” de jóvenes, estudiantes de La Plata, de Buenos Aires y alrededores, arriba a toda hora al local del Centro de Estudiantes de Ingeniería de La Plata.

Centro de Ingeniería, un ejemplo de solidaridad

La autoorganización de la gente

Carolina, una joven estudiante, es la encargada cada día de tener el listado de los lugares adónde ir, de los nombres de jóvenes que se acercan como voluntarios para seleccionar ropa, preparar bidones y botellas con cloro, preparar paquetes de comida, contabilizar colchones, seleccionar ropa y artículos de limpieza e higiene personal, para salir a los barrios. Sobre la vereda de calle 47, ese “hormiguero humano”, se dispone en las distintas brigadas que se distribuyen en coches, camionetas que ellos mismos o vecinos voluntarios ponen a disposición. Una vez en marcha a los barrios los contingentes, conversamos con Carolina, quien cuenta la experiencia.

—¿Cómo se organizaron?
—Acá hay gente trabajando desde el miércoles 3. Lo primero que hicimos fue hacer un registro de nuestros compañeros. Desde ahí, la CEPA, los estudiantes de Medicina e Ingeniería, abrimos las puertas del Centro de Ingeniería para que se acerquen donaciones, porque en Medicina cerraron la Facultad. Desde el primer día empezamos a juntar donaciones e ir a algunos de los barrios. Centralmente, en los lugares donde los medios nos estaban avisando de que eran las zonas más afectadas.
En la primera brigada que se armó, se acercaron 200 estudiantes. Luego nos fuimos enterando de que había más zonas afectadas donde no estaba llegando ningún tipo de ayuda, que todavía tenían agua adentro de las casas, no llegaban donaciones, no llegaba la policía ni la gendarmería ni la Municipalidad, ni autoridades provinciales ni nacionales. Nadie. Entonces empezamos a registrar contactos adonde no estaba llegando esa ayuda.
El viernes estuvimos más organizados. La verdad fue muy bueno porque frente a tanta bronca y sentimientos encontrados de dolor, se acercaron cerca de 350 estudiantes y fuimos a 27 zonas afectadas donde todavía no había llegado ningún tipo de ayuda en Barrio 19 de Febrero, Berisso, Ringuelet, Los Hornos, al fondo de Tolosa. Diferentes barrios donde la gente estaba muy desesperada.
Al llegar a los barrios con las brigadas de compañeros, nos pusimos a disposición de los vecinos para limpiar la casa, repartir donaciones.

—¿Cómo fue la reacción   de la gente?
—Primero nos preguntaban quiénes éramos, les explicábamos que éramos estudiantes universitarios. La gente nos contaba su bronca, porque por ejemplo ayer (viernes 5), no les llegó ningún tipo de ayuda, la única ayuda fue la de los estudiantes. Hoy tenemos 17 lugares donde no llegó todavía la ayuda, entonces vamos y nos ponemos a disposición de la gente.
Yo lo que quiero rescatar es que sin la organización y la solidaridad del pueblo hubiese sido imposible que la gente recibiera una ayuda. Acá se acerca gente de los barrios que se va enterando por el boca a boca. Incluso desde la Municipalidad mandaron gente de los barrios acá porque sabían que era lo que estábamos haciendo.
En algunos barrios, se presentan situaciones de conflicto, saquean algún camión, pero es porque la gente está desesperada. A nosotros en particular no nos pasó, porque hacemos algún contacto con la gente de los barrios y entonces nos van a esperar.
Lo que se ve es que donde hay punteros políticos, el kirchnerismo, están haciendo discriminación, dando cosas a ciertas personas y a otras no.
También, hay lugares donde quieren que entremos a ver, para contarnos su dolor, les prestamos la oreja, y nos ponemos a disposición para limpiar. Hay lugares donde avanzaron algo ya con la limpieza y entonces nos dicen que no, pero quieren que les llevemos las donaciones…

—¿Cómo es el trabajo de los estudiantes de Medicina?
—Básicamente, están haciendo controles de la atención primaria de la salud, vacunación contra la gripe, hepatitis A… Ayer, por ejemplo, en Berisso que es uno de los lugares donde mejor vienen organizados, los estudiantes organizaron a la comunidad para ir al Ministerio de Salud para que lleven móviles sanitarios porque no hay cobertura médica. En las pocas salitas no hay nada, hay gente que necesita insulina, que la perdió y la necesita con urgencia. Hay diarrea entre los chicos. Es una situación donde no hay respuesta de ningún tipo. Después de esa movilización, el gobierno se comprometió a llevar un hospital móvil.

—¿Cómo es el registro de la situación en general que ves?
—Si bien se muestra que la zona más afectada fue Tolosa, ahí ves que a pesar de lo doloroso, a la gente le quedó la casa, que está en otra situación, pero hay muchos barrios de La Plata donde perdieron las cuatro chapas de su casa, donde no tienen laburo, la desesperación de la gente de perder lo único que tenían es terrible. Como contrapartida de eso, los productores de Asoma, si bien perdieron la cosecha, están repartiendo la última verdura que tienen a los que más lo necesitan.
Pero la situación general es de bronca, porque el Estado está ausente, cuando cae un funcionario lo sacan a piedrazos porque dicen “venís después de tres días, no tenés cara. Acá hay gente que se ahogó, que se murió, el día de la tormenta no vino nadie”. Encima, cuando caen los funcionario no van con donaciones, nada, reparten a algunos…
En algunos barrios, donde pudimos hacer centros de referencia, nos organizamos con la gente para discutir, además de hacer una olla popular, para empezar a lograr respuestas más grandes. Porque por ejemplo los colchones, ropa de cama y lavandina, es lo que más se necesita, y ahí organizamos para que el Estado esté. Si van a decir que van a dar, que lo pongan.