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24 de febrero de 2026

Se profundiza la brecha entre Estados Unidos y Europa

Conferencia de Múnich

Del 13 al 15 de febrero se llevó a cabo la Conferencia anual de Seguridad de Múnich que reunió a casi 1.000 participantes, representando a 109 países, entre ellos 45 jefes de Estado. La Conferencia se celebró en un clima de incertidumbre, con el significativo título “Bajo la destrucción”, en referencia al fin del orden político internacional surgido luego de la 2da. Guerra Mundial cuando existía la Unión Soviética.

Con alianzas de largo tiempo cuestionadas, un erosionado orden internacional, creciente inestabilidad y escalada de conflictos en todo el mundo, se celebró la Conferencia de Seguridad de Múnich 2026.

Se abordaron conflictos abiertos que han causado niveles alarmantes de sufrimiento humano: la brutal guerra de invasión imperialista rusa contra Ucrania; el genocidio en Gaza que continúa a pesar de los acuerdos de paz, los conflictos en África y América Latina. Desafíos globales como la creciente desigualdad, la aceleración del cambio climático, la propagación de la inseguridad alimentaria, el resurgimiento de la proliferación nuclear y la rápida transformación tecnológica que muestran un mundo en crisis.

También se encararon la seguridad y la defensa europeas, el futuro de la relación transatlántica, la revitalización del multilateralismo, se expusieron visiones contrapuestas del orden global, y se plantearon las consecuencias de los avances tecnológicos para la seguridad, entre otros temas.

Los principales líderes europeos y el secretario de Estado yanqui Marco Rubio mostraron las crecientes contradicciones entre la Unión Europea y los Estados Unidos, especialmente después de la amenaza de Trump de anexionar Groenlandia. Los representantes europeos también exigieron participar en las conversaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre las conversaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Uno de los puntos de conflicto es el acercamiento de Trump a Putin (al que invitó a la Junta de la Paz) y su presión sobre Ucrania para que ceda territorio para terminar la guerra, pagando el armamento que recibió de EEUU con minerales críticos y tierras raras.

Estados Unidos planteó en su “Estrategia de Seguridad Nacional 2025”, que su  prioridad actual es contener a China y para eso Europa debía hacerse cargo de financiar sus propios gastos de defensa dentro de la OTAN.

Marco Rubio, secretario de Estado yanqui, dijo que la teoría de la globalización que postulaba el fin de las naciones y la “aldea global” era una falacia que permitió a China desarrollarse. Aunque habló de la necesidad de cooperación entre EEUU y Europa, Rubio exigió que la UE se sometiera incondicionalmente a las políticas fascistas del gobierno estadounidense: la abolición de la protección ambiental, reforzar las barreras migratorias y un anticomunismo agresivo. Su mensaje fue claro: si Europa sigue el camino de Donald Trump, la alianza se mantendrá. Si no, Europa tendrá que valerse por sí misma.

El canciller alemán Friedrich Merz planteó que el llamado “mundo unipolar” luego de la caída del Muro de Berlín ya no existía más y que en pocos años China estará en condiciones de competir militarmente con Estados Unidos y que en ese momento va a necesitar de Europa. Criticó la política de aranceles de Trump, resaltó la importancia de la unidad de los países europeos en la defensa de la soberanía de Groenlandia y el desarrollo de la industria militar europea, incluida una defensa nuclear conjunta. En ese sentido, señaló el rearme masivo del ejército alemán. A la vez se distanció de las políticas fascistas de Trump señalando que “la lucha cultural del movimiento MAGA no es la nuestra”.

El primer ministro del Reino Unido Keir Starmer planteó que a pesar de que Rusia sufrió más de un millón de muertos en la guerra con Ucrania, está reconstruyendo su industria militar, preparándose para una posible confrontación con la OTAN en los próximos años. Starmer dijo que los años del Brexit habían quedado atrás y que Europa debía estar preparada para “hacer lo que haga falta” incluso combatir militarmente si era atacada por Rusia.

En el marco de la Conferencia, se realizó una reunión informal del G7, de la que participaron Francia, Canadá, Italia, Japón, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos, la India acudió como país invitado. Se abordaron varias de las actuales crisis mundiales, y sobre cómo apoyar al sector energético ucraniano, blanco de los ataques directos de Rusia.

India, con proyecciones de ser una de las economías de más rápido crecimiento en 2026, mientras anunciaba un estrechamiento de lazos con la UE, se posiciona como una voz puente entre el “Sur Global” y las potencias occidentales y defendió la vigencia del orden mundial, a pesar de sus imperfecciones y la necesidad de reformas.

Por su parte Lavrov, canciller ruso, dijo que el resumen de la conferencia de Múnich es que “Rusia es un enemigo y Ucrania debe acabar con ella” asegurando que Europa quiere prolongar el conflicto ucraniano para terminar con Rusia.

Un día después de la Conferencia se reunieron el Canciller Federal de Alemania Friedrich Merz con el ministro de Relaciones Exteriores de China Wang Yi. El representante chino elogió la postura de Alemania en la Conferencia de Munich y ambos coincidieron en defender el sistema internacional con la Organización de Naciones Unidas como núcleo y fortalecer sus lazos comerciales.