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22 de enero de 2016

Despidos, deuda de salarios e incertidumbre por los puestos de trabajo por el vaciamiento de las empresas del Grupo 23.

Conflicto laboral y vaciamiento del Grupo 23

Solidaridad con los trabajadores

El Grupo 23

El Grupo 23

Sus accionistas visibles son los empresarios K, Sergio Szposlki y Matías Garfunkel, en cuyo directorio también participa el empresario Darío Richarte. El conglomerado de medios que estos empresarios controlan  está integrado por Tiempo Argentino, por las revistas Siete Días y Cielos Argentinos y por las distintas versiones del diario El Argentino. Incluye además a las radios América, Splendid, Vorterix -en sociedad con Mario Pergolini- y Rock and Pop, y el canal de noticias CN23. Vale la pena recordar que este verdadero monopolio mediático se conformó, como algunos otros,  durante la gestión de Sabatella al frente de la AFSCA que instrumentó la Ley de Medios para permitirle al krichnerismo armar su PROPIO grupo de medios afines y disputar con el monopolio del Grupo Clarin.

 

Según datos oficiales, entre 2009 y 2015 la empresa recibió 814 millones de pesos en pauta oficial sólo del gobierno nacional. A ese monto hay que sumarle la pauta de los gobiernos provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, y la privada que se puede ver en abundancia en las páginas del diario. A pesar de esta facturación multimillonaria, la empresa argumentó a días de haber asumido el nuevo gobierno, que atraviesa problemas financieros. El gobierno de Macri hace la vista gorda ante este vaciamiento producido por estos empresarios inescrupulosos en desmedros de los trabajadores.

 

El jueves 21 nos acercamos a Amenábar 23, sede de radio América y Tiempo Argentino, para solidarizarnos con los trabajadores en momentos que realizaban una olla popular. A los mismos se les adeudan salarios y sufren la incertidumbre que les produce el  vaciamiento de las empresas del Grupo.

Dialogamos con Martín Cangini y Matías Colombatti, delegados de radio América 1190. Los delegados agradecieron la solidaridad de parte  de todos los compañeros de Radio América. Nos contaron que son  114 trabajadores que están realizando tareas en la radio y que:

“…el paro se inicia porque los dueños de la empresa (Grupo 23)  Sergio Szpolsky y Matías Garfunkel no han cumplido con el pago de salarios en el mes de diciembre y ni con los aguinaldos.  Desde el primer minuto en que no cumplió, agregan, nosotros iniciamos este paro que ya lleva 15 días y está cada vez más fuerte; estamos cada vez más unidos todos los compañeros”.

 

¿Cuál es el rol del Ministerio de Trabajo en este conflicto?

El Ministerio de Trabajo  hasta ahora no ha hecho demasiado; si ha acelerado las reuniones pero no hemos tenido buenas respuestas. Ha  intimado a la empresa a pagar, ha convocado rápidamente a las audiencias, pero el problema es que la empresa no envía interlocutores válidos, envía gerentes de recursos humanos sin capacidad de darnos una respuesta concreta. La empresa tampoco envía un cronograma de pagos,  ni un plan de pagos o una fecha concreta para hacerlo. Dilata la situación, y muchos compañeros están pasando hambre, muchos no tienen plata para poder pagar sus alquileres, ni para cargar la tarjeta SUBE, por ejemplo.

 

¿Cuál fue la respuesta por parte de los sindicatos?

Concretamente por parte de UTPBA, ninguna. Éste no es el gremio que defiende  a los trabajadores de prensa, más bien todo lo contrario.  Por eso hace muy poco tiempo se creó un nuevo sindicato que es el SIPREBA (Sindicato de Prensa de Buenos Aires) que viene a ocupar el lugar que debería haber ocupado la UTPBA y que abandonó hace mucho tiempo.

 

¿Cuáles son las causas del vaciamiento del Grupo 23?  ¿cómo se articula esto con el cambio de gobierno?

En principio, está claro que hay un cambio de gobierno  y  seguramente puede haber una  interrupción de lo que es la pauta publicitaria, pero nos resulta increíble que una empresa como el Grupo 23 que tiene un respaldo muy fuerte, que ha ganado mucha plata con el anterior gobierno en materia de pauta publicitaria oficial, que no tenga plata a un mes del cambio de gobierno.  Con el dinero que ha recibido en estos años debería tener un respaldo muy fuerte como para poder solventar una supuesta crisis que la verdad que no nos consta, porque hay información de que en los últimos días han recibido 40 millones de pesos en pauta publicitaria.

La cuestión es que no lo aplica a pagar los salarios, y no sabemos en que la ponen.  Nuestro llamado es al empresario a que cumpla con su responsabilidad social, con su responsabilidad como patronal. No solo Sergio Szpolsky, sino también Matías Garfunkel que es dueño de la mitad de esta empresa y no sabemos dónde está. Un dato curioso es que Garfunkel en Twitter se pelea constantemente con Szpolsky, y twittea solidarizándose con los trabajadores de su propio medio, como  si él fuera una parte externa a todo el conflicto. En realidad es parte del conflicto, tiene que venir y dar la cara y poner lo que tiene que poner que es la plata.

El cambio de gobierno claramente ha generado un nuevo escenario político, un nuevo modelo económico.  Que está afectando a los medios de prensa y en el país en general. Lo estamos viendo, con muchísimos despidos no solo en el sector publico sino también en el sector privado, y particularmente el tema de los medios, están atravesando todos una situación delicada. Sean medios que mantuvieran una línea oficialista con el Kirchnerismo, o sean medio que se mantuvieron opositores.

Porque vimos un intento en el diario La Nación, de despedir a 31 trabajadores de grafica donde se imprime el diario. También lo vemos en Clarín en este momento, un reestructuramiento  -lo llaman ellos-,  una especie de confluencia de lo que es la gráfica, el diario en papel y la web. En las distintas radios están atravesando momentos complicados por la discrecionalidad de la pauta oficial, que lo aplicaba el Kirchnerismo y ahora lo aplica el Macrismo. Hay un intento de ahogo en los medios de comunicación que no pueden subsistir si no es con pauta oficial.

En este marco, es muy fina la línea entre lo privado y lo público, vemos lo que ocurre con Victor Hugo, incluso con tipos como Feiman en Radio 10. Hay en general un panorama complicado en todos los medios de comunicación que incluye a medios opositores u oficialistas, como quieran llamarle, con dificultades. No es solo el cobro de sueldos adeudados sino el mantenimiento de los puestos de trabajo en todos lados.

 

¿Cómo crees que seguirá la situación de los medios en el futuro?

Esto es el comienzo de algo que se va a profundizar, no solo en los medios de comunicación sino en la política económica  que se va a aplicar en el país en general. Es apenas un mes de una demostración de poder y una demostración de un camino que van a marcar los próximos meses y los próximos años. 

En todos los lugares de trabajo se está generando una tensión social que que si no se descomprime porque va a terminar con conflictos en la calle, como ya los estamos viendo. Es una situación muy compleja a nivel nacional  y que impacta de lleno en los trabajadores de los medios de comunicación, en los trabajadores de prensa. Y también estamos viendo un planteo de una suerte de adoctrinamiento por parte de las empresas, tratando de ajusticiar- si vale el término- a los trabajadores porque lo que está pasando en América también pasa en Radio Rivadavia hace mucho tiempo.

Nos enteramos en los últimos días que en Rivadavia, no solamente no les pagan el sueldo hace tres meses sino que además les quieren cambiar las funciones a los trabajadores de prensa. Por ejemplo hay cronistas de Radio Rivadavia, hay movileros que son acreditados en Casa de Gobierno, como tienen contacto diario con los funcionarios van y piden por la radio. Radio Rivadavia los saca a estos trabajadores y los mete en la radio a hacer tareas que no tienen nada que ver con su trabajo diario.

Repito, hay una suerte de ajusticiamiento general con todos los trabajadores de prensa. Esto lo estamos viendo en todas las empresas periodísticas de la ciudad de Buenos Aires.

También queremos denunciar que hay por parte de algunos gremios vinculados a los medios de comunicación  en acuerdo con algunas empresas, un ataque feroz y muy fuerte a nuestro sindicato que es el Sindicato de Prensa de Buenos Aires. Este sindicato  hace muy poquito que tiene la simple inscripción lo que nos otorga capacidad de manejo y de operatividad de todas las funciones al igual que cualquier gremio. Sin embargo algunos gremios burocráticos nos están atacando en conjunto con las propias empresas; me refiero a casos muy concretos como, por ejemplo, ir a pedir la cabeza de algún delegado de nuestro sindicato en alguna radio, o ir a negociar con determinado patrón que se despida a algún compañero o se le aplique una censura o se le cambien las funciones.

Esto lo queremos denunciar muy fuertemente, si estas actitudes prosiguen por parte de estos sindicatos los vamos a denunciar con nombre y apellido  porque las situaciones son muy graves.

Reaccionan ante el avance de nuestro sindicato, una organización que nace desde las bases, nace desde los trabajadores desde las comisiones internas. En mi caso yo integro la comisión directiva del sindicato (Martin Cangini). Soy delegado de Radio América, delegado de base, estaré cuatro años en la Comisión Directiva y me iré y le daré mi lugar a otro compañero. El sindicato está formado de esa manera para que haya una renovación permanente de las comisiones directivas y que no se consolide una burocracia que luego no tenga nada que ver con los trabajadores  sea la que maneje el sindicato.

 

¿Cómo continúa el conflicto?

En principio estamos realizando una olla popular desde las 6 de la tarde con apertura total a organizaciones políticas, sociales, de derechos humanos, sindicatos que creemos son quienes tienen que llevar esta batalla adelante; también a  las comisiones internas de prensa de Buenos Aires nucleados en el sindicato SIPREBA y  las que no están en el mismo.

Por supuesto continuaremos la vía administrativa por medio del Ministerio de Trabajo y tomaremos las medidas que haya que tomar como el paro hasta que no haya una respuesta concreta por parte de Sergio Szpolsky  y Matias Garfunkel que son los dueños.

¿Cuál es la ayuda que necesita de las organizaciones populares?

Estamos en la calle Amenábar 23, es donde está la radio y también el diario Tiempo Argentino. Lo que se recibe fundamentalmente  es el apoyo de colegas y amigos que traen lo que pueden y pasan a la tarde a tomar unos mates. Concretamente faltan pañales para varios bebes que tenemos en el equipo de Radio América, necesitamos comida, efectivo y todo suma.

#NoAlVaciamientoDelGrupo23